0
Publicado el 22 Julio, 2017 por Nora Sosa en Cultura
 
 

TALLERES

En verano y más allá

Opciones que despiertan el intelecto a la vez que entretienen y activan las relaciones entre disímiles personas
En verano y más allá.

Varios talleres organiza la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena a lo largo del año. (Foto: Cortesía de la institución)

Por NORA SOSA

Niños de ocho a 11 años de edad llenan una sala del Palacio del Segundo Cabo; asisten a Descubriendo Europa, uno de los numerosos talleres organizados por la Oficina del Historiador de la Ciudad de Habana (OHCH), con el objetivo de que los pequeños y los adolescentes disfruten de un período estival diferente, ameno y pleno de conocimientos.

Desde hace algún tiempo, tales espacios representan un complemento ideal al programa veraniego Rutas y Andares, de la propia OHCH, gracias al cual centenares de personas recorren cada año sitios emblemáticos de la capital cubana, en especial los ubicados en el Centro Histórico.

Pero volvamos al imponente edificio colonial situado en la Plaza de Armas. En su mediateca, Alejandra Álvarez Villar y Anabel González, técnicas en Información Científica, hacen uso de tecnologías novedosas, y también de las tradicionales, para mostrar a los muchachos la ubicación de los distintos países que integran el continente europeo, e incentivar su interés por el uso de mapas geográficos.

Hojas y lápices de colores salieron luego a la palestra. De muy buen grado todas las manos se pusieron a la obra de recrear lo aprendido, haciendo honor –aunque tal vez no lo supieran- a una frase del historiador Eusebio Leal Spengler: las manos hacen lo que el corazón manda.

Mientras, Yainet Rodríguez, especialista principal de la institución, comentó a BOHEMIA que el edificio, tras ser restaurado con el coauspicio de la Unión Europea y el Ayuntamiento de Barcelona, acoge el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa; y, como parte de él, uno de los museos más modernos de la Isla.

De martes a domingo los visitantes pueden acceder a sus salas permanentes –ya sea de modo libre o acompañados por un guía-, dedicadas a temas como las migraciones, la arquitectura y el urbanismo, la cartografía, las variadas manifestaciones artísticas. En ellas encontrará paneles con infografías, mesas táctiles y otros equipos capaces de ofrecer viajes virtuales “por trascendentales épocas de la historia”.

No solo libros

En verano y más allá.

Alejandra Villar Álvarez disfruta los encuentros con sus jóvenes invitados. (Foto: ANABEL GONZÁLEZ)

Varios talleres han estado sesionando las pasadas semanas en la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena; se incluyen los titulados La hora del cuento y Para veranear mejor. El primero, relacionado con la actuación y la narración oral; mientras en el segundo se han dado la mano los títeres, la magia, la coreografía, el canto y otras manifestaciones del arte. Los protagonistas son niños, a partir de siete años de edad, quienes de esta manera han podido desarrollar las habilidades necesarias para relatar sus propias historias, mejorar el lenguaje, la escritura, y, al perder el miedo escénico, tener mayor participación oral en las clases. Como parte de esos encuentros, se motiva a los asistentes a leer volúmenes que suministra la biblioteca.

De acuerdo con las explicaciones de Regla Perea Fernández, directora de la instalación, esta brinda durante todo el año opciones atractivas. En el Programa Cultural que nos muestra observamos los espacios habituales Educa a tu hijo desde la biblioteca, Lecturas con abuelos, Anécdotas con café con leche y Cultura entre las manos, ese último proyecto dirigido a los discapacitados y sordomudos.

Su labor comunitaria de enero a diciembre comprende, igualmente, un taller destinado a los estudiantes del preuniversitario José Martí, de La Habana Vieja, con el propósito de “promover la conservación del patrimonio cultural”; otro se denomina Descubriendo mi localidad, y agrupa a estudiantes de la escuela primaria Fabricio Ojeda, en ese territorio, y de la secundaria básica Rafael Álvarez Galán, ubicada en La Habana del Este.

Estas propuestas nos dan la posibilidad de introducirnos en un mundo enriquecedor, que nos entrega nuevas visiones y nos permite compartirlas amistosamente.

 

Alejandra Villar Álvarez disfruta los encuentros con sus jóvenes invitados. (Foto: ANABEL GONZÁLEZ)

Los niños disfrutan en los talleres cada verano. (Foto: ANABEL GONZÁLEZ).

Puertas abiertas durante julio y agosto

Cursos y talleres de verano sesionan en todas las provincias cubanas, en centros de la enseñanza artística, casas de cultura y otras instalaciones. Específicamente en la capital, se han sumado, por ejemplo, el Museo Nacional de Bellas Artes (con un espacio dedicado a los infantes) y la Fábrica de Arte Cubano, que ha concebido encuentros creativos y clases didácticas acerca de diversas temáticas: el teatro infantil, bailes populares, danza y ballet, apreciación y producción musical, locución, el universo de la moda, arquitectura, fotografía y dibujo.


Nora Sosa

 
Nora Sosa