1
Publicado el 5 Julio, 2017 por Giovanni Martinez en Cultura
 
 

Oasis de poesía

Yatsel Rodríguez, quien ha formado parte de La Trovuntivitis, se presentó junto al grupo Café Pilongo en el espacio A Guitarra limpia
Oasis de poesía.

La moringa, un agradable y gracioso coqueteo con la clave cubana, humor inteligente y contagioso, fue uno de los temas interpretados por Yatsel.

Texto y foto GIOVANNI MARTÍNEZ

El lenguaje místico y ruidoso de la Habana Vieja cambia bruscamente en Muralla número 63. El Centro Pablo ha tenido por más de 18 años la responsabilidad, no solo de promover la trova cubana, sino de hacer eterna cada presentación del espacio A guitarra limpia, gracias a la grabación de todos los conciertos.

El pasado 1° de julio la cita en el legendario patio de la instalación reunió a Yatsel Rodríguez, destacado trovador villaclareño, que ha formado parte de La Trovuntivitis, cuyos integrantes los considera “sus hermanos”.

Junto al grupo Café Pilongo conquistó, bajo el cielo nítido de un clásico atardecer veraniego, a un público sabio, utilizando como arma principal su característico lenguaje poético, que no solo resaltó por las letras en sí mismas, sino que entre melodías también pudo sentirse.

Temas como Voy buscando, de excelente factura musical, otros como Alas o Una luz, de bella escritura, este último una oda a la canción, tan necesaria en estos tiempos, así como La moringa, un agradable y gracioso coqueteo con la clave cubana, humor inteligente y contagioso, son tan solo ejemplos de la variedad que encontramos en Yatsel.

Cuando el tiempo pase –muy buen texto– fue el tema que dio título al concierto, y del mismo modo, con el paso del tiempo, fue llenándose el Centro para beneplácito del cantautor y de la trova cubana en general.

El auditorio quedó complacido, cual manada regocijada en oasis, en pleno corazón de la vieja Habana.


Giovanni Martinez

 
Giovanni Martinez