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Publicado el 9 Agosto, 2017 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

SERIE DOCUMENTAL

Legado de una historia poco conocida

Aproximación al proceso creativo de la puesta televisual Columna 1, que transmite Cubavisión
Legado de una historia poco conocida.

Experiencias en proyectos anteriores ayudan al realizador Ariel Prieto-Solís a conformar el concepto visual de sus puestas.

Por SAHILY TABARES

Fotos: Cortesía del entrevistado

La memoria es la dueña del tiempo, dice un refrán. Profundizar en su registro, desde los recursos expresivos del audiovisual, revela el sentido de la creación artística como universo dinámico de análisis y reflexiones.

Relatos, vivencias, hechos trascendentes, son imprescindibles para comprender la verdadera dimensión de las realidades del país. Así lo confirma Columna 1, serie documental dirigida por el joven realizador Ariel Prieto-Solís Cubas, quien hace 16 años ejerce diversas especialidades, entre ellas, director de TV, diseñador y musicalizador.

A su autoría pertenecen los documentales históricos: Celia, la más hermosa flor, sobre Celia Sánchez Manduley, la heroína de la sierra y el llano; Más allá del dolor, referido a los jóvenes diplomáticos cubanos torturados y asesinados por la dictadura argentina en 1976; y puestas referidas a misiones de profesionales de nuestro país en la República Bolivariana de Venezuela.

Según refiere Prieto-Solís, “Columna 1 es un encargo de los Estudios Latino y rinde homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro. Tiene el propósito de transmitir al pueblo, sobre todo a la juventud, los principales acontecimientos de la columna madre en la Sierra Maestra, comandada por nuestro líder histórico”.

La guionista Luisa Herrera, además de recopilar informaciones, localizó a combatientes de la columna o vinculados a ella, y le dio orden, forma, al relato. En este influyeron los intercambios con la asesora Dania Calvo y el productor ejecutivo Ernesto Almaguer, y el punto de vista de Prieto-Solís.

Legado de una historia poco conocida.

Se veló por cada detalle del rodaje.

Para él, “lo esencial es educar haciendo televisión, una idea que parafraseo de Stanislavski. La manera idónea de establecer una comunicación con diversas generaciones requiere saber lo que consumen; pensar, como receptor, de qué forma atraería más el producto audiovisual, de ahí la importancia del debate en equipo.

“La asesoría histórica correspondió a especialistas de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, quienes al revisar el guion y cada capítulo terminado constataban la síntesis de los hechos. Resultó difícil discriminar qué se iba a contar y cómo hacerlo”.

Mientras revisa imágenes atesoradas durante el rodaje, comenta: “La idea no es dar una clase sino motivar el interés de las personas hacia la historia, que busquen la bibliografía para completar sus conocimientos, en este caso los libros La ofensiva estratégica y La contraofensiva, escritos por Fidel. Ambos nutrieron el proceso investigativo de la serie, en la presentación se muestran ejemplares en las manos de jóvenes universitarios”.

Destaca los testimonios de la generala de brigada Delsa Esther Puebla Teté, del comandante de la Revolución Guillermo García y de otros combatientes e historiadores.

Razones y empeños

Volver sobre los pasos de una producción compleja requiere el repaso de múltiples detalles. El entrevistado recuerda que el rodaje de las dramatizaciones demoró cerca de un mes en la Finca de Flora y Fauna, en Managua.

Junto a parte del equipo de trabajo.

“Tuvimos el apoyo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que aportaron más de 30 soldados prestos a actuar e interpretar personajes. Para ellos no había textos, sin embargo, las acciones en la escena debían ser convincentes, lo cual se logró.

“El rol de Denis Ramos, conductor y actor, requirió un esfuerzo mayor; la dualidad demandó contarle al espectador la historia, pero sin distanciamiento, pues las emociones y la catarsis debían estar presentes. En la selección del reparto le comenté: ‘Ningún intérprete me ha convencido’; él respondió: ‘No te preocupes, yo soy el hombre’. Y lo fue.

“El personaje evoluciona: en los primeros capítulos no tiene barba, solo porta una pistola, se comporta como un guerrillero sin rango. Al avanzar la serie, obtiene un fusil M1, más adelante aparece con una ametralladora Thompson, le crece la barba, logra poder de mando, lo hieren, realiza hazañas heroicas.

“Para guiar al espectador, la narración adquiere una determinada forma visual: el color de la imagen es azulado o en otros matices, utilizamos flash blanco e información agregada en texto para el público más interesado en detalles del relato. También la música y la gráfica responden a la dinámica del montaje.

Legado de una historia poco conocida.

De la serie documental La Prisión Fecunda, en proceso de realización.

“El compromiso y la disciplina de todos fueron determinantes. Las condiciones hostiles de la zona, similares a las de la Sierra Maestra, eran muy complejas, tuvimos que repetir varias escenas en busca de verosimilitud. Completar 10 capítulos de 13 minutos requirió cinco meses de posproducción en el cubículo de edición, donde se ajustaron detalles creativos. Por ejemplo, en esta etapa ocurrieron cambios debido a la verificación y precisión de fechas, la asociación de hechos, con el afán de hacer la mejor obra posible”.

En las manos de Prieto-Solís estuvo el trabajo de edición, la animación y la musicalización de la serie. “Lo más arduo fue concretar el concepto, la estética. Durante el proceso, cuando los tres primeros capítulos están montados y te convencen, el resto puede ser más fácil”. Tras una breve pausa, agrega: “Columna 1 es el cúmulo de modos de hacer y la experimentación desarrollada durante años trabajando en el documental histórico.

“La niñez y la juventud deben aprender nuestra historia, para valorar el presente e inspirados en la lucha pasada seguir conquistando el futuro. En los medios de comunicación tenemos la hegemonía para decidir qué se cuenta, pero los espectadores pueden elegir cómo lo quieren ver, si no les gusta, sencillamente apagan el televisor, cambian de canal o buscan otros audiovisuales”.

Legado de una historia poco conocida.

Los soldados recibieron adiestramiento para el rodaje de cada escena.

El realizador no descansa, mantiene en su afán de recrear y profundizar en la memoria de la nación. “Estoy llevando a cabo el proceso de montaje de la serie documental La Prisión Fecunda, basada en el libro homónimo de Mario Mencía, sobre el tiempo que Fidel y los moncadistas pasaron en prisión, tras el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

“En esta puesta, la conductora, Sealys Gordon, no actúa, aunque participa de alguna forma en las escenas. En un casting hecho en la Isla de la Juventud esta joven estudiante de periodismo convenció al equipo de realización, por su capacidad para comunicar e interpretar el sentido de la historia.

“Grabamos durante 30 días en el actual museo del Presidio Modelo. El apoyo de las FAR fue decisivo para la logística, quienes interpretan a los personajes son soldados sin experiencia en el audiovisual, no obstante, demostraron interés y disposición. Esa serie debe componerse de siete capítulos con 10 minutos cada uno. El trabajo es intenso, pero gratificante”.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares