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Publicado el 20 Octubre, 2017 por Raul Medina Orama en Cultura
 
 

ARTES VISUALES

De la calle a la pared

: En La Habana, huellas de luchadores sociales. Carteles, grabados, fotografías, dibujos, audiovisuales, telas intervenidas con parches y otros objetos usados en manifestaciones se colocaron en el espacio de exhibición, ubicado en el primer piso de Casa de las Américas
De la calle a la pared.

Aram Han Sifuentes propone un discurso anticolonial: “América no ha sido grande desde 1492”.

Por RAÚL MEDINA ORAMA

Fotos: ABEL CARMENATE

Un espectro iridiscente merodea al norte del río Bravo. Bronceado y rubicundo, insulta a todo el que parece diferente de su concepto de “americano”, se muestra impredecible y lanza incendiarias y ofensivas expresiones en las redes sociales de Internet. Cuando se encarama en un púlpito a disparar sobre política doméstica o internacional lo presentan como Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.

Aunque el bramido de las élites norteamericanas se volvió más estentóreo cuando el magnate recibió las llaves de la Casa Blanca, los conflictos con los abusados de aquel país son de larga data.

Las políticas de marginación por color, nacionalidad, credo o disponibilidad de capital encuentran resistencias en múltiples grupos sociales que se manifiestan en las calles citadinas o en las anchas avenidas de la web, acciones intensificadas en meses recientes. De todo esto dio cuenta Movimientos en intersección: Rastros de protesta en #BlackLivesMatter, #NoDapl y lxsDREAMers.

De la calle a la pared.

Se expusieron obras de la serie Criminalizado, utilizadas por Black Lives Matter en las redes Facebook e Instagram.

La exposición, organizada por Sonja Elena Gandert -historiadora y curadora de arte latino-, propuso un acercamiento a tres iniciativas lideradas por jóvenes que combaten la discriminación en el vecino norteño. Carteles, grabados, fotografías, dibujos, audiovisuales, telas intervenidas con parches y otros objetos usados en manifestaciones se colocaron en el espacio de exhibición, ubicado en el primer piso de Casa de las Américas.

Algunos de los principales conflictos que irritan el tejido social de aquella nación se evidencian en la muestra. Se vieron huellas del activismo de Black Lives Matter (Las vidas negras importan), organización que combate la brutalidad policial contra los afroamericanos; del movimiento Dreamers (Soñadores), defensor de los derechos negados por Trump a los niños y jóvenes inmigrantes; y Water Protectors (Protectores del agua), activistas indígenas que rechazan la construcción del oleoducto DAPL en pleno territorio sioux, encima de sus sagradas tierras funerarias.

En el siglo XXI, época de pantallas y espectáculos por doquier, en la resistencia civil se echa mano a múltiples recursos que construyen otros significados y símbolos para proponer o deshabilitar políticas. Ya venía sucediendo desde finales de la década de los años 60 de la centuria anterior, pero se ha intensificado, coherente con el proceso de estetización que vivimos en los días actuales. Si al arte define su capacidad de poner en crisis disímiles dimensiones del status quo, entonces las protestas sociales también son espacios para su revelación.

De la calle a la pared.

No podemos esperar, de Favianna Rodríguez, trajo el reclamo de los migrantes latinos.

En Movimientos en intersección… se hizo hincapié en las expresiones visuales que mejor articularon la estética con la acción en el terreno. La museografía no se ocupó de distinguir las parcelas de unos u otros activistas, pues en definitiva sus combates se originan como consecuencia de las mismas estructuras de poder edificadas y sostenidas por el capitalismo norteamericano. Además, la curadora subrayó los hilos comunes entre estos grupos, enfocando las estrategias visuales compartidas.

Creaciones de Kevin Cruz, Aram Han Sifuentes, Josué Rivas, Stephanie Big-Eagle, Blache Marie, Favianna Rodríguez, María de los Ángeles, Démian Diné, y los impactantes dibujos realizados por Dárecee Jordan Walker utilizando carbón sobre cartón corrugado, mostraron otras maneras de resistencia. Son tan diversas, ingeniosas y provocadoras que merecen trasladarse de la calle a las paredes de una galería.

 

Hogar de jóvenes

De la calle a la pared.La muestra se inauguró durante el evento Casa Tomada 2017, IV Encuentro de pensamiento y creación joven en las Américas. Desde el 19 y hasta el 22 de septiembre, en Casa de las Américas y otras sedes del Vedado capitalino se reunieron más de 60 noveles artistas, investigadores y activistas sociales de Cuba, Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Estados Unidos, Francia, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Puerto Rico y Venezuela.

Mediante talleres y conferencias, reflexionaron e intercambiaron experiencias en torno a proyectos culturales y estrategias para visibilizarse, sobre conflictos y movilizaciones a favor de la naturaleza y su protección, así como las iniciativas juveniles en la construcción y salvaguarda de la memoria de la región. Junto a realizadores audiovisuales,

músicos, profesores universitarios, periodistas y escritores, irrumpieron en Casa grupos teatrales, colectivos de mujeres que realizan grafitis y conjuntos de danza, entre otros invitados.

 


Raul Medina Orama

 
Raul Medina Orama