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Publicado el 31 Diciembre, 2017 por ACN en Cultura
 
 

A punto de decir adiós a 2017

Transformar tristezas en felicidad, fracasos en experiencias, son propósitos para el nuevo año; y es común que las personas se replanteen viejos deseos y otras utopías, y se pida en el brindis familiar mucha paz, prosperidad, salud, dinero y amor
A punto de decir adiós a 2017.

Foto: radiojuvenil.icrt.cu

Por TANIA RENDÓN PORTELLES

A punto de decir adiós al 2017 vienen las nostalgias de lo que se ha hecho, disfrutado o sentido, porque los fines de año traen sentimientos encontrados, donde siempre predomina la esperanza de que el próximo será de mejores oportunidades y alegrías.

Es así que transformar tristezas en felicidad, fracasos en experiencias, son propósitos para el nuevo año; y es común que las personas se replanteen viejos deseos y otras utopías, y se pida en el brindis familiar mucha paz, prosperidad, salud, dinero y amor.

Resulta normal hacer balances personales cuando el calendario está a punto de concluir, y no son pocos los que se proponen consolidar los sueños, las metas o hacer lo que quedó pendiente, porque como bien versa el dicho, “la vida es un suspiro”, de ahí que haya que aprovecharla a lo máximo.

Lo mejor del 31 para muchos será siempre la posibilidad de disfrutar en familia y con amigos, las sonrisas, la comida y la bebida, porque el ambiente de festividad se impone frente a las desavenencias, fracasos y tristezas.

Sin embargo, durante la celebración algunos practicarán los rituales de antaño como barrer la casa a la medianoche para que la mala suerte se vaya o tirarán cubos de agua con el mismo fin.

Unos, esperarán el advenimiento de 2018 con dinero en los zapatos y aquellos que deseen casarse se sentarán 12 veces; sin embargo, no importa cuál sea la tradición en cada familia, ningún cubano deja de comer, bailar, beber y compartir con sus seres queridos.

Mientras en Cuba la fiesta de fin de año se conjuga con el aniversario del Triunfo de la Revolución y se pide también prosperidad para la Isla; en Islandia, ubicado al extremo noroeste de Europa, predomina la creencia de que a través de un hechizo las vacas hablan, las focas toman forma humana y los muertos se levantan de sus tumbas.

Una razón especial estará presente en cada hogar cubano, porque diciembre se convierte en un mes de nostalgias y de esperanzas de que vendrán muchas más cosas buenas en los próximos 12 meses.  (ACN).


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