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Publicado el 15 Diciembre, 2017 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

Afinidades ineludibles

El título La música en el cine documental cubano Santiago Álvarez, Rogelio París y Rigoberto López, del doctor José Loyola, se presentó en La Habana
Afinidades ineludibles.

El maestro José Loyola, director de la orquesta Charanga de Oro, aporta novedosas ideas mediante la investigación musical.

Por SAHILY TABARES

Fotos: LEYVA BENÍTEZ

En la práctica contemporánea, una película es acompañada por textos musicales íntegros o fragmentados en pasajes diversos. El clima de cada imagen y el tono emotivo, la palabra o el compás sonoro, se entrecruzan para crear el hecho artístico.

La integración tema, música e imagen, es vital para el arte cinematográfico. Las atmósferas de escenas, testimonios, personajes, establecen correlaciones en el sistema textual de cada puesta en pantalla.

Lo confirma el libro publicado por Ediciones ICAIC, La música en el cine documental cubano Santiago Álvarez, Rogelio París y Rigoberto López, del doctor José Loyola, que se presentó en el habanero Centro Cultural Fresa y Chocolate, a propósito de la edición 39 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

En su acucioso estudio, el maestro Loyola, compositor, musicólogo y flautista, expone un método creado por él, para develar los puentes, los contactos, las afinidades expresivas que el sonido le presta a la imagen desde el impulso emotivo, conceptual, a la condición estética del cine.

El también profesor de la universidad de las artes analiza la música como producto expresivo y propuestas argumentales. Precisa, “que ya no estamos en presencia del documental en vivo, el cual toma la realidad in fraganti –como decía Zavattini-, sino que es un acto de construcción artística con materiales verídicos recreados por sonoridades y ritmos”.

Afinidades ineludibles

Cubierta del libro.

La mirada de Loyola resulta esclarecedora, oportuna, necesaria, en un mundo avasallado por las hegemonías seudoculturales. Motiva reflexiones sobre el género documental, el más antiguo, que “en los inicios del cine surgió como imagen fotográfica en movimiento y sin sonido, recogió en la cámara cinematográfica las incidencias del entorno natural, la obra del hombre, su vida existencial”.

Este texto llena un vacío respecto a investigaciones sobre la importancia de la pantalla sonora en el audiovisual. Además, sitúa las músicas en contexto, reconoce las particularidades estéticas de Santiago Álvarez, Rogelio París y Rigoberto López, los aportes de figuras legendarias de la música cubana de trascendencia universal, entre ellas: Benny Moré y Dámaso Pérez Prado.

Es un volumen que motiva al cinéfilo interesado en la música y a los públicos motivados por ampliar su cultura artística y general.


Sahily Tabares

 
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