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Publicado el 12 Diciembre, 2017 por Pedro Antonio García en Cultura
 
 

FESTIVAL DE CINE DE LA HABANA

El regreso de Selton Mello

Después de un silencio de seis años el realizador brasileño reaparece compitiendo por un coral
El regreso de Selton Mello.

Johnny Massaro (Tony Terranova) y Bruna Linzmeyer (Luna Madeira), en un momento del filme. (Foto: habanafilmfestival.com).

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

Existe una máxima entre los cinéfilos acerca de que un festival fílmico transcurre según la calidad de su cinta inaugural. Aunque no siempre es así, si en realidad eso ocurre en el 39º Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, esta será una edición polémica

La cinta seleccionada para abrir esta cita cinematográfica fue El filme de mi vida (Brasil, 2017) del realizador Selton Mello (Feliz Natal, El payaso), quien desde 2011 no llevaba título alguno suyo para las salas de estrenos y ahora apuesta por un coral en el apartado de Largometraje de ficción.

Mello es muy conocido en el público cubano por su trabajo actoral en las populares telenovelas Te odio mi amor, donde asumió el papel de Bruno, y La próxima víctima (encarnó a Tonico). En el festival de La Habana 2001 ganó un coral de actuación por su protagónico en A la izquierda del padre.

El guion de la cinta está basado en una novela del chileno Antonio Skármeta, Un padre de película. En una reciente entrevista Mello confesó que, al leer el libro, “supe que tenía en mis manos mi próximo filme… todo lo que es importante para mí estaban en él, una gran y emocional aventura, personajes con gancho, un divertido y conmovedor argumento”.

Para el elenco del filme, trajo de la televisión a Johnny Massaro, para que asumiera a Tony, el protagonista, a Ondina Clais (Sofia) y a Bia Arantes (Petra Madeira); le dio a Bruna Linzmeyer (Luna Madeira) el papel más importante de su carrera y reservó para él mismo el personaje de Paco.

Las dos grandes novedades del filme son la presencia del francés Vincent Cassel encarnando a Nicolás Terranova, y al autor de la pieza literaria, Antonio Skármeta, en una fugaz aparición como Esteban Coppeta.

A lo largo de 112 minutos, la cinta transcurre en un pueblito del sur de Brasil meses antes de que se entronice la dictadura militar y las torturas. Un joven, que no entiende la ausencia del padre, cavila sobre el sentido de la vida entre una madre que languidece y una adolescente que está loca por él y todos lo advierten, menos el propio Tony.

Bellamente fotografiado, con diálogos ingeniosos (¡ese monólogo sobre los puercos de Selton Mello!), en lo que podemos denominar la segunda parte del filme este comienza a padecer de un ritmo lento y tedioso hasta que, cuando Tony halla al padre, toma un segundo aire y vuelve a retomar el ritmo inicial.

Para los amantes del cine europeo actual y sobre todo de Tornatore y sus clones, El filme de mi vida es casi una obra maestra y merecedora del primer coral, mientras que a  los mal acostumbrados por Hitchcock, Hollywood y los animados de Tom y Jerry, les parecerá un filme pretencioso y aburrido.

Este comentarista prefiere acomodarse a un término medio, una cinta que se disfruta, aunque lejos de la perfección y el coral; pero ¿y el jurado, que como saben los asiduos a esta página, casi nunca coincide con vuestro comentarista?… bueno, parafraseando otro filme, el jurado tiene la palabra.


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García