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Publicado el 14 Diciembre, 2017 por Aleida Cabrera en Cultura
 
 

MUSICA

OSDALGIA LESME: Una mujer que canta (+ video)

Cantante, compositora, escritora y actriz nació en la barriada de Luyanó en La Habana, y cuenta para los lectores de BOHEMIA de sus vivencias al arribar a sus treinta años de vida artística
OSDALGIA LESME: Una mujer que canta.

Pese a considerar que el amor es un suicidio, a la admirada artista le gusta el riesgo de amar.

No escuches al susurro de la noche que te embruja.

No te detengas ante el desgarro, que el corazón se regenera.

Ya nadie muere de amor.

Tú, solo corre, que la luz te espera

Por ALEIDA CABRERA LÓPEZ

Fotos: EDUARDO LEYVA BENITEZ  y JORGE LUIS SANCHEZ RIVERA

Aunque ya no esperaba al equipo de reporteros de BOHEMIA, por la intensa lluvia de esa tarde, nos recibió como si nos conociéramos desde muchos años atrás. Osdalgia Lesme, más que abrir la puerta de su casa, nos permitió entrar en la historia de una talentosa mujer que este 15 de diciembre celebra los 30 años de vida artística. Fue una excelente anfitriona y sostuvimos una conversación que compartimos con ustedes.

-¿Cuáles fueron los momentos más significativos de su niñez y adolescencia?

Cada cosa que hago, que vivo; cada instante de mi vida, es significativo para lo próximo que puedo hacer. Cuando todavía vivía en Luyanó, fue traumático para mis padres, el hecho de que con dos años cruzara la Calzada de Luyanó sola, porque quise, solo con un abanico en la mano. Ese suceso decidió mi vida porque mis padres determinaron irse a vivir para La Habana Vieja, para una calle donde no había tanto tráfico y peligrosidad.

“Quizás el vivir frente a lo que fue la Unión Fraternal, hoy Casa de la Cultura, y lugar que sirvió de escenario a Benny Moré, Barbarito Diez y Merceditas Valdés, entre muchos otros me transmitieron ese soplo de música y cubanía que me convirtieron en la cantante que soy. Muy pequeña pude ver el último concierto de Barbarito Diez en vivo, y ese suceso me marcó.

Osdalgia Lesme, actriz, cantante, compositora y escritora.

“En La Habana Vieja tenía que defenderme de una manera u otra; a las buenas o a las malas, lo que me abrió muchos caminos porque tenía que andar sola en la calle,…Aprendí a soñar, a rumbear, conguear… Mis padres pasaban mucho trabajo conmigo, porque con siete u ocho años transitaba por la calle sola. Para evitar mis fugas, decidieron que mi tía Luisa María Lesme, que trabajaba en el Teatro Musical de La Habana me llevara a los ensayos y a las puestas en escenas.

“En el propio teatro conocí a Carlos Pous y eso fue otra de las cosas significativas de mi vida. En una de mis visitas vi a un hombre negro que se desmaquillaba, y se me percaté no era la misma persona que veía en los ensayos o las puesta en escena. Él al ver mi asombro dijo: ‘¿Viste cómo la gente se transforma en el teatro? Éste es uno de los medios donde uno puede realizar todos sus sueños, ser la personas que quieras ser. Puedes vivir tus sueños en el teatro’. Eso me compulsó a ser artista.

“Durante mi etapa adolescente participé en muchas actividades culturales, pero aún sin definir la vocación, para disciplinarme y darme un rumbo a mi impetuosidad, sobre todo en un barrio marginal, pero con personas inteligentes y de buen corazón”.

-En el año 1995 se gradúa en la Escuela Nacional de Instructores de Teatro (ENIT) y como actriz integra distintos proyectos. ¿Cómo llega al canto?

-No quería ser cantante, quería ser actriz. En el año 86 conocí a Tomás Piard, director y guionista de audiovisuales, en el Cine Club “Sigma”, y comencé a trabajar en largometrajes, cortometrajes…Una vez culminado el preuniversitario, matriculo la carrera de Economía y Finanzas en la Universidad de La Habana, y continúo involucrada al movimiento de artistas aficionados. La maestra de ruso me dijo: ‘Osdalgia, lo tuyo es el arte. No pierdas más el tiempo; eres buenas para las matemáticas y los cálculos, pero lo tuyo es el arte.  Así me presento a las pruebas de la Escuela Nacional de Instructores de Arte (ENIA) y me gradúo en las especialidades de Artes Escénicas, instructora, actriz y directora de teatro.

– ¿Cómo llega al canto?

-Por casualidad me presento en el Cabaret Parisien, donde hacían audiciones para cantantes, conozco a Miguel Patterson, quien me entrevistó y le dije que sí cantaba (‘como profesional’). Tuve que aprenderme ocho canciones en dos días, además, las coreografías de los temas que interpretaría…, en fin, toda la rutina del show.

“El 15 de diciembre de 1992 debuté como intérprete, sin tener experiencia alguna. Solo cantaba y me reía, me aprendí los pasos más o menos y desde ahí, hasta ahora. Soy cantante sin querer, por el destino, por azar de la vida…

“Me gusta interpretar canciones inteligentes de la música cubana y también foránea. Siempre escojo los textos. Busco en la cancionística de Benny Moré, Elena Burke, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Marta Valdés, entre otros. Profundizo en esos textos escritos para trascender; y que perduran”.

OSDALGIA LESME: Una mujer que canta.

Concierto Clásicos el 16 de julio de 2017 en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional.

-La carrera de Osdalgia Lesmes es intensa y exitosa desde sus inicios, como compositora e interprete, ¿a quién o quienes agradece siempre?

-Mi vida como compositora comenzó a los 14 años, por mi temperamento y modo de ver la vida. Siempre preguntaba todo, por mis contradicciones internas y con los demás. Cuando estaba en el Parisien aprendiendo de la música popular y comercial, entendí por qué escribía y por qué tenía que cantar, y la necesidad de tomar a varias personas de soporte para hacer una carrera.

“Siempre agradezco a mis padres, a mis abuelos, a mi bisabuela, Mamá Antonia, porque fueron los que me guiaron en la vida. El modo en que la familia te cultiva es esencial para todo lo demás…A José Luis Cortés, siempre le agradeceré, porque cuando nadie quería ayudarme él lo hizo; a José Da Silva, productor de la disquera Lusafrica, radicada en Francia, cuando hice mi primer disco La culebra y ninguna casa discográfica en Cuba me tendió la mano… Muchas canciones de ese disco eran del Benny y otras mías, y lo que me decían era que las mujeres no cantaban canciones de hombres. Agradezco a todas las personas que se han cruzado en mi camino; incluso a ‘los enemigos’, porque me sirvieron de termómetro para saber lo que estaba haciendo bien o no.

“Por ironías de la vida, el disco La Culebra fue el Gran Premio de Cubadisco 2000. Fue y es hasta hoy, el primer y único disco de música bailable cantado por una mujer que haya ganado un premio”.

-Hábleme de la escritora. ¿En qué momentos escribe y cuáles son los temas?

-Me encanta escribir y hablar, pero sé que cuando comienzo conversar como realmente soy, la gente no me entiende. Uno tiene que ser consecuente, no con la historia de sus padres, sino con la del país, con la herencia de los que ya se fueron. Hay cosas que nunca he publicado. Creo debo hacer una compilación de mis escritos, cuentos, poesía, pensamientos. Quiero hacer una especie de gran relato, no de mi vida, sino de la vida que he visto.

“He escrito música para filmes extranjeros. Para Cuba solo he compuesto para un teleplay de Tomás Piard. ¡Ojalá algún día los directores de cine me propongan escribir temas por encargo, porque me es mucho más fácil!”

-De todos los géneros que interpreta, ¿Cuál prefiere?

-Me gusta cantar. No tengo privilegios con ningún género. Me gusta el feeling, pero no como siempre se ha escuchado, sino el feeling aplicado a todos los géneros musicales. Este año he hecho conciertos dedicados a Celeste Mendoza, La Lupe, Elena Burke; en ellos he hecho rumba, sones, boleros al estilo mexicano. Cantar es lo mío. Dime lo que quieras escuchar. Elige tú, que canto yo.

Concierto ofrecido en el teatro del Museo de Bellas Artes. (Foto: youtube.com).

-Durante los 30 años de carrera artística la crítica la ha considerado como: La Hija del Buena Vista Social Club, La Reina del Bolero y el Son Continental, La Nueva Voz de Cuba, Revelación Sentimental… ¿Cómo se define Osdalgia?

-‘Soy una mujer que canta para mitigar las penas…’. Soy sentimental no solo en la música, sino también en lo personal. No logro vivir sin sentir, no puedo y no quiero.

-A propósito, ¿dónde se le puede ver y escuchar?

-Permíteme aprovechar esta conversación con BOHEMIA para informa a sus lectores que me pueden escuchar, habitualmente, los jueves en el Gato Tuerto, y los terceros viernes de cada mes en el Parque Metropolitano del Almendares.

-En cuanto a la discografía casi cuenta con más de 15 discos. ¿Alguno en perspectiva?

-El año pasado autofinancié un disco de voz y piano con Robertico Carcassés. Ya está terminado y se llamará Como las flores. Contiene temas míos y de Robertico entre otros autores. Hay canciones inéditas. Es un concierto en vivo en el teatro del Museo de Bellas Artes. También grabé el concierto Clásicos, que hice con la Sinfónica Nacional en el mes de julio.

-El concierto Clásicos fue un proyecto surgido en Puerto Rico, ¿Cómo se concreta en Cuba?

OSDALGIA LESME: Una mujer que canta.

Osdalgia en concierto con el Buena Vista Social Club. (Foto: cubawhatson.com).

-Hace dos años que trabajo en Puerto Rico. La Corporación de Artes Escénicas de ese país me propuso hacer un gran concierto con la Sinfónica en la Sala de Bellas Artes. Me pidieron el repertorio, lo estudiaron y el músico, compositor y productor Ito Serrano hizo los arreglos de los temas para mí. El espectáculo se realizó el 28 de abril de 2016.

“Decidimos hacer ese mismo concierto en Cuba con la Sinfónica Nacional y estoy muy contenta con el resultado. Fue dirigido por Enrique Pérez Mesa y no pude tener mejor maestro que ese, porque como persona es magnífica, como director espectacular e inteligente. Desearía hacer ese concierto por toda la Isla con las distintas sinfónicas que existen en Cuba”.

El público: mi gran amor

Para Osdalgia el amor, es un suicidio; el trabajo es energía, y su público su gran amor. Expresa con emoción que Cuba es su casa. Cuando regresa de algún viaje y llega a La Habana, siente que le han devuelto la paz. Nació para estar y vivir en Cuba.


Aleida Cabrera

 
Aleida Cabrera