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Publicado el 10 Enero, 2018 por Redaccion Cultura e Historia en Cultura
 
 

CULTURA 2017

A la vuelta de un año

Un acercamiento a la intensa actividad cultural en la mayor de las Antillas durante los últimos 12 meses
A la vuelta de un año.

La fiesta literaria que cada año echa a andar en la fortaleza de La Cabaña y continúa por todo el país atrae multitudes.

Por: EQUIPO DE REPORTEROS DE CULTURA E HISTORIA

Fotos: LEYVA BENÍTEZ y JORGE L. SÁNCHEZ RIVERA

Trescientos sesenta y cinco días no suelen ser suficientes para percibir todos y cada uno de los matices que conforman el entramado cultural de una nación, pero son una medida bastante exacta para auscultar parabienes y aciertos de las expresiones y formas artísticas más sobresalientes.

Sin duda el suceso de mayor convocatoria en el ámbito de la literatura continuó siendo la Feria Internacional del Libro, celebrada en febrero en La Habana y con réplicas, durante los dos meses siguientes, en las demás provincias. Esta vez, la 26ª, estuvo dedicada a Canadá y al intelectual revolucionario Armando Hart Dávalos.

Múltiples libros sobre el Comandante en Jefe se presentaron en ella, otros vieron la luz ya avanzado 2017. Por ejemplo, el poemario Cuando yo pienso en Fidel; el conjunto de crónicas sobre el homenaje póstumo y el recorrido que su cortejo fúnebre hizo desde la capital hasta Santiago de Cuba, los cuales concluyeron el 4 de diciembre de 2016; y el compendio fotográfico Fidel es un país.

La labor del Instituto Cubano del Libro, institución que cumpliera medio siglo de fundada, fue reconocida en un mensaje de felicitación escrito por Raúl Castro Ruz, presidente de los consejos de Estado y de Ministros.

En marzo arribó al centro histórico habanero el Festival Primavera de Cuentos. Y en junio el Coloquio Internacional Ernest Hemingway reunió a estudiosos de su vida y obra. Les siguió el Primer Festival Itinerante de Poesía Nuestra América, así La Habana se sumó a las 19 ciudades latinoamericanas que acogieron una acción coordinada por el Movimiento Poético Mundial.

Mayo y el lomerío espirituano recibieron la 15ª Feria del Libro de la Montaña. Durante julio y agosto transcurrieron disímiles actividades contenidas en el programa de las Lecturas de Verano, usual por esas fechas en la Isla.

Dos eventos internacionales tuvieron lugar en octubre: el Congreso Lectura 2017: Para leer el XXI y un intercambio de experiencias en torno a la preservación del patrimonio documental en las bibliotecas de Iberoamérica, este último auspiciado por la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí. A mediados de noviembre los centros de altos estudios y otras instituciones acogieron el Festival Universitario del Libro y la Lectura.

No porque se acercara el fin de año cesaron los numerosos encuentros literarios habituales en toda la nación, al estilo del Sábado del Libro (frente al Palacio de los Capitanes Generales) o del espacio mensual Libro a la Carta, en la librería Fayad Jamís, de la calle Obispo.

Tan diversa enumeración nos satisface solo en parte. Las editoriales y los escritores cubanos requieren mejor promoción y gestión comercial. Los lectores necesitamos mayor orientación y encontrar novedades a lo largo del año. Quienes disfrutan leer, pero viven en sitios alejados de las capitales provinciales agradecerían que con más asiduidad llegaran a ellos las ofertas literarias. Y todos nos preguntamos: ¿Cómo discurrirá 2018?

Artes visuales: descubrimientos y homenajes

A la vuelta de un año.

Agasajo y solaz para los públicos.

Estuvieron de plácemes los públicos aficionados a regalarse el torrente de imágenes, formas e ideas que abunda en las galerías y otros espacios donde reinan las artes visuales.

En abril Ted Rusell trajo a la Fototeca de Cuba una muestra sobre el polémico músico acreedor del Nobel de Literatura 2016. Bob Dylan NYC 1961-1964, se conformó con 40 instantáneas tomadas al bardo cuando aún no había registrado su obra en ningún álbum.

El británico Tony Cragg –ganador de los prestigiosos premios Turner y el Imperiale (Japón)– colmó con sus esculturas, acuarelas, dibujos y aguafuertes el primer piso del Edificio Arte Universal del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA). En otro espacio de la institución, también en mayo, se inauguró Varda/Cuba/Cine, con fotografías de la gran cineasta Agnès Varda, realizadas en la Isla durante los años 60. Las personalidades de Fidel Castro y Benny Moré se revelaron en curiosas imágenes logradas por la mirada entrenada de la precursora de la Nueva Ola francesa.

Desde inicios de junio y hasta finales de agosto, en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) Wifredo Lam se exhibió Memorias. Grabado cubano ´80 ´90. La muestra –50 obras, de 34 creadores– fue la primera de una serie de acciones con las que la institución difundió sus fondos. Además, sirvió para homenajear al Taller Experimental de la Gráfica de La Habana, en su aniversario 55.

En verano, la Fototeca expuso medio centenar de imágenes capturadas por el alemán Heinrich Heidersberger (1906-2006), durante un periplo marítimo por algunos puertos del Caribe, entre ellos La Habana. Esas instantáneas son una singularidad en su carrera y no se habían difundido antes en Latinoamérica.

Sin máscaras, arte afrocubano contemporáneo, se abrió en julio, y estuvo hasta octubre en el MNBA. El investigador Orlando Hernández reunió más de un centenar de obras, de la autoría de 40 artistas inscritos en varias generaciones y poéticas. Las creaciones que se expusieron pertenecen a la colección de la Watch Hill Foundation.

A la vuelta de un año.

La diversidad en los formatos, tendencias y géneros se constató en disímiles conciertos y espacios de música, como este en que la banda de rock Zeus, galardonada Cubadisco 2015, deja sentir sus acordes. (Foto: renunciamosyviajamos.com).

En el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales se inauguró en octubre el séptimo Salón de Arte Contemporáneo. La propuesta se extiende hasta enero de 2018 y su programa previó encuentros teóricos. Incluye a cerca de 100 artistas y colaboradores, sobre todo, de las jóvenes generaciones.

Para celebrar el aniversario 90 del natalicio de Raúl Martínez (1927-1995) el CAC expuso en diciembre Allegreto Cantabile. La trayectoria del relevante fotógrafo, diseñador y pintor se evidenció en la muestra apoyada por el Consejo Nacional de Artes Plásticas y el MNBA, a cuyos fondos pertenece la mayoría de las 44 piezas.

En 2017 Eduardo Roca, Choco, fue el ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas. La obra del pintor, grabador y profesor cubano ha sido exhibida en Estados Unidos, México, Japón, España y Suecia, entre otros lugares. Casi al finalizar el año se organizó Palimpsesto, exposición personal de José Manuel Fors, quien mereció ese reconocimiento en 2016. Al cierre de esta edición el MNBA preveía abrir la selección hasta febrero de 2018, con obras del creador que despuntara a finales de los años 70 como parte activa del grupo Volumen Uno. La institución organizó una exhibición de piezas concebidas especialmente para sus espacios; podrían considerarse un saludo a la historia cultural del hombre.

Imágenes y músicas eternas

El audiovisual ha cambiado la comunicación, el hábito de aprendizaje; seduce a públicos diversos para mantenerlos frente a las pantallas. Durante 2017 varios acontecimientos culturales lo privilegiaron, así como el panorama sonoro sustentado en diferentes formatos, géneros, estilos, tendencias artísticas.

De ellos formaron parte el Festival de la Trova Pepe Sánchez, en Santiago de Cuba, donde se rindió homenaje a la canción trovadoresca, y al maestro Electo Silva, en la edición 32 del Festival de Coros.

A la vuelta de un año.

Las muestras fílmicas foráneas ofrecieron un panorama contemporáneo de la producción cinematográfica en sus respectivas naciones.

El Día Mundial del Jazz fue celebrado en La Habana con destacados instrumentistas del mundo, entre ellos, el maestro Chucho Valdés, intérprete y compositor de música para cine; la 21º Feria Internacional Cubadisco mantuvo la jerarquización cualitativa en la producción de fonogramas y recordó el aniversario 150 del natalicio de Sindo Garay y la valía de la Nueva Trova; el 30º Festival de Música Contemporánea se dedicó a las músicas sinfónica, de cámara, coral, vocal y electroacústica.

Por su parte, el 12º Festival de Música Antigua Esteban Salas sentó bases sólidas a conceptos interpretativos de los repertorios antiguos; el primer encuentro internacional Conocer la Habanera, presidido por el maestro Cecilio Tieles, fomentó los llamados cantos de ida y vuelta; el 21º Festival de Música Popular Benny Moré privilegió la trascendencia artística del Bárbaro del Ritmo y el Jozz destacó a jóvenes cultores del género.

En el año de su centenario se rindió tributo al músico matancero Dámaso Pérez Prado, reconocido como el Rey del Mambo.

Los inolvidables maestros Juan Formell y Elio Revé fueron recordados en un megaconcierto ofrecido en la habanera Ciudad Deportiva, por sus respectivas orquestas, Los Van Van y el Charangón de Elito Revé.

La Radio Cubana festejó su aniversario 95, la II Convención de Radio y Televisión reconoció a espacios y realizadores del país y se entregaron los Premios Nacionales de TV a: Julio Armando Vega Quintero, escenógrafo, y al director de programas Fernando Virgós García.

En la edición 39° del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, como siempre muy bien recibido por nuestro pueblo, se entregaron los codiciados  premios Corales en las distintas formas de competencia. El prolífero director de fotografía Raúl Rodríguez mereció el Premio Nacional de Cine 2017.

Contar un país desde el presente

A la vuelta de un año.

El Palacio de las Convenciones de La Habana sirvió de sede al Segundo Simposio Internacional sobre la Revolución Cubana. (Foto: prensa-latina.cu).

Tres eventos historiográficos resaltaron: Voces de la República, el Crisol de la Nacionalidad y el Segundo Simposio Internacional La Revolución Cubana. Génesis y desarrollo histórico. El primero de ellos, que se celebra en Sancti Spíritus, en sus casi dos décadas de existencia, sigue en su tarea de articular armónicamente lo histórico, social, cultural y educacional con una perspectiva diversa y global, y ello le ha permitido llenar vacíos todavía presentes en la historiografía cubana.

Este año, en tres apretadas jornadas de trabajo, se debatió acerca del quehacer revolucionario del joven Fidel, y el desempeño de la Universidad de Oriente y su vinculación con las luchas revolucionarias, sobre personalidades como Fernando Ortiz, Julio Antonio Mella, Salvador García Agüero, el combatiente de dos revoluciones Luis Orlando Rodríguez y el filósofo Humberto Piñera, así como de algunos hechos (Humboldt 7, la muerte de Jesús Menéndez, la guerra fría y la lucha armada de los años 50 desde la óptica de la prensa cubana) acaecidos en 50 años de la historia nacional.

El evento teórico Crisol de la Nacionalidad siguió siendo uno de los pilares de ese jubileo cultural que es la Fiesta de la Cubanía que cada octubre organiza la ciudad de Bayamo. Espacio idóneo de intercambio y socialización a todos los niveles en el rango de las ciencias sociales, como le califican los entendidos, propició como ya es usual un diálogo entre diferentes ramas e investigadores y continuó aportando resultados científicos en ocasiones desconocidos para la mayoría del gremio.

Más de 130 investigadores, académicos y docentes de Europa y América se dieron cita en el Palacio de Convenciones de La Habana, para participar en el Segundo Simposio Internacional La Revolución Cubana. Génesis y desarrollo histórico. Interesantes paneles se desarrollaron en las tres intensas sesiones de intercambio, como el referido al pensamiento y la obra de Fidel y el Che, también el de las raíces históricas de la Revolución Cubana, el diferendo entre Cuba y los Estados Unidos, desde los días de la Primera Guerra Mundial hasta hoy, y la Crisis de Octubre, por solo mencionar algunos.

Este evento resultó ser el escenario ideal para debatir ideas y conocimientos desde la ciencia histórica con el fin de contribuir a una mejor comprensión del proceso revolucionario de la mayor de las Antillas en toda su complejidad.

Regocijo y compás en escena

A la vuelta de un año.

Los caballeros de mesa redonda, de los camagüeyanos de Teatro del Viento, dirigido por Freddy Artiles Estenoz, dieron de qué hablar y reflexionar.

Las artes escénicas en la Isla tuvieron un comienzo agitado y sin pausas. Las esperadas funciones del Ballet Nacional de Cuba (BNC), liderado por Alicia Alonso, rindieron un merecido tributo al líder histórico de la Revolución Cubana a inicios del año.

Y poco después, las jornadas Villanueva enaltecieron el Día del Teatro Cubano. También devinieron marco propicio para que la actriz y dramaturga Fátima Patterson, directora del colectivo santiaguero Estudio Teatral Macubá, recibiera el Premio Nacional de Teatro 2017, y se confirieran los de la Crítica, otorgados por la Uneac, a distintos montajes nacionales y extranjeros.

Justo en esa etapa, la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa, cortejada por figuras y agrupaciones foráneas y antillanas, se internaron en cerca de 200 localidades de las serranías orientales por vigésimo séptima vez para, en cada actuación, honrar a Martí y Fidel.

El Conjunto Folklórico Nacional, dirigido por el coreógrafo y bailarín Manolo Micler, festejó el aniversario 55 de fundado y a escasos meses, su líder y mentor a lo largo de dos décadas, recibió el Premio Nacional de Danza por la obra de la vida.

A la vuelta de un año.

La danza clásica antillana estuvo de fiesta por el medio siglo del Ballet de Camagüey.

Repleto de evocaciones y gratos momentos llegó el jubileo por el cincuentenario del Ballet de Camagüey. Hoy con Regina María Balaguer a la cabeza, esta institución danzaria, reconocida a escala global, distinguió a varias de sus figuras, en tanto recordó el meritorio trabajo del maestro Fernando Alonso como uno de los precursores de la Escuela Cubana de Ballet, quien junto al BNC elevó a niveles excepcionales la cultura cubana.

Casi a mitad del año, el Festival Internacional Circuba convocó a la edición 16 que estuvo dedicada al legado de la familia circense a las nuevas generaciones de artistas. Apenas unas semanas siguieron para que los adeptos al arte de las tablas disfrutaran del capítulo 17 del Festival de Teatro de La Habana, en el cual confluyeron una porción importante de las tendencias de la escena contemporánea.

Diversidad conceptual y estética se apreció en las salas de la mayor de las Antillas. La compañía El Público, que dirige Carlos Díaz, volvió a conmover, desde ese halo espectacular que la singulariza, con Harry Potter, se acabó la magia. La literatura dramática de Abelardo Estorino regresó a la escena para recordar honduras y vigencias a partir de sendos espectáculos: Parece blanca, a cargo de Teatro D´Dos, y Ni un sí ni un no, por el colectivo Hubert de Blanck.

La cita, del Centro Promotor del Humor; El diccionario, de Espacio Irreverente; Érase una vez un pato, de Teatro La Proa; Superbandaclown, de Teatro Tuyo; Éxtasis, del Buendía; Caballas, de Macubá, fueron algunas de las tantas propuestas que iluminaron proscenios y alimentaron el corazón de quienes nunca renuncian a confiar y crecer desde la pervivencia de las artes escénicas.

 

Laureles literarios

Algunos de los concedidos en 2017 fueron el Premio Nacional de Literatura: al poeta, crítico e investigador Luis Álvarez; el Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar, que recayó en el cubano Rafael de Águila Borges, por Viento del Neva; y los de Casa de las Américas en su edición 58: entre otros, a la novela Incendiamos las yeguas en la madrugada (Ernesto Carrión, Ecuador), al poemario Esto es un disco de vinilo donde hay canciones rusas para escuchar en inglés y viceversa (Reynaldo García, Cuba), al ensayo América pintoresca y otros relatos ecfrásticos de América Latina (Pedro Agudelo Rondón, Colombia), al testimonio Lloverá Siempre (Liliana Villanueva, Argentina) y a Outros cantos (María V. Rezende), en la categoría de literatura brasileña.

Lúcidos instantes para recordar

Aun con las estrecheces económicas, la Isla en pleno refulgió en un amplio movimiento artístico cultural que trajo a invitados de casi todos los continentes del orbe a eventos como las Romerías de Mayo, el Festival del Caribe, la Fiesta Iberoamericana, entre otros encuentros y citas de alcance internacional.

Tampoco los desquites de la Naturaleza impidieron que la Casa de las Américas, dañada en su sede por los embates del huracán Irma, celebrara como parte de una nueva edición de Casa Tomada, el 4º Encuentro de Pensamiento y Creación Joven en las Américas.

El Coloquio Internacional València 1937/La Habana 2017 Intelectuales, Política y Cultura atrajo al Centro Histórico de La Habana a investigadores y académicos de Europa y América. Devino espacio para repensar desde un enfoque contemporáneo el 2º Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, celebrado en 1937 en Madrid, Barcelona y Valencia, al calor de la Guerra Civil Española; y reflexionar acerca del papel de la intelectualidad en el actual escenario mundial.


Redaccion Cultura e Historia