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Publicado el 9 Febrero, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Cultura
 
 

FERIA DEL LIBRO

Ascenso de lo asiático

Inteligente y acucioso abordaje de vuelta en las páginas de un libro, escrito por dos licenciadas de Historia de la Universidad de La Habana, para realce de la cultura general del cubano
Escrito a cuatro manos este libro asume a la región Asia Pacífico en su diversidad concreta (GILBERTO RABASSA)

Escrito a cuatro manos este libro asume a la región Asia Pacífico en su diversidad concreta (GILBERTO RABASSA)

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

“La visión eurocéntrica de la historia universal ha aplicado una periodización inapropiada para ordenar y delimitar los estados y etapas de desarrollo de las civilizaciones…”. Cuando un libro comienza desde la nota introductoria con una controversia hacia el modo tradicional o habitual de hacer o ver las cosas incluso se haga en el medio académico, de seguro será un ejemplar leído con interés.

Asia-Pacífico y los problemas del desarrollo, escrito a cuatro manos por la Dra.C María Tereresa Montes de Oca Choy y por la MSc. Yanet Jiménez Rojas conmina a la búsqueda de otra verdad a partir de una estudiada mirada hacia esa región del planeta, la más dinámica de la economía mundial.

Las autoras sostienen que el espacio e importancia de Asia Oriental y Meridional en el sistema de relaciones internacionales debe ser entendido como resultado de un ejercicio histórico de intercambio cultural y de diplomacia bilateral.

Esta propuesta de la Editorial Universitaria Félix Varela, presentado en el Instituto Confucio de La Habana, este 8 de enero, es, a no dudarlo, un excelente material de consulta para aquellos cuyo trabajo está imbricado con dicha región Sin embargo, por la manera amena con que se desmenuzan datos y reflexiones sirve también de soporte para una mayor cultura general, objetivo primordial de la Feria del Libro. Y esta cita de 2018 no iba a ser una excepción.

La publicación, dividida en tres capítulos, va desde un acercamiento a la cultura e historia del área en cuestión; se detiene en el proceso de desarrollo japonés para culminar con el suceso que ha sido y es la República Popular China (RPCH).

En sus 279 páginas uno encuentra afirmación tales: “La nación está íntimamente relacionada con el pensamiento y la acción de las personas que viven en ella en una época histórica determinada; por lo que, la construcción de una nueva concepción del mundo es correlativa al proceso de la reconstrucción de la identificación y los valores concretos de una sociedad”.

Sabias palabras, las cuales, a mi modo de ver, son la columna vertebral del sentir esencial del libro. Y esto significa asumir a Asia Pacífico en su diversidad concreta, pues se trata de una región con una heterogeneidad profunda, muy diversa por sus centros de civilización, su mosaico étnico y sus religiones.

Ahora, ¿por qué hacer hincapié en Japón y China?. Dejemos que las propias autoras nos lo digan desde sus meditaciones.

La nación del sol naciente se abrió al mundo con la Restauración Meiji de 1868 a 1912 y bajo la forma de una renovación imperial, activó las fuerzas orientadas a la adopción del capitalismo. A pesar de semejante cambio se insertó en el mundo desde la salvaguarda del país con lo que se libró de la colonización (siendo Japón durante siglos potencia de otros), dando paso a un sui generis modo de hacer. Este capítulo del libro cuenta a su vez con 15 sub tramas muy bien hilvanadas que nos colocan desde la perspectiva de lo japonés: sus avances, crisis y retrocesos; su habilidad para lograr metas, así como su relación con los demás, muy particularmente con los Estados Unidos.

En el caso de la RPCH, las autoras titularon ese cuerpo del libro de la siguiente manera: “La emergencia de China. Una aproximación a su lugar en la región y a su inserción en la política global”.

María Teresa y Yanet sostienen que el ascenso del también llamado Gigante asiático ”desafía la noción tradicional de potencia emergente; el país afrontó una serie de dificultades internas en cuanto a su ordenamiento económico, político y social que ameritan no poca atención en tanto someten a cuestionamiento el carácter de las transformaciones y los logros alcanzados. En esa aproximación necesaria al modo y forma en que la dirigencia china enfrentó el Triunfo de la Revolución de octubre de 1949 bajo el liderazgo del Partido Comunista no puede desvincularse como proceso histórico del ascenso y auge del denominado socialismo real europeo, o dicho de otro modo, del modelo soviético como referente o experimento epocal para construir el socialismo”.

Con esta premisa importante ambas evalúan y se acercan con objetividad y mirada dialéctica- como los propios devenires de las sociedades-, al marxismo de Mao Zedong, la Revolución cultural, la Reforma de 1978 (que este 2018 cumplirá 40 años) de Deng Xiaoping hasta la actualidad.

El cierre del libro es optimista aunque no podía ser diferente a su inicio: polémico. Por cuanto refieren que “hay múltiples cuestiones implicadas en una evaluación objetiva de cuanto puede favorecer”  China dentro de la comunidad internacional para llevar al mundo a un orden más justo y más favorable para la solución de problemas globales. Buen pie forzado para pensar después de leer.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda