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Publicado el 21 Febrero, 2018 por Redacción Digital en Cultura
 
 

En tres y dos: una décima

Sumario: Le gustan dos cosas por encima de todo: improvisar y la pelota. Por eso Alex Díaz Hernández prefiere hablar de deporte a través de crónicas en verso
Díaz Hernández improvisa ante los micrófonos de la radio.

Díaz Hernández improvisa ante los micrófonos de la radio.

Por LEIDYS HERNÁNDEZ LIMA

Fotos: Cortesía del entrevistado

“Nací improvisador”. Así se define Alex Díaz Hernández, quien ya se ha ganado un puesto dentro del repentismo cubano. De su su abuelo y su padre heredó la poesía, y quizás también la pasión por el deporte y la mano zurda, con la misma que hace un tiempo sacaba la pelota del parque.

“Lo primero que hice fue oír, cantar e improvisar, –aclara el joven poeta– ya después aprendí a jugar pelota; pero no por haber llegado después es menos importante”.

Con 12 años se estrenó en el mundo de las bolas y los strikes. Después llegaron las categorías 13-14, 15-16, hasta que tuvo que elegir un solo camino. “Se precisa de mucho tiempo para dedicarle a ambas profesiones, y eso es lo que yo no tenía”, lamenta el expelotero.

Su vida como atleta se desarrolló en Matanzas, la ciudad donde reside su madre. Con 18 años regresó a La Habana y se quedó sin equipo para seguir jugando. En la Atenas de Cuba tenía su formación deportiva, pero en la capital comenzaba a crecerse como artista.

“Tal vez si me hubiera estrenado como pelotero en La Habana aún estaría jugando; o si mi carrera artística hubiera tenido más fuerza en Matanzas… quién sabe. Cuando uno es joven las aspiraciones son las mayores”, dice Alex, como si ya fuera todo un experimentado de la vida. Y tal vez lo sea, porque con tan solo 21 años tiene historias para contar.

Cuando supo que no usaría más spikes y que el guante no cubriría su mano, sintió un vacío irreparable. Pasó el tiempo pero el amor por el deporte persistía, y algo tenía que hacer para aliviar ese dolor. Entonces un amigo periodista le sugirió vincular sus dos pasiones. El camino expedito fue a través de la emisora COCO, en el programa Tribuna Deportiva. Alex comenzó a hacer crónicas deportivas pero escritas por primera vez en décimas.

“Si una persona escribe sobre deporte, tiene que gustarle y dominar el tema, por eso durante toda la semana estoy pendiente de los resultados de los eventos deportivos, de las estadísticas de los equipos y de los jugadores. Nosotros los improvisadores ‘octosilabizamos’, lo que los demás cronistas hacen en prosa, intentamos ponerle color y música al texto”, explica.

Al público le ha gustado la propuesta novedosa de escuchar análisis en décimas sobre lo que acontece en el deporte, fundamentalmente, el béisbol. Durante este año, los oyentes de ese espacio en la capital han sido testigos los lunes en las noches de las presentaciones del repentista.

“En un inicio no sabía cómo hacerlas, si cantadas, habladas, hacer una décima o varias. El propio público fue el que me trazó el camino. Ya después eran dos, tres y hasta 10 décimas las que he hecho en la COCO. Los temas se iban complejizando, comenzaba a escribir con más profundidad. Las personas llamaban a Tribuna Deportiva dando sus criterios y algunos me pedían que improvisara en vivo sobre un tema específico o me ponían un pie forzado”.

¿Escribir décimas o improvisarlas?

Con el traje del equipo Repentistas en una de las jornadas beisboleras.

Con el traje del equipo Repentistas en una de las jornadas beisboleras.

“Las dos son complicadas, –respondió sin titubear–. Improvisar lleva unos riesgos, escribir lleva otros. En las crónicas deportivas utilizo un estilo más directo sin dejar de hacer literatura. Cuando las pienso, solo intento llevar en versos lo que las personas quieren escuchar, lo que debaten en las calles. Lo importante es concebir un producto que llegue al público sin que este se pierda en la metáfora del lenguaje. Particularmente prefiero las dos, para mí hacen el equilibrio perfecto, la forma balanceada en mis deseos de hacer poesía. Yo escribo y también improviso, e improviso y también escribo”.

La décima se puede mezclar con tantas manifestaciones y formas de hacer como el artista quiera, solo hay que ponerle carisma, interés y creatividad. Puede hacerse radial, audiovisual, o en directo con los propios equipos en competencia. Ese es uno de los sueños de este poeta, improvisarle a los peloteros en vivo, estar más presente en la Serie Nacional.

A Alex le gusta en demasía la pelota, más si la juegan los Azules de la capital, sin embargo, sabe que debe desdoblarse y ser lo más imparcial posible cuando escribe sobre deporte, aunque su espacio en Tribuna Deportiva le ha permitido en más de una ocasión gritar a viva voz: ¡Industriales Campeón!

“Cuando asumes una responsabilidad profesional tienes que saber desvincularte de los gustos personales, la pasión que puedas sentir por un equipo o por otro deben quedar a un lado mientras se trabaja. Yo intento desconectar mi chip de fanático y comienzo a ver la realidad desde la perspectiva del cronista. Intento ser lo más justo posible con lo que estoy escribiendo”.

Integra junto a otros amigos el Proyecto Resistencia, uno de los habituales en el festival Piña Colada.

Integra junto a otros amigos el Proyecto Resistencia, uno de los habituales en el festival Piña Colada.

Pero otra vez el tiempo parece ser su enemigo. Alex cada día tiene más compromisos artísticos, pues dirige junto a Fausto Popa y Diego Guerra el Proyecto Resistencia. Juntos intentan concebir un espectáculo que vincula las manifestaciones artísticas pues la música, el teatro, la poesía y el neorrepentismo se adueñan de la escena.

Esos jóvenes proponen una nueva manera de hacer arte porque un rapero ahora improvisa con un poeta, un actor desarrolla un performance junto a los músicos, y un repentista hace décimas mientras suena el violín, el chelo, la guitarra y el cajón flamenco.

Resistencia aún no ha sido testigo de las décimas deportivas, pero en un futuro, tal vez, sean parte del espectáculo”, asegura el director artístico del Proyecto.

Hace un tiempo que los micrófonos de la COCO no amplifican la voz del repentista, ya han pasado muchos lunes sin que los radioyentes disfruten de la poesía del deporte. Pero Alex está consciente de lo que ha significado su paso por el Periódico del Aire. “Ha sido una nueva forma de concebir la décima, es un reto para cualquier repentista intentar ordenar en crónicas el complejo mundo del deporte”.

Y sí, es un desafío, pero superable, más si se estudia con detenimiento la forma lírica de versar, y si tienes en casa a uno de los maestros de la décima cubana. Alexis Díaz Pimienta ha enseñado bien a su hijo.

“Agradezco la oportunidad que me dio la radio, fue una experiencia totalmente nueva que llevaba implícito un nivel de compromiso, preparación, es un reto que quisiera repetir. Además me gustaría probarme en otros temas, en otros espacios, aunque creo que pocas cosas me enamoran más que el deporte, más si me acerco a través de la décima”, confesó.

Es cierto que ama el béisbol y cada vez que pasa por un estadio la nostalgia lo corroe, a veces voltea el rostro para no dejar ver su cara de niño que aún quiere vestir el traje de pelotero y salir a dar un jonrón. En ocasiones se queda en la cerca mirando como los demás materializan lo que aún es su sueño. Mientras tanto vive en el conteo máximo: porque en tres y dos él hace una décima.

 

Llega la segunda etapa

Comienzan a arder pasiones

Pero también las tensiones

De los equipos atrapa

A la afición. Nadie escapa

Del deporte nacional

Varios equipos van mal

Otros corren con más suerte

Pero todos luchan fuerte

Buscando el triunfo final

Luchando se haya Artemisa

Que aún les queda esperanzas.

Por otro lado Matanzas

Su paso firme precisa.

Granma en la pugna, sin prisa

Como campeones actuales.

También veo desiguales

E inestable a los Vegueros.

Excelentes los tuneros.

¿Y qué decir de Industriales?

 


Redacción Digital

 
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