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Publicado el 7 Abril, 2018 por Nora Sosa en Cultura
 
 

MUSEO CASA DE ÁFRICA

Lazos perdurables

El centro histórico habanero exhibe una colección etnográfica de unas dos mil piezas y tiene entre sus objetivos estudiar la influencia africana en la cultura cubana
Lazos perdurables.

Este museo se creó en 1986, en una mansión decimonónica de la calle Obrapía, entre Mercaderes y San Ignacio.

Por NORA SOSA

Foto: YASSET LLERENA

Las piezas que están a la vista tienen cada una su historia. Y además, este es un museo activo, en constante acción y renovación, al decir de su director, Alberto Granado Duque. “Su objetivo principal no es hablar de los esclavos o el racismo, sino de aportes a la cultura cubana, a nuestro ajiaco”.

Por eso, además de exhibir esas piezas, prácticamente todos los días aquí se realizan actividades vinculadas con variadas temáticas, porque como ha asegurado Eusebio Leal Spengler, “lo que le ha dado prestigio a nuestra obra es su compromiso social”. Esa sentencia guía la labor de esa institución, adscrita a la Oficina del Historiador de La Habana (OHCH).

De acuerdo con Alberto Granado Duque, entre los propósitos del centro que dirige se halla mostrar la impronta de las culturas africanas en la identidad cubana.

Granado Duque abundó que en la Casa de África es posible apreciar objetos de diferentes épocas, países y grupos étnicos. Dichas piezas no son solo exponentes de las religiones o de la esclavitud; por el contrario, representan, en un amplio sentido, la cultura africana. Por eso la embajadora de la República de Sudáfrica, Thaninga Pandit Shope-Linney, ha manifestado que preservar este museo constituye una responsabilidad de todo miembro del cuerpo diplomático africano en la Isla.

Tales objetos integran exposiciones permanentes que muestran tejidos y trabajos en metal, madera y marfil, los cuales forman parte de la vida cotidiana de los naturales de África, pero a la vez son verdaderas obras de arte.

–Hemos sabido que tienen diversas celebraciones previstas para 2018.

–El pasado 6 de enero la Casa cumplió 32 años de fundada. A las actividades de conmemoración se sumó el 22º Taller de Antropología Social y Cultural Afroamericana, dedicado a Nelson Mandela, en ocasión del centenario de su natalicio. Además de ser una figura importante para el mundo, él constituye ejemplo de las relaciones entre Cuba y los países africanos. El 4 de mayo se inaugurará una gran exposición referente a su vida y obra, sobre todo teniendo en cuenta su amistad con nuestro líder histórico, Fidel Castro, y la visita que hiciera a la Isla.

–¿En qué consiste ese Taller?

–Este Taller es como un laboratorio donde convergen investigadores de todo el país. Asisten estudiosos, practicantes, académicos, especialistas del ámbito cultural, líderes religiosos. Además, siempre tratamos de hacer algunas acciones en la comunidad. También se visitan determinadas regiones, fundamentalmente de la provincia de Matanzas, por ser un área donde se concentran remanentes de grupos étnicos venidos desde África en la etapa de la esclavitud, y cuyos elementos culturales, aún se mantienen vivos.

–¿Cómo se insertan en la comunidad?

Lazos perdurables.

La institución atesora tallas y marfiles, máscaras, vestuarios, utensilios tejidos con fibra vegetal, instrumentos musicales, entre otros objetos donados por múltiples naciones.

–Nos insertamos al proyecto del Aula Museo, creado por la Oficina del Historiador: alumnos de las escuelas cercanas, durante un tiempo reciben aquí sus clases habituales, de lunes a viernes, y les enseñamos más sobre la historia y la cultura africanas. Igualmente apoyamos el proyecto del Adulto Mayor, como parte de él nos visitan los abuelos y les explicamos las características y valores de nuestra institución.

“Y servimos de sede al Psicoballet, para niños con dificultades en el aprendizaje. Hay otro espacio, en el aula taller José Luciano Franco, dedicada a divulgar la historia y la cultura de África, numerosos embajadores hablan sobre sus naciones. Los martes por la mañana proyectamos documentales acerca de ese continente y países donde se observa la presencia africana, como Brasil. Los sábados brindamos actividades para diferentes grupos atareos.

“Asimismo, con nuestros fondos organizamos exposiciones transitorias, en ocasión de la fecha en que se celebra la independencia de cada país africano, y el natalicio de sus más grandes personalidades. De ese modo, también movemos las colecciones.

“Toda la labor que despliega el Museo Casa de África está encaminada a cumplir con el compromiso social, con el beneficio de la comunidad, del barrio”.

 

ORÍGENES

Lazos perdurables.

Jóvenes africanos que estudian en Cuba visitan sistemáticamente el museo.

Cuba no puede ser explicada sin África, así se titula un texto de Celia María González en opushabana.cu, en el cual reseña que durante la apertura del 22º Taller de Antropología Social y Cultural Afroamericana el doctor Eusebio Leal narró que: “el Comandante de la Revolución, Juan Almeida Bosque, apoyó resueltamente la idea de crear este espacio con tres dimensiones: […] el África geográfica […] cuna del hombre […] de la humanidad; […] el África de la diáspora y […] la lacerante llaga de la esclavitud.

“A nosotros nos interesó el África de las naciones […] de la cultura. No quisimos hacer un museo etnológico y etnográfico sobre los despojos del pueblo africano […] todo lo que hay aquí fue regalo de las naciones, fue el regalo de la gratitud. Y fue el Comandante en Jefe, Fidel Castro, quien entregó para la Casa de África todo lo que había recibido, como Jefe de Estado, de los líderes de los movimientos de liberación nacionales y de los presidentes del continente negro. Así surgió esa colección que ha servido para que durante 32 años aquí se explique historia, se den clases y lecciones, se hable de la espiritualidad africana, de su presencia entrañable, sanguínea y moral en Cuba, porque Cuba no puede ser explicada sin África, como no puede ser explicada sin España”.

 


Nora Sosa

 
Nora Sosa