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Publicado el 4 Mayo, 2018 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

FESTIVAL ARTES DE CUBA

Puentes de paz y entendimiento

Acogerá el Centro Kennedy de Washington D. C. la más amplia representación cultural que se haya presentado en los Estados Unidos
Puentes de paz y entendimiento.

Omara Portuondo, la novia del filin, actuará en la inauguración del festival.

Por SAHILY TABARES        

Fotos: LEYVA BENÍTEZ

Figuras prestigiosas de nuestro país, cultoras de música, danza, teatro, artes visuales, diseño, cine y arte culinario, protagonizarán del 8 de mayo al 3 de junio, medio centenar de espectáculos donde demostrarán el talento y la maestría que la mayoría desarrolló en el sistema de enseñanza artística creado en nuestro país después del triunfo revolucionario de 1959.

Como acontecimiento de gran envergadura es reconocido en los ámbitos nacional e internacional, el Festival Artes de Cuba: From the island to the world (desde la Isla para el mundo), el cual reunirá a 400 artistas, la mitad de nuestro país, y músicos cubanos radicados en Estados Unidos y Francia.

Alicia Adams, curadora del festival y vicepresidenta de Programación y Danza Internacional de la institución, declaró en Washington: “Estados Unidos tiene en su ADN la música y el arte cubanos, y la posibilidad de verlo todo aquí me fascina”.

Los públicos estadounidenses disfrutarán de expresiones tradicionales y contemporáneas mediante un programa integral en los escenarios del Centro Kennedy, una de las más importantes instituciones de Washington D.C.

Descuella entre los nombres más importantes de la música cubana, la cantante Omara Portuondo, quien goza de un amplio prestigio internacional, ella será la protagonista del concierto de inauguración el día 8 en la sala Eisenhower, donde se sumarán otros baluartes de nuestras expresiones sonoras y rítmicas: los pianistas Aldo López-Gavilán,  Jorge Luis Pacheco, el saxofonista Yosvany Terry, la cantante Aymée Nuviola, la orquesta danzonera Miguel Faílde y la Sinfónica de la Universidad de las Artes adscrita al Lyceum Mozartiano de La Habana.

Puentes de paz y entendimiento.

El destacado crítico Pedro Simón anunció que Alicia Alonso honrará con su presencia el Festival de las Artes.

El Ballet Nacional de Cuba, dirigido por la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, cerrará las presentaciones en la capital estadounidense, con funciones de Don Quijote y Giselle, del 29 de mayo al 3 de junio.

Pedro Simón, crítico y director-fundador del Museo Nacional de la Danza desde 1998, expresó a BOHEMIA: “La primera presentación de la compañía en Estados Unidos tuvo como escenario el Centro Kennedy en 1978. De mayo a junio de ese año, los bailarines, liderados por Alicia, presentaron una temporada de clásicos del ballet: El lago de los cisnes, Giselle, y otras coreografías valiosas: Carmen, La Casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre.

“Cuarenta años después volvemos a la misma sede para patentizar la calidad artística de la escuela cubana de ballet. En la actualidad, las primeras figuras enseñan a los más jóvenes, quienes estudian a diario, seguirán desarrollándose para tomar la antorcha en beneficio del prestigio alcanzado por el Ballet Nacional de Cuba (BNC).

“Alicia Alonso honrará con su presencia las funciones. La interpretación que hizo de Giselle deja constancia de la fama adquirida por ella en diferentes países y épocas. En esta oportunidad, Viengsay Valdés y Sadaise Arencibia, primeras bailarinas del BNC, serán las intérpretes de esa obra romántica de máxima representatividad en el repertorio internacional”, precisó Simón.

Otras voces y presencias

El compromiso, el entusiasmo, la satisfacción de representar a la cultura cubana en los escenarios del Centro Kennedy forman parte del sentimiento compartido por la delegación artística.

Para conocer el programa del evento, coincidieron en el teatro Abelardo Estorino, del Ministerio de Cultura, creadores que participarán en el evento, algunos expresaron ideas y particularidades de sus proyectos.

Puentes de paz y entendimiento.

Aldo López-Gavilán reconoció la valía de los artistas que forman parte de la delegación.

Aldo López-Gavilán, pianista y compositor, galardonado en certámenes nacionales e internacionales, consideró: “el Festival demostrará la variedad de la música cubana. Con Jorge Luis Pacheco haremos un maratón de piano, en el que predominarán la imaginación y la expresividad de las improvisaciones”.

Diferentes temáticas, estilos, lenguajes, de compañías teatrales y danzarias priorizarán contenidos al fomentar diálogos productivos desde la escena.

La compañía El Público recreará Las lágrimas amargas de Petra Von Kant (Carlos Díaz) y Argos Teatro Diez Millones (Carlos Celdrán).

Generaciones de coreógrafos cubanos y otros países se inspiran en vivencias y renovaciones al dar vida a las obras de las compañías de danza Malpaso (teatro Eisenhower, 11 y 12 de mayo), la de Irene Rodríguez (Teatro Terrace, 15 de mayo), el Ballet Nacional de Cuba (Opera House, 29, 30 y 31 de mayo y 3 de junio), Cuba Goes Tap por Keyla Orozco (Washington) acompañada de Max Pollack (Nueva York) (Teatro Family, 12 y 13 de mayo).

Ethiel Faílde, director de la Orquesta Faílde, que rinde homenaje al creador del danzón, Miguel Faílde, y al género declarado Patrimonio Inmaterial de la Nación hace cinco años, expresó a nuestra publicación: “en el evento podremos mostrar la riqueza de nuestras raigambres, de los géneros populares que hacen bailar a generaciones en rincones del mundo. Me honra ser parte de la delegación, el arte acerca a los pueblos sin distinciones de fronteras”.

La música, centro de la agenda artística, incluye conciertos de trova, rap, jazz, rumba y salsa. Además de Yissy y Bandancha (Teatro Eisenhower, 9 de mayo), actuarán la Orquesta del Lyceum de La Habana con los solistas Ulises Hernández (piano) y Alí Arango (guitarra), Caribe Nostrum (Millennium Stage, 9 de mayo), integrada por jóvenes de la Orquesta Lyceum de La Habana, Zule Guerra y Quinteto Blues de Habana.

Puentes de paz y entendimiento.

Ethiel Faílde es un defensor del danzón y sus géneros derivados como el danzonete, el mambo y el chachachá.

Durante varias jornadas, solistas y agrupaciones revelarán sus poéticas, mundos particulares, lo aprehendido en la academia, la disciplina formativa y las informaciones que los nutren.

De ello darán elocuentes testimonios la familia López-Nussa (Teatro Terrace, 18 de mayo), Haydée Milanés y su trío con el cantautor Pablo Milanés (Teatro Eisenhower, 16 de mayo), en el mismo escenario, Los Van Van (19 de mayo).

La Reyna y La Real (Club Cubano-Galería Terrace) (17 de mayo) renuevan el panorama del hip hop cubano. Reyna Hernández Sandoval, directora y vocalista, y Yadira Pintado Lazcano, no cursaron especialidades musicales, pero cuando decidieron seguir un nuevo camino en la vida profesional, comenzaron a estudiar teatro, canto y proyección escénica. Fusionan reggae, jazz, soul, blues, desde una particular visión que mostrarán en la capital estadounidense.

Lo raigal y lo contemporáneo alimentan los repertorios de Dafnis Prieto (Miami) (Club Cubano, Galería Terrace, 18 de mayo) y de Arturo O’Farrill y The AfroLatin Jazz Ensemble (Nueva York) (20 de mayo).

El Millennium Stage acogerá las presentaciones del pianista Adonis González (Atlanta) y el percusionista Mauricio Herrera (Nueva York) (10 de mayo), la flautista y cantante Yaité Ramos, conocida por La Dame Blanche (París, Francia) (15 de mayo), Dizzi Gillespie Afrocuban Experience (Nueva York) (16 de mayo), Luis Faife y D.C. Cuban All Stars (17 de mayo) y la agrupación de música salsa Tiempo Libre (Miami) (20 de mayo).

Visualidades reencontradas

La producción de arte no solo se funda en el conocimiento teórico, el saber, el talento y el magisterio, igualmente parte de una posición ética ante la creación, como ocurre en la vida cotidiana, que incide en las vivencias infinitas del creador y en el universo de la cultura.

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El maestro Manuel Mendive recrea su imaginario en esculturas y performances que patentizan su calidad artística.

Motivaciones, búsquedas, rupturas, integran los perfiles de artistas pertenecientes a varias generaciones que exhibirán muestras de sus piezas en varios espacios del Centro Kennedy.

Roberto Fabelo (Salón de los Estados, del 9 al 20 de mayo), creador prolífico, versátil, es uno de los maestros de la plástica cubana de todos los tiempos. Se mostrarán Mundos (2005-2018), Torres (2000-2018, Ronda infinita (2015) y Catedral (2017).

En la misma sede (del 9 al 20 de mayo), presentará sus obras otro nombre imprescindible de las artes visuales en Cuba: Manuel Mendive. Su interés apunta hacia la exploración de las temáticas y preocupaciones más recurrentes del individuo con las tensiones y los conflictos intrínsecos, logra una interpretación del mundo desde una cosmogonía propia. Serán mostradas sus esculturas La Naturaleza, El Espíritu, El Hombre y Fragmento de Paisaje. Asimismo, Mendive realizará un performance con la participación de los músicos Yosvany Terry y Adonis González (Teatro Eisenhower, 14 de mayo).

Por su parte, Roberto Diago (Atrium, del 9 al 19 de mayo), exhibirá la instalación Historia permanente. Consiste en una gran ciudadela con casas pequeñas y sencillas realizadas con materiales encontrados en la calle.

Son diversas las visualidades que denotan y connotan el dinámico espíritu de la creación. También integrarán la delegación artística: Híbrido de un Chrysler, instalación del artista Esterio Segura y la exposición ¡Cuba!, del Museo de Historia Natural de Nueva York (Gallery Nacional, del 9 al 20 de mayo), y otros proyectos que incluyen desfiles de modas, clases y presentaciones de bailes populares.

El cine en la mira

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La inolvidable primera actriz Alina Rodríguez, en la película Conducta, acompañada por Armando Valdés Freire, quien interpretó a Chala.

En 1959, con la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), comenzó en la mayor de las Antillas una etapa de múltiples desafíos en lo concerniente a las producciones ficcionales y documentales, era preciso crear y promover un movimiento de transformaciones tanto de los productos estéticos como de los procesos de producción y exhibición.

Fructificaron proyectos, experimentaciones, búsquedas, en puestas que renuevan la doble dimensión de los temas y el lenguaje, varias de ellas lograron un notable impacto social.

Son referentes de los años iniciales y de las etapas posteriores, clásicos del cine cubano que se proyectarán en el Festival: Memorias del subdesarrollo (1968), narra la historia de Sergio, un burgués que decide quedarse en Cuba y escribir sus memorias mientras toda la familia abandona el país tras el triunfo de la Revolución. Lucía (1968), trata sobre la vida de tres mujeres en tres momentos históricos diferentes: la guerra de independencia, la lucha contra el dictador Gerardo Machado y los primeros tiempos de la Revolución. Retrato de Teresa (1979) cuenta sobre una delegada sindical que se convierte en promotora cultural, algo que su esposo no aprueba. En otro momento, se proyectarán tres filmes reconocidos con los premios del Festival de Cine de La Habana: Fresa y Chocolate (1994), uno de los títulos más conocidos de la cinematografía cubana, Suite Habana (2003), narra la vida cotidiana de 10 personajes habaneros, representativos de grupos sociales de la ciudad, y Conducta (2013), considerada una de las películas de más amplia repercusión en la sociedad durante la última década.

Del 9 al 20 de mayo se exhibirán carteles cinematográficos de diseñadores cubanos y el Teatro Family acogerá el documental Cuban Canvas, dirigido por Kavery Kaul, y de este realizador: First Look, sobre prominentes artistas de las artes visuales.

 

“TRASCENDER EL BLOQUEO”

Puentes de paz y entendimiento.Fernando Rojas, viceministro de Cultura, al informar sobre el programa del evento, destacó la muestra como indicador de la voluntad de tender puentes de concordia y entendimiento entre los pueblos de ambos países.

“Puedo asegurar que los artistas cubanos serán portadores de los valores de nuestra cultura y de los deseos de favorecer, en un clima de paz, los intercambios en ese campo”, precisó.

Respondió a BOHEMIA que se han previsto encuentros en universidades y otras instituciones para que los jóvenes puedan intercambiar experiencias sobre su trabajo.

El directivo destacó “el profesionalismo y la seriedad de las coordinaciones entre el Kennedy Center y nuestras instituciones y artistas, en momentos que, como sabemos, ha habido restricciones. Por ejemplo, los artistas han debido viajar a México para gestionar el visado en la sección consular de la embajada de Estados Unidos en la capital de la nación vecina.

“Un esfuerzo como este, también, es una expresión de los deseos de ambas partes por trascender el bloqueo que nos ha afectado por décadas”.

 


Sahily Tabares

 
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