0
Publicado el 21 Mayo, 2018 por Randy Cabrera-Díaz en Cultura
 
 

LITERATURA

Transfiguración de Fina

Intelectuales y miembros de instituciones martianas homenajearon a una de las figuras literarias más trascendentes del último siglo en Cuba
Transfiguración de Fina.

Por el conjunto de su obra recibió el Premio Nacional de Literatura, en 1990, y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2011, entre otros. (Foto: trabajadores.cu).

Por RANDY CABRERA-DÍAZ

De la piel mustia resalta la belleza colateral de la sombra y sus hemisferios, ya que para una poeta el reflejo es arte de las difuminaciones. En la poesía de Fina García-Marruz la cara frente al espejo doméstico oficia el parto de la imagen por transcribir sobre el papel, con aquellas manos que escribieran sus Visitaciones.

En Fina el paso de los años son reposiciones poéticas cumplidas en 95 ciclos de la Tierra: el tiempo devuelve al envés la imagen primigenia. Pues no hay cosa sublime que no se parezca a la primavera cuando el preludio del otoño le acontece.

Su verso, en Las miradas perdidas, alcanza lo infinito tanto como la espiral. Los grandes escritores son visionarios que ven en la palabra la evolución del mundo, y desde allí fundan la profecía del arte. La poética de esta mujer es una fuente alcalina en la soledad de un páramo. Y quien desee entender la literatura cubana del último siglo debe beber de ella para contrarrestar lo ácido.

Lezama Lima resaltó el alcance estético de sus valoraciones literarias y su capacidad creativa para rodear de claridad el mito. Su actividad en la revista Orígenes la convirtió en referencia poética, y en el centro cálido donde se disolvían las divergencias del grupo de intelectuales asociados a esta publicación.  Solo una sensibilidad tan alta es capaz de escribir Créditos de Charlot; subtítulo poético y profundamente humano de la famosa película de Charles Chaplin.

Traducida a varios idiomas ha sido su poesía, y aparece en importantes antologías de la lengua española. Su escritura no es una rebelión de signos, pero sí la forma plena de un ritmo calmado y reflexivo. Su labor como ensayista alcanza una lucidez finísima, con cierto deje de un romanticismo actualizado que le permitió flexibilizar las formas rígidas del ensayo academicista.

La lírica de Fina tiene la modulación de las Viejas melodías que nos acompañan desde lo bautismal hasta la partida, en la memoria. La música de su verso introduce al lector en una leve bruma —su “soledad de las playas”, las “praderas azules”—, tormenta, espuma; en una despedida. Su obra es el pago por trascender el lugar donde no todo es vigilia de ojos abiertos.

Transfiguración de Fina.

Fina García-Marruz se considera una renovadora de la lírica femenina en Cuba. (Foto 2: mlstatic.com).

Este abril 28 la escritora celebró otro año de vida. Instituciones martianas e intelectuales cubanos la homenajearon con ese despliegue ceremonial de tristeza anticipada típico de los homenajes. Y allí, en el Memorial José Martí, las palabras de elogio murieron a los pies de su templo literario, sin alcanzar las formas de aire de esa poeta, aunque, con sus propios versos, lo intentaron.

José María Vitier García-Marruz recibió en la ceremonia las flores dedicadas a su madre; ella no pudo estar; esto, si se entiende como presencia solo la constancia física. Lo cierto es que asistió en las reminiscencias y en las voces de quienes leyeron sus poemas. Pues qué es, al fin, la escritura, sino la imagen del cuerpo de quien la crea.

No se ha dicho jamás nada más hermoso que el silencio, pero la lírica de Fina ha de parecérsele en su intento de hacer perdurable lo efímero: como aquellas flores que solo abren una vez y en unas horas se marchitan; sobre la tierra caen, para fertilizar el suelo donde luego han de crecer otras.

Y en la hora pactada, cualquier día, su escritura la perpetuará en el parnaso literario universal en la última de sus transfiguraciones, también imborrable, como la dedicatoria de un ángel sobre una fotografía en sepia.

Josefina C. García-Marruz Badía (La Habana, 1923) es una destacada poeta, ensayista e investigadora que trabajó en la Biblioteca Nacional y en el Centro de Estudios Martianos, instituciones donde laboró en la crítica e interpretación de la obra martiana y la literatura cubana.

Randy Cabrera-Díaz

 
Randy Cabrera-Díaz