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Publicado el 14 Junio, 2018 por Raul Medina Orama en Cultura
 
 

Compartiendo el mapa de su casa

Compartiendo el mapa de su casa.

Esta creadora reconoce la influencia de Cuba en su obra. (Foto: FERNANDO MEDINA).

Por RAÚL MEDINA ORAMA

Una mirada lasciva y la más simple de las preguntas a flor de labios: “Qué cocinaré”; una niña con la piel surcada por geografías que sugieren paisajes íntimos y públicos, de raíces hundidas en la historia de muchas otras; grandes lienzos con rostros femeninos, coloridos, impactantes. Todo esto trajo a Cuba Patssy Higuchi (Lima, 1972).

Regresó con algunas de sus obsesiones sobre la mujer y los roles que tradicionalmente se les han impuesto en la sociedad. Extendió una invitación a traspasar el umbral de lo privado, y Casa de las Américas es su hogar por estos días. Allí inauguraron la muestra Mapa doméstico, auspiciada por la Embajada del Perú, y realizada con la curaduría de Silvia Llanes.

En la Galería Latinoamericana habitan las pinturas, dibujos, collages, fotografías manipuladas, libros-objeto, cerámicas y papeles calados de una artista que en 2007 ya había expuesto en ese mismo lugar.

Ella es hija de una familia peruana asociada al arte y su enseñanza en aquel país. Su relación con la Isla tiene otros antecedentes: a inicios de los 90 se unió al cubano Alexis García, con quien fundó el Taller de Gráfica Experimental Cauri. Juntos vivieron algunos años aquí, durante los cuales Higuchi fue una invitada del Taller Experimental de Gráfica de La Habana y amplió sus conocimientos sobre las técnicas tradicionales del grabado. “En Cuba me llené de los colores tropicales y me quedé admirada de la soltura con que las mujeres llevan todo su cuerpo”, ha dicho.

Ahora exhibe un conjunto de obras donde la pintura es protagonista y dialoga con otras manifestaciones. Al decir del especialista Jorge Villacorta Chávez, la exposición “ausculta lo femenino y diagnostica en una modalidad silenciosa”. El crítico peruano añade que “cada quien debe sacar conclusiones del fondo mismo de sus contradicciones personales”.

Compartiendo el mapa de su casa.

Generalmente realiza sus pinturas en gran formato, durante un proceso largo y minucioso. (Foto: foroperuanodelasartes.blogspot.com)

Sus creaciones navegan a veces entre la candidez y la perversidad, y evidencian dominio de los saberes técnicos desde los cuales se acerca al hecho artístico. En ciertas piezas descubrimos referentes del diseño, la publicidad desplegada en grandes vallas o los estilos afines a revistas de vanidades. Otras resignifican juegos que desde la infancia van construyendo un sentido aceptado de “ser buena mujer”. En todas, laten narraciones sumergidas, estimulantes para la imaginación de los públicos.

La artista mira oblicuamente, de un modo que no es el de los panfletos o los manifiestos explícitos. Prefiere llamar a su obra “incorrecta”, sin otras etiquetas. En una entrevista concedida al diario peruano El Comercio dijo: “Sé que hoy se exige de manera urgente una militancia, pero yo no opto por ningún feminismo […] Mi trabajo, como discurso público, es mi manera de participar en la vida social, eso ya es bastante militante”.

Así, propone un muestrario de preguntas y valoraciones en torno al espacio de la mujer en nuestras culturas, específicamente los imaginarios tejidos en el ámbito privado, hogareño. Hasta julio podrás visitar Mapa doméstico, y comparar cuán igual o diferente es del tuyo.


Raul Medina Orama

 
Raul Medina Orama