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Publicado el 21 Julio, 2018 por Roxana Rodríguez en Cultura
 
 

Fiesta cubana… para reverenciar

La más importante cita circense atrajo a toda la familia. Concebida desde 1981, ha conquistado un prestigio que la auténtica como referente de excelencia en la región y el mundo
Fiesta cubana… para reverenciar.

Compañía Havana volvió a ser la gran triunfadora. (Foto: cadenagramonte.cu).

Por ROXANA RODRÍGUEZ TAMAYO

Ni las lluvias impenitentes de las tardes ni el calor abrasador y, mucho menos, lo tortuoso que es el recorrido del centro de la ciudad a la Carpa Trompoloco, en el capitalino reparto de Miramar, disuadieron a seguidores de todas las edades del reencuentro con un arte escénico legendario, capaz de conmover al más impávido en esa amalgama de sensaciones que van del goce al asombro, de la fascinación al estentóreo “bravo” tras cada nuevo acto.

Es el Festival Internacional de Circo (Circuba) uno de los eventos más antiguos del orbe, solo antecedido por los certámenes de Montecarlo (1974) y el del Circo del Mañana (1977), en París. La cita cubana, concebida desde 1981, ha conquistado un prestigio que la auténtica como referente de excelencia en la región y el mundo.

En esta edición 17 hubo muchos motivos para festejar; se celebró el aniversario 50 de la fundación del Circo Nacional de Cuba, institucionalizado en los primeros años de la Revolución y que tuviera en el Comandante Fidel uno de sus más firmes benefactores.

Fiesta cubana… para reverenciar.

La representación de China casi alcanza la capota de la carpa en un acto de elevada complejidad que exige máxima concentración del ejecutante.

Gracias a su empeño se mejoraron las condiciones de vida de aquellos mal llamados cirqueros y se sentaron las bases para formar talentos desde la academia con el establecimiento de la Escuela Nacional de Circo. A partir de entonces y de manera estable, el pueblo pudo disfrutar de un arte cargado de temeridad y maestría, y sus hacedores resultaron dignificados, a escala nacional y global, como los artistas que son. Por ello y tantos logros a lo largo de décadas, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los consejos de Estado y de Ministros, extendió un saludo de congratulación con motivo del reciente agasajo.

Ojeada rápida a la muestra

La reciente competición gratificó por el virtuosismo de los anfitriones y la veintena de participantes foráneos de casi todos los continentes. A la pista de la mayor de las Antillas regresaron nóminas de Alemania, Japón, Canadá, Colombia, China, México, Estados Unidos, y debutaron representantes de Costa Rica y Suiza.

Cada año los asistentes al festival antillano, de aquí y de allá, se esfuerzan por alcanzar los añorados laureles que confiere el concurso. No obstante, a diferencia de la cita precedente, quienes seguimos con más detalle las funciones, advertimos discordancias entre las galas de uno u otro día, y entre aquellas previstas para la exhibición y las netamente competitivas.

Las presentaciones de la primera jornada (espectáculo B) se resintieron en cuanto al realce escénico y evidenciaron inconsistencias en la concepción artística; aun cuando mostraron actos de elevada complejidad técnica e interpretativa, no gozaron del mismo impacto que el denominado espectáculo A, el cual lució más coherente, balanceado en la muestra y definitivamente, más sugestivo.

Fiesta cubana… para reverenciar.

Zhenia Bakalets y José Ángel Álvarez, del dúo Ángeles, rescataron el patinaje acrobático, elemento circense que hacía tiempo no se disfrutaba. (Foto: juventudrebelde.cu).

De nuevo la Compañía Havana se alzó como la gran vencedora. Cabe señalar que en las exhibiciones vespertinas no impresionaron tanto como en las competiciones, programadas en las noches, proceder desacostumbrado en el colectivo que lidera Germán Muñoz, siempre signado por la pulcritud y consistencia de sus desempeños.

Aun así la prestigiosa agrupación ganó siete galardones, incluido el Grand Prix, por el impresionante número de barra rusa. Pero el conjunto del Circo Nacional de Cuba no se conformó con “tan poco” y conquistó la Carpa de Oro en el columpio acrobático, compartida con el Dúo Ebenezer, también de la Isla, en un excepcional adagio que impresionó por el histrionismo y las destrezas gimnásticas de los intérpretes.

Sobre varias nóminas diferentes recayó la Carpa de Plata: en la multipremiada Compañía Havana por el acto de Cama Elástica con levitores; los chinos de Acrobatic Zunyi Troupe, en equilibrio a gran altura, que pusieron los pelos de puntas al ascender casi al techo de la carpa por medio de unas 11 sillas; y el Trío Rialcris (acrobacia de fuerza), de Colombia y México, quienes con prestancia y seguridad homenajearon lo mejor de la tradición circense universal desde una mirada contemporánea.

La Carpa de Bronce, en esta ocasión, solo distinguió a artistas cubanos como el dueto de Maité y Julio en un adagio hermoso y a la vez, complejo; y los jóvenes del dúo Ángeles, en un sugerente acto de patines, elemento que no se disfrutaba en nuestras pistas desde hacía más de una década.

Fiesta cubana… para reverenciar.

Los payasos Pestillo y Metebulla trajeron la risa a todos… pero ya va siendo hora de impresionar con un nuevo repertorio. (Foto: cubahora.cu).

Distintas instituciones nacionales y foráneas, así como representaciones de circos del mundo confirieron premios, en especial, a figuras noveles. La Carpa de la Crítica Antonieta César in memoriam reconoció las cualidades técnicas e interpretativas de los colombianos del Dúo Quimera (Cintas & Fuerza Capilar). Y el público dio la última palabra con el galardón de la popularidad a los juegos malabares del estadounidense Amauri Da Silva.

Circuba 2018 ya está en la carretera. Las principales ciudades del país cuentan en este verano y hasta septiembre, con un programa de espectáculos conformado por lo más destacado de la competencia. Enhorabuena para muchos adeptos, dispuestos a reverenciar la magia y la energía de la fiesta circense nacional.

 

 Mensaje del Presidente de los consejos de Estado y de Ministros

La Habana, 24 de junio de 2018

“Año 60 de la Revolución”

Queridos compañeros del Circo Nacional de Cuba:

Deseo hacerles llegar mis felicitaciones por el medio siglo de intensa vida artística que están cumpliendo.

El circo tiene una larga tradición en nuestro país. Sin embargo, a pesar del impacto popular de sus presentaciones, los artistas circenses eran discriminados y la mayoría de ellos sobrevivía en condiciones muy precarias.

Con la Revolución se creó una escuela de circo que ha graduado a profesionales de alto nivel, reconocidos hoy en todo el mundo. Su rigor, calidad y prestigio los han colocado en los más exigentes circuitos internacionales.

El público cubano disfruta con particular entusiasmo de la labor que los artistas circenses llevan a cabo a lo largo y ancho de la Isla. Ustedes han sabido ganarse el cariño y la admiración de nuestro pueblo con su esfuerzo, talento y entrega.

Reciban en este aniversario un fuerte abrazo todos los creadores, técnicos y trabajadores que han contribuido a enriquecer la historia del circo revolucionario cubano.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

 


Roxana Rodríguez

 
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