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Publicado el 25 Julio, 2018 por Raul Medina Orama en Cultura
 
 

CONCIERTOS DE VERANO

Romance cubano del Caballero de la Salsa

Gilberto Santa Rosa llegó para cumplir más de un sueño. Protagonizó el 14 de julio uno de los mejores y más concurridos conciertos de la cartelera, y la comunión de su grupo con los músicos cubanos se repitió un par de días después, en su actuación en el malecón de La Habana. .

Tony Ávila contribuye al repertorio del boricua. (Foto: BENJAMÍN MORALES/Primera Hora).

Por RAÚL MEDINA ORAMA

Es un conversador sutil, exacto. Con gentileza correspondía a quienes le agradecieron por visitar la mayor de las Antillas, pues según afirmara, su deuda con los músicos de esta tierra es impagable. “He recibido mucho cariño desde mi llegada”, repitió a cada tanto, conmovido.

A mediados de julio llegó Gilberto Santa Rosa (Santurce, Puerto Rico, 1962), para debutar en directo ante los cubanos, quienes lo han visto siempre desde lejos, pero conocen su trayectoria acumulada en más de 25 producciones discográficas. Trajo consigo el espectáculo 40… y contando –con el cual ahora mismo gira por varios países celebrando sus cuatro décadas de carrera– para presentarse en el primer festival Varadero Josone Jazz y Son, celebrado en un parque natural del principal destino turístico de la Isla.

El evento –organizado por los ministerios de Cultura y Turismo, y dirigido artísticamente por Issac Delgado– pretende colocar en las agendas de los vacacionistas el famoso balneario, también como opción cultural. ¿Cuánto se ha reclamado desde la Unión de Escritores y Artistas de Cuba por ofrecer propuestas de calidad artística a quienes visitan estos lugares? He aquí una acción concreta que merece apoyo, continuidad.

Romance cubano del Caballero de la Salsa.

Gilberto Santa Rosa es uno de los principales exponentes de la música contemporánea del Caribe. (Foto: LEYVA BENÍTEZ).

Géneros como el son, la timba, la canción, la rumba y el jazz fueron interpretados por músicos diversos, entre ellos el Septeto Santiaguero, Ernán López-Nussa, Gente de Zona, los Muñequitos de Matanzas, Rumbatá, Daymé Arocena, Yissy García, el norteamericano Nicholas Payton, José Alberto El Canario (República Dominicana), y el baladista salvadoreño Álvaro Torres.

El boricua Gilberto Santa Rosa protagonizó el 14 de julio uno de los mejores y más concurridos conciertos de la cartelera. Tiene bien ganado su apodo de Caballero de la Salsa, pues tanto en el escenario como fuera de allí se conduce con gracia y carisma, enamora, estableciendo una sólida complicidad con los públicos.

40… y contando es un viaje de más de dos horas y veinte canciones de amor. El periplo incluye el son, la salsa y el bolero, así como a varios compositores de la mayor de las Antillas, cuya cultura –según él manifestara a BOHEMIA poco antes de salir a escena– ha sido fundamental en su educación artística.

“Todos los que hacemos este género tenemos un vínculo natural con la música cubana. Sin querer pintarme como un experto, la conozco desde las raíces hasta su desarrollo hoy día. Al igual que otros colegas de Puerto Rico, aprendí mucho de varios cantantes de acá”, explicó. Entre sus referentes sitúa a Carlos Embale, Abelardo Barroso, Roberto Faz, pues “son clásicos”.

Y continuó diciendo, para los lectores de esta revista: “De los nuevos puedo decirte que tengo amigos, contemporáneos conmigo, a quienes admiro muchísimo, entre ellos Roberto Hernández Robertón, de los Van Van, Issac Delgado, y soy fanático de Cándido Fabré. La lista se hace larguísima”.

Romance cubano del Caballero de la Salsa.

40… y contando, una fiesta para celebrar la carrera del Caballero de la Salsa. (Foto: LEYVA BENÍTEZ).

Gilberto Santa Rosa se las ha arreglado para mantenerse en la cresta del gusto popular sin ceder en calidad. Una vez lograda la conexión con los bailadores, cree él, el artista debe cuidarla “porque si no se rompe”. ¿Cómo ha podido, cuando la salsa se ha visto casi desplazada por otros géneros como el pop o el reguetón?

Aunque cada generación trae sus sonoridades, considera que “uno de los mayores responsables de mi éxito es el amor. Porque la gente se enamora y hay cosas que no se pueden decir de otra manera que con el tipo de música que yo canto”.

Sin embargo, él está abierto a todos los ritmos. En mayo estrenó su más reciente colaboración con un cubano, cuando lanzó Suma y resta junto a Michel Sierra, el Micha, videoclip que ya tiene casi dos millones de visualizaciones en YouTube.

“A quienes tienen éxito les doy un consejo: cuiden su momento y traten de dar lo mejor, evolucionar también, para que la música que hacen perdure”; con esa recomendación dio por concluido el breve intercambio, pues ya el parque Josone ardía reclamando su primera actuación en la Isla.

Adalberto Álvarez, el Caballero del son, es uno de sus compositores de cabecera. Por eso se incorporó al show el tema Lluvia, firmado por el camagüeyano y grabado por el puertorriqueño a inicios de su carrera, cuando cantaba junto a Tony Vega en la orquesta del maestro Willie Rosario.

Romance cubano del Caballero de la Salsa.

Con Issac Delgado, quien lo invitara al festival en el parque Josone. (Foto: LEYVA BENÍTEZ).

Asimismo, el intérprete conformó su repertorio –para delirio del público– con las canciones Un montón de estrellas (Polo Montañez), Qué manera de quererte (Emilio Ríos Mendoza), Comienzo y final de una verde mañana (Pablo Milanés), y Títere, del cantautor Tony Ávila, quien subió al escenario invitado por el boricua. Ambos emprendieron un mano a mano de improvisaciones celebrando con ingenio la amistad de las dos naciones y los artistas.

Santa Rosa se divirtió acompañado por su orquesta de una veintena de virtuosos músicos. Él mismo tocó las pailas, bailó una coreografía junto a sus coristas, e interpretó grandes éxitos de su repertorio. Es un tipo incansable, heredero de la mejor tradición popular del Caribe.

Se escuchó Vino tinto y Sin voluntad, esta última del compositor panameño Omar Alfanno, responsable de otros hitos en el arsenal del Caballero de la Salsa: Conciencia, Vivir sin ella, y el bolero Que alguien me diga. Además, regaló su versión de la canción Derroche (Manuel Jiménez), antes de cerrar por todo lo alto con el éxito La agarro bajando.

Para entonces el frenesí era general en Josone. Sin excepción, cada tema entonado por el enérgico cantante era acompañado por el multitudinario coro de cubanos que veía en vivo, por primera vez, a uno de los íconos de la música latina reciente. Esta comunión volvería a repetirse un par de días después en su concierto en el malecón de La Habana.

Romance cubano del Caballero de la Salsa.

Sendas presentaciones en Varadero y La Habana lo reunieron con admiradores de varias generaciones. (Foto: CECILIO LEMUS).

Parece que el romance cubano del Caballero de la Salsa está lejos de terminar. Durante sus jornadas en esta isla acudió al cabaré Tropicana, donde cumplió su sueño de cantar algún tema allí –Por más que intento, fue la elección– y expresó su deseo de ofrecer un recital completo, alguna vez. De igual modo, espera regresar y brindar conciertos, especialmente en Santiago de Cuba.

En esta tierra, hermana de Puerto Rico, según se vio en Varadero y La Habana lo quieren de vuelta pronto, si bien continúa en ella, entre los amantes de la buena música.


Raul Medina Orama

 
Raul Medina Orama