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Publicado el 6 Septiembre, 2018 por Raul Medina Orama en Cultura
 
 

MÚSICA: Luz grabada y palpitante (+ video)

Publican fonograma muy esperado por los amantes de la trova contemporánea. El CD compilatorio, editado junto a la Empresa Provincial de la Música y los Espectáculos de Villa Clara, Rafael Prats, llega como un álbum doble -25 canciones- para no dejar a nadie fuera del recorrido por una historia fértil de más de dos décadas
Luz grabada y palpitante.

En 1997 comenzaron a impulsar algunos de los aires más frescos de la trova cubana. (Foto: Egrem).

Por RAÚL MEDINA ORAMA

No escribo la reseña a distancia, cual decimonónico crítico inglés de monóculo, chistera y opiniones contundentes, sino como afiebrado oyente de La Trovuntivitis. Ellos tienen la culpa, los cantautores que desde hace veinte años –milagro persistente en la Isla volátil- mantienen una peña semanal en Santa Clara, donde regalan canciones a quien tenga a bien entrar la noche del jueves al centro cultural El Mejunje.

Miles, como yo, han crecido escuchándolos, y luego se han ido a rodar la vida, allende y aquende los mares, cargando en sus afectos y memorias las composiciones de esa comunión de singularidades creativas, amalgamadas en la agrupación musical más destacada de la trova reciente en Cuba. Esta manera de acariciar la canción e interpretar al país hace rato merecía un disco, más allá de los fonogramas aislados que han logrado publicar algunos de sus integrantes, sobre todo como resultado de las descargas en el Centro Hispanoamericano de Cultura o el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.

La Trovuntivitis (2018) ya está en el mercado. Por fin la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem) atesoró esa banda sonora de la vida de tantos artistas y públicos del centro de Cuba. El CD compilatorio, editado junto a la Empresa Provincial de la Música y los Espectáculos de Villa Clara, Rafael Prats, llega como un álbum doble (25 canciones) para no dejar a nadie fuera del recorrido por una historia fértil de más de dos décadas.

Se incluyeron temas antológicos del colectivo, entre estos La luna de Valencia (Diego Gutiérrez), Déjame ser (Yaima Orozco), El son de Eliodoro (Yordan Romero), La orgía (Alain Garrido), Ana (Levis Aliaga), Los giros (Yunior Navarrete), La casa (Raúl Marchena) y Quise, de Michel Portela, en un precioso arreglo que prescinde de todo acompañamiento menos de las voces de sus colegas, cálidos instrumentos. Igualmente se recogen creaciones de Karel Fleites, Miguel Ángel de la Rosa, Irina González y Yatsel Rodríguez.

También escuchamos Cuando una mujer deja a un hombre y Caridad, ambas de Roly Berrío, heredero de un estilo bufo que convierte la interpretación de una canción suya en espectáculo casi teatral, pero que, además, puede escribir letras de profundo lirismo. Por su parte, Leonardo García, una de las voces autorales más fuertes, grabó Pobre gente y la irónica Abajo la xenofobia, donde exhibe su capacidad para construir piezas de imaginativas líneas melódicas y estimulantes letras.

MÚSICA: Luz grabada y palpitante.

Desde El Mejunje, han sabido llevar su música a otros lugares del mundo (Foto: KALOIAN).

Entre los instrumentistas participaron los destacados bajistas Gastón Joya y Lázaro Rivero, y el guitarrista Emilio Martiní, quien también produjo musicalmente el fonograma. Asimismo, algunos de los habituales colaboradores de la peña de El Mejunje: Yasel Giralt (tres y laud), Reinel Rodríguez (percusión) y Andrés Olivera (bajo).

Alexis Castañeda, autor del libro La vena del centro: trova santaclareña (Sed de belleza, 2010), alabó en la nota discográfica al fonograma “la mantención del equilibro y la diversidad de ritmos, acompañamientos musicales, vocales y temáticas abordadas en las canciones, dramaturgia necesaria, que en este caso crea una ilación cautivante, un in crescendo motivacional”.

Suscribo tales criterios, aplaudo la diversidad y riqueza de matices logrados en todo el recorrido sonoro, donde nada sobra. En el universo de La Trovuntivitis palpitan ritmos brasileños, flamencos, reggae y rap, el funk, la guaracha y el son.

La concepción del CD incluyó un pequeño cancionero, para no olvidar estas letras, jirones de luz que por fin se plasmaron en una grabación de calidad, si bien ya estaban impresas en la vida de tantos.


Raul Medina Orama

 
Raul Medina Orama