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Publicado el 28 Octubre, 2018 por Redacción Digital en Cultura
 
 

Abre el Festival de Ballet con un homenaje a Alicia Alonso y al BNC

El presidente cubano tuvo a su cargo la apertura de la cita en la que reconoció que el Ballet Nacional es una muestra de lo que es Cuba, y ponderó que sus fundadores, más allá de grandes artistas, hayan decidido ser grandes cubanos

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Símbolo mayor de una escuela, de una tradición y del compromiso del arte con la Patria, Alicia Alonso fue homenajeada anoche en la inauguración del 26 Festival Internacional de Ballet de La Habana, que lleva su nombre, al cumplirse 75 años de su debut en Giselle y las siete décadas de existencia de la compañía creada por ella.

Miguel Díaz-Canel, Presidente de los Consejos de Estado y Ministros, tuvo a su cargo la apertura de la cita, con palabras que evocaron la admiración y el respeto que se profesaron Fidel y Alicia, y resaltaron el enorme papel fundacional de la bailarina y coreógrafa y su poder de convocatoria para reunir en la capital cubana a figuras cimeras de esa manifestación en el mundo.

El BNC, movimiento cultural de la nación, que al decir de Fidel Castro fue como la mano de seda que despertó el genio dormido del fondo del alma de nuestro pueblo, cumple 70 años, recordó el mandatario en la gala inaugural del 26 Festival Internacional de Ballet de La Habana Alicia Alonso.

Según el estadista, esta fiesta de la danza conmemorará otro hecho trascedente en la historia de ese arte, los 75 años del debut de Alonso en el clásico Giselle, en el cual sentó pautas indiscutibles, según la crítica mundial.

Foto tomada del perfil de Facebook de Leonel Iparraguirre González

Díaz-Canel reconoció el innegable aporte a la cultura cubana de Alicia, Fernando y Alberto Alonso, quienes -dijo- pudiendo ser solo grandes artistas, eligieron ser además grandes cubanos, y dieron cuerpo al sueño de fundar una compañía y una escuela reconocida hoy entre las mejores del mundo.

Una de las virtudes que destacó del BNC y sus fundadores fue la decisión de ofrecer una función gratuita por primera vez en 1949, algo que se repetiría muchas veces y, después del triunfo de la Revolución (1959), la labor para acercar el arte al pueblo y el ofrecimiento de espectáculos a precios simbólicos.

La historia de la Revolución Cubana alcanza algunos de sus momentos de mayor lirismo en su relación con el BNC, apuntó en el escenario del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, luego del desfile de las actuales generaciones de la escuela y la compañía cubana.

Al mismo tiempo, el presidente advirtió que Cuba se prepara para otra batalla diplomática contra la política de bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla.

La más prolongada y cruel guerra económica que haya padecido pueblo alguno en su historia, calificó.

De acuerdo con Díaz-Canel, los victimarios, impotentes ante la contundencia de la denuncia de Cuba, intentan desviar la atención del mundo y acusar a la víctima.

En las próximas horas, en los próximos días, volverá a ponerse a prueba la creatividad de la resistencia cubana. En este combate por la verdad, nos acompañará el aliento vital de esta fiesta de la danza, que el BNC ha convertido en otro aporte a la historia de la Revolución que acaba de cumplir 150 años, sostuvo.

Ciudadanos del mundo que han hecho de la danza su lenguaje de paz y solidaridad, batelletómanos de todas las creencias y procedencias, Cuba los recibe y abraza conscientes de que aquí conocerán cómo y por qué luchamos por nuestra soberana decisión a decidir nuestro destino, afirmó el dignatario.

El tradicional desfile de bailarines de varias generaciones, desde los que inician su formación hasta los que consagran la altura de la Escuela Cubana de Ballet, en la cual mucho tuvo que ver el maestro Fernando Alonso, abrió las puertas del espectáculo acogido por la sala García Lorca, del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Dos coreografías de la propia Alicia, inscritas en el repertorio del Ballet Nacional de Cuba, subieron a escena: Muerte de Narciso, inspirada en el poema homónimo de José Lezama Lima y una partitura de Julián Orbón; y Sinfonía de Gottschalk, con música de este compositor norteamericano que halló fuentes sonoras en la Cuba de mediados del siglo XIX. También tuvo lugar un estreno absoluto de la compañía, Obertura de Glinka, de Eduardo Blanco.

La representación de En la noche, también por el BNC, honró la memoria de su creador, el norteamericano Jerome Robbins, en el centenario de su nacimiento.

Por primera vez en un festival, Alicia Alonso no desfiló junto a la compañía que aún dirige, debido a problemas de salud, pero el hecho no impidió que el público ovacionara la sola mención de su nombre.

(Con informaciones de Granma y Prensa Latina)

 

 


Redacción Digital

 
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