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Publicado el 23 Octubre, 2018 por Pedro Antonio García en Cultura
 
 

Bayamo, octubre y la fiesta de todos los cubanos

Ninguna manifestación fue relegada en esta ya tradicional jornada cultural, en la que los granmenses siempre hacen gala de su cubanía

Bayamo, octubre y la fiesta de todos los cubanos.

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

Fotos: YASEL LLERENA

Como en anteriores ediciones, el pueblo bayamés abarrotó la Plaza del Himno para presenciar la gala artístico-cultural con la que concluye tradicionalmente la Fiesta de la Cubanía, dedicada este año al aniversario 150 del inicio de las guerras de independencia y la interpretación del Himno Nacional. Al fondo del sobrio y funcional escenario, proyectada en una pantalla, ondeaba constantemente la enseña patria. Hubo canto, desde el repentismo hasta el son, y danza, un homenaje a nuestras herencias afro y española.

Bayamo, octubre y la fiesta de todos los cubanos.

Alpidio Alonso, reinaugura la sala de exposición del museo enclavado en Demajagua.

En una breve intervención, Federico Hernández, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en Granma, ante la presencia de Alpidio Alonso, ministro de Cultura, y Manuel Santiago Sobrino, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia, insistió en que la Fiesta de la Cubanía es una jornada cultural de todos los cubanos que aman la patria y el socialismo en esta Cuba que no olvida a sus héroes y mártires.

La alocución audiovisual de Eusebio Leal al pueblo bayamés, reproducida en la pantalla del escenario, fue largamente aplaudida por los asistentes, quienes al final de la gala junto con los artistas, todos puestos de pie, cantaron el Himno Nacional.

Fiesta de pueblo

Ninguna manifestación artística fue olvidada en las cuatro intensas jornadas. Relevantes grupos musicales ofrecieron conciertos desde el inaugural día 17, entre ellos, Eliades Ochoa y el cuarteto Patria, Cándido Fabré y su orquesta, la Original de Manzanillo y Moncada. En la Ventana de Luz Vázquez, poetas y trovadores departían mientras que en una sala de la sede de la Uneac, se inauguró la exposición personal Estampas misceláneas de Wilfredo Díaz Rosales, por sus 40 años de vida artística.

Una muestra cinematográfica sobre dos rostros imprescindibles en la producción nacional, Eslinda Núñez y Adela Legrá, tuvo lugar en el Multicine Sala 2 del Bouvelard de los Capuchinos, donde también se ofreció una retrospectiva acerca del realizador cubano Julio García Espinosa.

Bayamo, octubre y la fiesta de todos los cubanos.

La Glorieta de Manzanillo fue declarada Monumento Nacional.

Esta vez no estuvo rodeada la Plaza de la Revolución con carpas para la venta artesanía y libros, ni de quioscos de gastronomía, aunque tres de estos reaparecieron el último día en la acera del Correo. Tal vez huyendo del despiadado sol –el parque carece de árboles que proyecten sombra–, los artesanos debieron refugiarse en los portales de la Casa de la Cultura.

Allí encontramos a Adolfina Luisa Salazar, quien acompañada de Osleidis Castillo llevan el Proyecto Café de Pina, que desde 2001 está presente en la Cubanía. Para las más jóvenes generaciones es toda una novedad ver preparar el café serrano en un cernidor de tela, a la manera decimonónica, y que se lo sirvan en jícaras de güira.

Otro asiduo a esta Fiesta es Luis González Blanco, el viticultor del reparto Siboney, quien desde 2006 ocupa un mostrador con sus creaciones en Canducha Figueredo casi esquina al Paseo García. Ganador de varios primeros premios en eventos nacionales con sus vinos de uva y moscatel, González Blanco trajo este año como novedad el de tamarindo cuyo semi seco posee un excelente buqué y una gran aceptación.

Espacio de reflexión y debate

Bayamo, octubre y la fiesta de todos los cubanos.

El Crisol de la Nacionalidad, un evento teórico que ha ganado en madurez.

A lo largo de sus 24 ediciones, el Crisol de la Nacionalidad ha alcanzado un gran prestigio hasta el punto que los estudiosos de las Ciencias sociales lo catalogan de “plato fuerte” de estas fiestas. Eduardo Torres Cuevas, presidente de la Academia de la Historia, inició las sesiones el 17 de octubre al disertar sobre el estallido insurreccional cubano, condicionamiento y proyecto de nación. En horas de la mañana este historiador pronunció las palabras inaugurales de la Fiesta de Cubanía, en la Plaza de la Revolución, tras la Ceremonia de las Banderas y el arribo de la ya tradicional Caballería mambisa.

Entre los interesantes paneles desarrollados en la actual edición del Crisol, resaltó La guerra del 68 y su impacto en el Oriente Cubano en el que, con Idelmis Mari como moderadora, María del Carmen Quiñones abordó la insurrección en Holguín, y Danays Ramos, la vida cultural en Santiago de Cuba durante la contienda. Mientras, Olga Portuondo hizo hincapié en algunos factores que condujeron al fracaso de los cubanos en esa contienda nunca mencionados por la historiografía, como la restauración borbónica y la pacificación de la península, que permitieron a Madrid emplear todo su poderío militar en el enfrentamiento con los mambises.

En opinión del master en Ciencias Históricas José Manuel Yero, el Crisol es un evento que ha madurado, ha llegado a la mayoría de edad, no solo por su poder de convocatoria, sino también por la alta calidad de las ponencias expuestas.

Bayamo, octubre y la fiesta de todos los cubanos.

Naborí ya está en Bayamo.

Naborí en Bayamo

Ya en la última fecha de la fiesta de la Cubanía, el Museo de Cera de Bayamo inauguró una estatua de Jesús Orta Ruiz, el indio Naborí, que se añade a las ya 20 en exhibición. Oportunidad aprovechada también para que esta institución recibiera el reconocimiento de Colectivo Distinguido Nacional ante la presencia del titular de Cultura y las máximas autoridades partidistas y del Gobierno en la provincia.

En opinión de este redactor, la obra inaugurada es una de las mejores realizadas por Rafael Barrios y su familia. Es asombrosa la fidelidad con que se ha reproducido el rostro de Naborí y su mirada de los últimos años, ya ciego. Según declaró a BOHEMIA el Barrios mayor, él solo trabajó el resto del cuerpo, pues fue su hijo Leander quien tuvo a su cargo la conformación del rostro.

La Fiesta de la Cubanía se desarrolló exitosamente en su 24ª edición. Toca ahora al Comité Organizador analizar rigurosamente lo que pudo haber quedado mejor. Y sobre todo, ser receptivos ante las opiniones y sugerencias del pueblo bayamés, el mejor crítico y el más entusiasta participante.

En la combinación gráfica se le hace entrega al Ministro de Cultura de la edición extraordinaria de nuestra revista (1868-1902), presentada anteriormente en la Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, en donde se hallaban Federico Hernández, primer secretario del Partido en Granma, Manuel Santiago Sobrino, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, otros dirigentes partidistas, del Gobierno y la UJC, y pueblo en general. También hubo otra presentación en Manzanillo, a la que junto al público se encontraban Calixto Santiesteban, primer secretario del Partido en el territorio, y Luis Enrique Remón, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular.


Pedro Antonio García

 
Pedro Antonio García