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Publicado el 7 Octubre, 2018 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

AQUÍ LA TV

¿Músicas sonando de verdad?

Las músicas diversas de calidad tienen que sonar en la TV de manera sistemática. Es necesario reformular los horizontes, las mediaciones para articular nuestra relación con el mundo, todo lo que en él significa la valía del arte y el humanismo.
¿Por qué no se analizan las estrategias de difusión teniendo en cuenta el perfil de cada programa? / Foto: Revista Pionero/ Pograma Talla Joven de la televisión cubana

¿Por qué no se analizan las estrategias de difusión teniendo en cuenta el perfil de cada programa? / Foto: Revista Pionero/
Pograma Talla Joven de la televisión cubana

Por SAHILY TABARES

Como soporte del instante de la interpretación musical el disco permite que se perpetúe un arte cuyo elemento básico es el sonido en sus combinaciones infinitas. ¿Quién olvida haber escuchado sus canciones preferidas en programas televisivos? Este medio de comunicación constituye uno de los eslabones imprescindibles en la estrategia promocional de la industria fonográfica cubana que debe integrar tanto las presentaciones del artista, así como sus aportes conceptuales y estéticos.

Los públicos tienen el derecho de entretenerse y la TV influye en la formación cultural de la niñez, de la juventud, y el deber legítimo de contribuir al enriquecimiento del gusto al difundir músicas de calidad artística.

El Fórum Internacional de Música Cubadisco-Primera Línea privilegió conferencias, talleres, premios, conciertos, pero careció del destaque merecido en los espacios musicales de la TV.

Apenas se conocieron algunos de los 244 fonogramas nominados a la edición veintidós del Premio Cubadisco en 33 categorías, lo cual patentiza que prevalecen estilos y tendencias en diferentes formatos.

Pero lo que no se escucha, lo que no se visibiliza, no existe. En ocasiones, suele contaminarse la humana necesidad de distraerse con fórmulas y estereotipos provenientes del facilismo y de las apetencias meramente sentimentales.

¿Por qué no se analizan las estrategias de difusión teniendo en cuenta el perfil de cada programa? ¿No interesará a los espectadores de Talla joven (Cubavisión, domingo, 12:00 m.) lo más novedoso de las producciones discográficas de música instrumental, jazz solista o canción contemporánea?

¿A los de menos edad hay que ofrecerles solo lo conocido? ¿Cuál es el espacio ideal para privilegiar la música electroacústica, el diseño de los discos, las notas discográficas?

La elegancia y el buen gusto son virtudes inherentes a la estética de compositores e intérpretes cubanos que aportan músicas depuradas. De ningún modo olvidemos que la industria musical inició un acelerado desarrollo durante la segunda mitad del siglo XX, motivado por los rápidos cambios de las tecnologías del sonido, la imagen, la automatización de la información y las telecomunicaciones. Asimismo la consolidación de internet y sus alternativas de explotación comercial imponen nuevos desafíos a sus mercados.

En el proceso del disco la producción constituye la fase primaria de su concreción tangible desde los puntos de vista físico y artístico, sin embargo, apenas se abordan en la TV los requerimientos de una especialidad determinante en el conjunto del soporte musical.

Muchos de los fonogramas nominados a la feria Cubadisco han sido producidos por los propios intérpretes. Ocurre, por ejemplo, en la categoría trova en los CD La vida no espera, de Aurora Feliú; Mamá ando contento, presentado por Ray Fernández, y Archivos descalcificados, de Frank Delgado.

De las historias de vidas forman parte vivencias profesionales que desconocen las mayorías. ¿Dónde se puede escuchar la música para niños que optó por el premio en el evento más importante de la discografía nacional? Se trata de los CD Diez juguetes y un cuento para dormir, de Kiki Corona; Viaje a la ciudad de la música, producido por Alina Ponsoda y Ernesto Blanco; Firmamento, del Dúo Karma, y Los niños cantan a la trova cubana vol.2.

Tampoco olvidemos que el conflicto del comercio nacional de la discografía se centra en la incapacidad económica del consumidor para pagar el precio de venta oficial del fonograma cubano. Continúa siendo un sueño pospuesto la concreción de la fonoteca familiar, sin duda hay que poner en práctica fórmulas para ampliar la difusión musical a escala de la comunidad y la familia combinando rigor y representatividad de manera que se promuevan valores formativos ajenos al mal gusto y la banalidad.

Las músicas diversas de calidad tienen que sonar en la TV de manera sistemática. Es necesario reformular los horizontes, las mediaciones para articular nuestra relación con el mundo, todo lo que en él significa la valía del arte y el humanismo.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares