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Publicado el 19 Noviembre, 2018 por ACN en Cultura
 
 

¿Malecón sin agua?

El lugar se llena de jóvenes desde la tarde hasta altas horas de la noche, es un espacio de encuentro, para conversar, cantar acompañados de una guitarra o sencillamente disfrutar de la brisa y saludar amigos.

Foto: cmhw.cu

Luz María Martínez Zelada

Santa Clara, 18 nov (ACN) Tal vez la lejanía de las playas o la nostalgia por tiempos pasados, cuando los pobladores de la urbe acostumbraban al chapuzón en los ríos que circundan la ciudad, muchos jóvenes se reúnen a las afueras del teatro La Caridad, espacio que nominaron el malecón de Santa Clara, hace más de 10 años.

Según el significado de la palabra malecón, esta se refiere a muro grueso construido a la orilla del mar, playa o puerto para protegerlos de la fuerza del agua, líquido que no se encuentra cerca del sitio así bautizado.

El lugar se llena de jóvenes desde la tarde hasta altas horas de la noche, es un espacio de encuentro, para conversar, cantar acompañados de una guitarra o sencillamente disfrutar de la brisa y saludar amigos.

Santa Clara nacida entre dos ríos, tuvo en el siglo XIX y principios del XX , donde tomar un baño en pozas y pocetas, vías fluviales que corrían, entonces más caudalosas y limpias, ahora afectadas por la contaminación ambiental.

El libro “Ciudades en pugna de Luis Machado Ordext, periodista y escritor de Villa Clara, refiere los deseos de los santaclareños por contar con un sitio cercano al mar…o sencillamente, junto al agua.

En el texto se recoge que en 1689 la villa tenía dos salidas al mar, una al sur, el Puerto de Jagua, y otra al norte: la rada natural del Embarcadero de Sagua la Grande.

Al establecerse la villa Fernandina de Jagua, pierden ese espacio y con ello las bondades que tenía el comercio marítimo en la época.

Posteriormente, al conformarse la villa de Sagua la Grande, desaparecen cercanas referencias marítimas, todas lejanas geográficamente.

Ante la dificultad de materializar los sueños acerca de un chapuzón veraniego o un romántico encuentro, acariciado por la luna reflejada en las aguas, los pobladores de Santa Clara no se dejaron vencer y crearon su malecón en los muros y escalinatas del centenario teatro La Caridad.


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