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Publicado el 13 Noviembre, 2018 por Roxana Rodríguez en Cultura
 
 

LIBROS

Volvamos a Twain

Edición del Fondo Cultural del ALBA redescubre, para los lectores, al célebre escritor norteamericano
Volvamos a Twain.

Aristas poco conocidas de la obra y el pensamiento del escritor estadounidense se aprecian en esta edición (Fotocopia: Archivo de BOHEMIA)

Por ROXANA RODRÍGUEZ TAMAYO

Si afirmásemos que Samuel Langhorne Clemens (1835-1910) ha sido –y es todavía– el autor de cabecera de varias generaciones de niñas y niños cubanos, sería un juicio inverosímil y carente de transparencia. Sin embargo, el tono de esta tesis ganaría consistencia con solo mencionar, de entre tantas obras, dos que marcaron los primeros años de la vida de muchos que hoy ya peinamos canas: Las aventuras de Tom Sawyer y El príncipe y el mendigo.

No cabe duda de que se habla del narrador, poeta, orador y periodista, reconocido a escala universal con el seudónimo de Mark Twain, cuya impronta y particular apreciación del mundo, quedó legitimada –además de en la literatura– en discursos, conferencias y trabajos periodísticos.

Varios de ellos incluidos en el libro Mark Twain, cronista de su época, editado por el Fondo Cultural del ALBA, y que ofrece una visión poco explorada de dicho autor, pues lo muestra como fustigador del colonialismo, el racismo, el poder en manos de las oligarquías acaudaladas, y otros males que ya se vislumbraban en pleno auge de la expansión imperialista estadounidense, desde finales del siglo XIX y principios del XX.

Volvamos a Twain.

“Estoy en contra de que el águila ponga sus garras en cualquier otra tierra”, escribió en 1900 para el New York Herald, a propósito de la contienda filipino-estadounidense. (Foto: lecturalia.com).

Cuentos, artículos, crónicas, cartas, notas y otros textos integran la presente selección de poco más de 60 escritos, algunos traducidos para la ocasión, y que presentan el espíritu inconforme de un intelectual comprometido en denunciar los flagelos sociales de su tiempo.

El volumen respeta el orden cronológico de los trabajos y según fue posible, consigna fecha y lugar de publicación, datos aparentemente poco significativos en medio de una lectura tan amena, pero necesarios para advertir cómo en el decurso de la vida fue evolucionando el pensamiento radical de quien, además, concibiera Un yanqui de Connecticut en la corte del rey Arturo, del cual también, se incluyen fragmentos en la compilación que nos ocupa.

Con perspicacia, marcada ironía y a veces, hasta un sarcástico matiz informal, el autor de Las aventuras de Huckleberry Finn reflexionó sobre los linchamientos a las personas negras, los maltratos físicos y psicológicos a los emigrantes chinos. En sentido general, desde estas páginas, se advierte a un ser humano adepto irreductible al abolicionismo, la libertad y la emancipación de la mujer.

Asimismo, son perceptibles sus ideas antimperialistas cuando se refiere y cuestiona la guerra filipino-estadounidense, la cual influyó tanto en su despertar político que llegó a ser vicepresidente de la Liga Antimperialista Norteamericana, opuesta a la anexión de las Islas Filipinas a los Estados Unidos.

Justo cuando en ciertos rincones del mundo reaparecen estigmas discriminatorios y xenófobos, y en otros lares, las memorias se resisten a recordar por anexionismos trasnochados, volvamos a Twain, a su prosa irreverente, a su agudeza literaria y periodística. Leámoslo, escuchémoslo: desde el pasado nos habla, también, de nuestro presente.


Roxana Rodríguez

 
Roxana Rodríguez