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Publicado el 19 Febrero, 2019 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

¿Leer de otras maneras?

Medios analógicos y digitales cautivan a los públicos en la edición 28 de la Feria Internacional del Libro que continuará viaje por Cuba hasta su arribo a Santiago de Cuba donde se clausura el 14 de abril

Por SAHILY TABARES
Fotos: EDUARDO LEYVA

Nuevas formas de leer, de mirar, lideran por doquier, pues las tecnologías aplicadas al mundo literario propician conocimientos y otros modos de organizar los contenidos.

Cada edad tiene exigencias específicas. Los más jóvenes prefieren tables, computadoras, celulares, el uso de las redes sociales, ellos son conscientes que el cimiento del aprendizaje se encuentra en el ejercicio de lecturas creativas.

Lo patentizó la edición 28 de la Feria Internacional del Libro de La Habana donde coincidió la forma tradicional –el libro impreso- con editoriales e instituciones que desarrollan productos digitales asociados a la lectura y los saberes.

Más allá del soporte lo esencial es fomentar el interés por textos que aporten experiencias de vida, conceptualizaciones teóricas, valores éticos, estéticos. Según reconoció Descartes: pensar es existir. En sintonía con los primeros filósofos griegos, es preciso mantener activa la curiosidad ante lo insólito, lo desconocido, lo cotidiano. Quizá por ello, en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, el Pabellón Cuba, entre otras subsedes, el intercambio entre escritores y públicos devino una praxis cultural. El hecho de compartir ideas, motivaciones, preguntas, motivó una mayor capacidad de conocer.

De igual modo, en los stands de las editoriales cubanas y otros países lideró la diversidad de temáticas, estéticas, así como formas de acceder a títulos y autores mediante descargas de textos. Generaciones defienden el sentido de la lectura productiva que provoca asociar experiencias afectivas e intelectuales e incentiva la capacidad de análisis.

La sociedad cubana no está ajena a particularidades del nuevo escenario mundial en el cual lideran negocios de las industrias de la comunicación (informática, internet, videojuegos), la rápida consolidación de monopolios y la distribución que acompaña un pensamiento hegemónico.

El programa institucional de promoción masiva de la cultura en la Mayor de las Antillas privilegia proyectos educativos, novedades literarias y otras acciones para mantener las jerarquías artísticas en todo el país.

¿Qué hacer ante la avalancha de productos disímiles? Compartimos con el escritor Enrique Pérez Díaz: “Dejen a los niños leer por sí mismos. Ellos son intuitivos, valientes, desprejuiciados. Saben discernir cuando un libro es tonto y engañoso y miente o si se trata de una obra maestra de ingenio, sagacidad, aventura….Y la Feria Internacional del Libro puede ser el mejor lugar para tropezarse con lo inesperado de un buen libro”.

Dejémoslos que lean en cualquier medio o formato sin olvidar la máxima martiana: “Leer es crecer”.


Sahily Tabares

 
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