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Publicado el 30 Marzo, 2019 por Liset García Rodríguez en Cultura
 
 

Gira interminable por los barrios

Silvio multiplicado por 100 (+fotos y video)

Regalo de buena música, poesía y canción para los vecinos de Jesús del Monte, uno de los barrios habaneros arrasados hace dos meses por el tornado, de cuyos daños se levantan

YLLA

Por LISET GARCÍA

Fotos: YASSET LLERENA

Siempre hay motivos para asombrarse si él es el anfitrión de la fiesta. Ni mencionó el tornado que arrasó la zona que escogió para el concierto número 100 de su gira por los barrios, que han llamado interminable. Ya se había presentado aquí, y este 29 de marzo volvió para traer alegría, música espléndida y poesía, cuya altura no hace falta calificar pues basta decir que es de Silvio Rodríguez.

A las siete en punto de la noche rompieron los aplausos. Llegó al escenario acompañado de un mayor de la policía y con unas hojas entre sus manos. Las primeras palabras fueron: esto va a ser largo hoy. Y es que se dio el gusto que hacía rato quería tener de leer los nombres de todas las personas cuya contribución ha sido vital para la realización de esos conciertos.

YLLA

Momento de homenaje para quienes él llama los invisibles, los que están en los aseguramientos, en la producción, en las luces, montando los andamios, las plantas eléctricas, el sonido, a los camarógrafos… A quienes colaboran desde varias instituciones, a los de su equipo de los Estudios Ojalá. A los que sembraron la idea de que el arte puede salvar, como el policía que estaba su lado: José Alberto Álvarez López, a quien señaló como el impulsor de estos conciertos luego de que le propusiera llevar su música al barrio La Corbata, donde se hizo el primero  unos años atrás.

Pero por ese regalo que les hace a los vecinos de los barrios más humildes y desfavorecidos de la ciudad, Silvio no se siente precursor ni más bondadoso, porque antes hubo un poeta como Federico García Lorca que repartió su obra en presentaciones teatrales ambulantes llamadas La Barraca, porque a partir de 1959 a las serranías cubanas llegó el cine en arrias de mulos, porque Alicia, Fernando y el Ballet Nacional de Cuba bailaron en plena calle en los alrededores de la Universidad de La Habana, porque muchos otros se entregaron con sabiduría y amor infinitos a su pueblo.

En el homenaje, la remembranza y el recuerdo, Silvio también mencionó a algunos que no están pero estarán siempre en los conciertos, como el poeta Guillermo Rodríguez Rivera –participó en el de la Timba–, Jaime Sarusky –estuvo en Coco Solo–, Carlos Ruíz de la Tejera –fue al de Buena Vista–, Santiaguito Feliú –lo acompañó en Mantilla y en otros–, quien estaría cumpliendo 57 años este 29 de marzo.

Mucho de especial tuvo el concierto número 100. No solo por ese público que estuvo hasta el final, después de casi tres horas, o por la presentación del grupo Yoruba Andabo, o por la entusiasta donación, por parte de varias editoriales del país, de personas del barrio y de otras que llegaron espontáneamente, de más de 200 libros que serán regalados a escuelas de la zona. Sino porque cuando quisieron homenajearlo a él, decidió que otros recibieran en su nombre los premios otorgados. Así es Silvio: el Sello 500 Aniversario de La Habana, entregado por primera vez a una persona natural, lo tomó Orlando Núñez, fundador de Ojalá, de manos del presidente del Gobierno en la capital Reinaldo García Zapata.

También, el Premio Pablo, anunciado por el poeta Víctor Casaus, director del Centro Pablo de la Torriente Brau, lo recogió el héroe Antonio Guerrero, quien recordó sus días de cárcel y la emoción que sintió al saber de estos conciertos, llamados desde entonces la gira interminable o eterna, como lo será aquel celebrado en el estadio Latinoamericano, el día de su regreso a la patria junto a sus hermanos presos en Estados Unidos durante 16 años. Tony entregó el Premio a la Gira Interminable a Amín Blanco, su productora.

Luego del homenaje, Silvio presentó a Yoruba Andabo. La magia de los tambores hizo venir a quienes se habían retrasado, y dejó sin espacios vacíos al parque que sirvió de escenario y de graderías. Si al inicio del concierto el auditorio era, sobre todo, de los fans de siempre, los trovadictos que siguen a Silvio, el panorama cambió tras El Necio, esa versión en tiempo de rumba, que los artistas del grupo tocaron, cantaron y bailaron con la maestría de siempre y con permiso del trovador.

Cuando llegaron la flautista Niurka González, Jorge Reyes (contrabajo), Oliver Valdés (batería), Jorge Aragón (piano), Emilio Vega (vibráfono), Rachid López (guitarra) y el tresero Maikel Elizarde, la poesía y la música no tuvieron tregua y brillaron los excelentes arreglos de piezas legendarias o actuales de Silvio, desde el Reparador de Sueños, Óleo de mujer con sombrero, la Era, Ojalá, hasta Ángel para un final, con la que quiso cerrar el concierto, y el público le pidió más. Casi tres horas después concluyó el concierto 100 que será otro punto de partida de una nueva gira sin número final.

Más de 200 libros se recopilaron antes de iniciar el concierto, dice a BOHEMIA Ania Ravelo Bravo, bibliotecaria y colaboradora del equipo de Ojalá./ YLLA

Más de 200 libros se recopilaron antes de iniciar el concierto, dice a BOHEMIA Ania Ravelo Bravo, bibliotecaria y colaboradora del equipo de Ojalá.

Yoruba Andabo sacó de las casas a los vecinos y los puso a bailar./ YLLA

Yoruba Andabo sacó de las casas a los vecinos y los puso a bailar.

El concierto 100 contó con la presencia de Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en la capital, el presidente de la Asamblea provincial del Poder Popular, Reinaldo García Zapata, el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, el héroe Tony Guerrero, entre otros invitados especiales./ YLLA

El concierto 100 contó con la presencia de Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en la capital, el presidente de la Asamblea provincial del Poder Popular, Reinaldo García Zapata, el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, el héroe Tony Guerrero, entre otros invitados especiales.

Concierto tras concierto, es apreciable la maestría de los músicos que han acompañado a Silvio, que desborda lo habitual, y según él mismo expresó, es un propósito en honor a los públicos y a la cultura cubana. / YLLA

Concierto tras concierto, es apreciable la maestría de los músicos que han acompañado a Silvio, que desborda lo habitual, y según él mismo expresó, es un propósito en honor a los públicos y a la cultura cubana.

El Gobierno de La Habana otorgó a Silvio el primer Sello conmemorativo por los 500 años de La Habana, que fue recibida por Orlando Núñez, al que presentó como “fundador de Ojalá y de muchas otras cosas”.

El Gobierno de La Habana otorgó a Silvio el primer Sello conmemorativo por los 500 años de La Habana, que fue recibida por Orlando Núñez, al que presentó como “fundador de Ojalá y de muchas otras cosas”.

El mayor José Alberto Álvarez López era capitán de la Policía cuando habló con Silvio para que se realizara un concierto en el barrio La Corbata –limítrofe entre los municipios de La Lisa y Playa–, y allí nació la gira interminable. / YLLA

El mayor José Alberto Álvarez López era capitán de la Policía cuando habló con Silvio para que se realizara un concierto en el barrio La Corbata –limítrofe entre los municipios de La Lisa y Playa–, y allí nació la gira interminable.

Silvio Concierto 100, pueblo, cartel/ YLLA

 


Liset García Rodríguez

 
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