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Publicado el 22 Abril, 2019 por Redacción Digital en Cultura
 
 

BICENTENARIO DE CIENFUEGOS

El encanto de una ciudad marinera

Único pueblo fundado por colonos franceses que conserva y hace trascender la modernidad de su período fundacional. Excepcional urbe del siglo XIX entre las 35 inscriptas por América Latina y el Caribe como Patrimonio Cultural de la Humanidad

Parque José Martí (Antigua Plaza de Armas) de la ciudad de Cienfuegos, que junto a su entorno fue declarado Monumento Nacional y se integra al trazado urbanístico de cuando el 22 de abril de 1819 se fundó la Colonia Fernandina de Jagua.

Por ONELIA CHAVECO
FOTOS: Modesto Gutiérrez Cabo
(Especial de la ACN para Bohemia)

Los primeros encantados por la comarca de Jagua fueron sus primitivos habitantes, de quienes llegaron hasta nuestros días diversas leyendas sobre una pléyade de deidades del panteón aborigen.

Cuentan que Huión –el Sol– creó al primer hombre sobre la Tierra, al que llamaron Hamao y que la Luna, nombrada Maroya, compadecida de la soledad de aquel ser le endulzó la vida al crear a la primera mujer: Guanaroca. Las lágrimas de esta dama al llorar a su hijo muerto por los celos paternos, formaron la laguna de Guanaroca y los laberintos de ese recinto marino.

De esta pareja inicial nacerían los varones sobre la comarca de tierras fértiles y ríos caudalosos. Luego, su segundo hijo, Caunao, vagó solo hasta que la propia Maroya, de un rayo de luz suyo sobre los frutos de un árbol, le dio de regalo una linda compañera: Jagua, que para los habitantes de la zona significa manantial, principio, riqueza. Ella fue quien enseñó a los hombres el arte de la pesca y la caza, el cultivo de los campos, y la manera de curar las enfermedades. También fue la progenitora de todas las hembras.

Los hijos de Guanaroca engendraron en las hijas de Jagua, de cuya descendencia nacieron los seres humanos que pueblan la tierra, según cuenta la leyenda.

Situada al centro y sur de Cuba y con una bahía de bolsa que encantó a los primeros navegantes que bojearon la Isla, y luego a piratas y corsarios que incursionaron en sus predios, a aquella comarca se le dotó en 1745 de una fortaleza: Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua, justo en la boca de la entrada de Pasacaballos.

Génesis

Roseta de granito que recuerda el acontecimiento del 22 de abril de 1819, fundación de la Colonia Fernandina de Jagua, actual ciudad de Cienfuegos, en el parque José Martí, Monumento Nacional.

El propio capitán general y gobernador de Cuba, don José María Cienfuegos Jovellanos, durante una breve estancia en el Castillo de Jagua, en 1818, quedó encantado con los paisajes sobre la bahía. Acerca de su estancia en estos dominios anotaría que cinco días caminaron en recorrido por aquellas tierras, y a medida que progresaban en su conocimiento, se percataban de su riqueza y de las extraordinarias posibilidades de colonización. Le acompañaba don Luis De Clouet, quien era uno de los más apasionados con el proyecto de fundar una colonia en aquellos lares, con población blanca, lo cual llevó a cabo al año siguiente. Y el 22 de abril de 1819, en la península de Majagua, De Clouet entregó de forma oficial terrenos a los primeros 46 colonos llegados de Burdeos.

Cuentan que en el solemne acto el fundador sacrificó un palomo macho y dejó volar a la hembra. Así nació la Colonia Fernandina de Jagua, a partir de entonces se trazaron las primeras manzanas y el centro se destinó a Plaza de Armas, en cuyo derredor estarían ubicados la iglesia, la casa del fundador y el cuartel.

El desarrollo fue tal que 10 años después de su surgimiento, en 1829, se le dio la categoría de villa y el nombre de Cienfuegos, en homenaje al Capitán General de la Isla. Luego, en 1880, alcanza el título de ciudad de Cienfuegos.

A la par, los atractivos de esta urbe, amparados en sus amplios portales, la proliferación de cúpulas, su arquitectura neoclásica, la simetría perfecta de sus calles, propiciaron que popularmente fuera bautizada como la Perla del Sur.

El privilegio de Cienfuegos

La bahía de Cienfuegos, anteriormente conocida como bahía de Jagua o de Xagua, es un entrante del mar Caribe en la costa sur de la Isla de Cuba. Al fondo, el Castillo de Jagua o Castillo de Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua.

Luego del triunfo de la Revolución Cubana en 1959, Cienfuegos siguió siendo privilegiada, porque su situación geográfica permitía un desarrollo industrial de envergadura en beneficio de todo el país.

El entonces ministro de Industria, Ernesto Che Guevara, escogió a este municipio para ubicar la primera industria de producción de motores diésel, a la cual seguirían otras fábricas y plantas para diferentes productos y renglones.

El propio Comandante en jefe Fidel Castro, en su discurso de inauguración de la unidad número tres en la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, el 5 de diciembre de 1978, explicó: “Cienfuegos es un poco pequeño, la ciudad es un poco pequeña; tiene ahora alrededor de 100 000 habitantes. Le han correspondido una serie de industrias. No se trata de que el Estado central quiera tener privilegios con Cienfuegos, aunque Cienfuegos se merece todas las consideraciones (Aplausos); se trata de que, por ejemplo, para la fábrica de cemento la materia prima estaba aquí, en las proximidades de Cienfuegos; Cienfuegos tiene un gran puerto, algo muy importante, indispensable a tomar en cuenta cuando se va a construir una fábrica como la de fertilizantes, o cuando se va a construir una refinería de petróleo”.

En 1976, con la división político-administrativa, la región cienfueguera se convirtió en una de las tres provincias centrales, y su municipio cabecera sería el Cienfuegos fundado por De Clouet.

Como si fuera poco, para enaltecer a su centro urbano en 2005 la Unesco le confirió la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad, por: “su elegante y perfecto trazado neoclásico, su trama ortogonal regular deviene en un exponente excepcional del urbanismo del período colonial, junto a la riqueza monumental y ambiental de sus edificaciones, conjuntos y espacios públicos que la cualifican y distinguen”.

Bicentenario

Tradicional evocación del acto fundacional de la Colonia Fernandi-na de Jagua, actual Cienfuegos.

Desde hace tres años los cienfuegueros asumieron un programa de restauración y construcción para embellecer su terruño de cara a su cumpleaños 200. Aunque la Oficina del Conservador, encabezada por el arquitecto Irán Millán Cuétara, junto al Gobierno y el Partido, controlan y supervisan las labores constructivas y el respeto a las ordenanzas relacionadas con el patrimonio, todos los organismos están implicados y responsabilizados en esta remodelación de la localidad. De ahí que cada uno asumió un gran número de obras dentro de su rango de acción. Millán Cuétara explicó que el plan fue intervenir con trabajos constructivos 305 obras que recibirían el beneficio de ser reparadas, retocadas, remodeladas o construidas propiamente, con meta el 22 de abril y una segunda etapa para finales de diciembre de 2019.

Entre esas obras se encuentran la Plazuela de la Juventud frente al antiguo Muelle Real, el hotel San Carlos, el Palacio Le Blanc, y el teatro Tomás Terry. Dos nuevas cuadras se agregan al Paseo del Prado más largo de Cuba, el nuevo parque José González Guerra, y un edificio multifamiliar a la entrada de la ciudad. También se reparan varias escuelas primarias, secundarias, círculos infantiles, consultorios médicos, instituciones culturales y deportivas, espacios públicos, bodegas y tiendas, restaurantes, bares como el Paulina, y la dulcería Dulcinea.

Arco de Triunfo de los obreros de Cienfuegos a la República cuba-na, único de su tipo en el país, ubicado en la entrada oeste al par-que José Martí. Fue inaugurado el 20 de mayo de 1902.

El patrimonio inmaterial está presente en estas jornadas de celebraciones por el bicentenario, de ahí que entre las tradiciones marineras –que son una marca emblemática de la urbe– se retoman los deportes náuticos en un evento denominado Fiesta de los Amigos del Mar (Festimar), en la cual se organizan copa de remos, de canotaje y de vela; además de un maratón de embarcaciones de travesía dentro de la propia bahía de Jagua.

Los festejos trazan una huella porque las acciones por el bicentenario distinguen a su protagonista; el pueblo cienfueguero. Entre estas iniciativas se encuentran el brindis en la noche del 21 de abril a la espera del cumpleaños 200 con vino elaborado por el club de vinicultores, una alfombra con flores de 45 metros cuadrados que adornará el parque y la noche mística en el cementerio Tomás Acea.

Asimismo, agregó Millán Cuétara, se entonará el himno de Cienfuegos por el pueblo presente en el parque José Martí y luego se realizará la evocación del acto oficial de la fundación de la colonia. Además, rendirán tributo al fundador y plantarán el árbol de Jagua 200, en el viejo reparto de Reina. Publicaciones de libros, realización de documentales, la elaboración del perfume Perla del Sur con que la compañía cubana Suchel Camacho S.A. saludarán en abril de 2019 a la ciudad; el trago bicentenario y la crema de camarón, entre otras iniciativas, auparán mucho más el encanto de esta localidad marinera, bella en sus 200 años.

El Malecón de Cienfuegos, construido en el año 1930, es un paseo marinero que comienza en El Prado y culmina en La Punta, frente a la bahía de Cienfuegos.


Redacción Digital

 
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