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Publicado el 13 Mayo, 2019 por ACN en Cultura
 
 

HABANA RADIO

La Voz del Patrimonio Cubano

Una emisora que existirá siempre por la voluntad y el trabajo de un colectivo comprometido con su país y con su circunstancia
La Voz del Patrimonio Cubano.

Cabina de transmisiones.

Por HÉCTOR GARCÍA TORRES

Fotos: OMARA GARCÍA MEDEROS

“El tiempo pasa volando cuando hacemos algo que amamos, y así se nos han ido a los fundadores, casi sin darnos cuenta, 20 años”, resume Alexis Rodríguez García, integrante del pequeño grupo de personas responsables de haber puesto en el éter a la nueva radiodifusora, Habana Radio, el 28 de enero de 1999.

Cuenta que fue convocado por Magda Resik (directora de desde su fundación) en diciembre del año anterior, para hablar de un gran reto al que pretendía invitarlo: dotar al centro histórico de la capital cubana con una emisora que fuera eco de cuanto se hacía por rescatar el patrimonio.

“Entonces yo trabajaba en Radio Habana Cuba y dirigía una sección en Radio Rebelde, pero desde aquel día mi vida se mudó para acá. Era un sueño grande y rápidamente fue tomando forma. Nuestra programación empezó siendo de tres horas al día y el alcance geográfico era muy limitado, de apenas unas cuadras. En más de una ocasión los periodistas, sonidistas, realizadores y todo el colectivo anduvimos radio en mano por las calles de La Habana Vieja, sintonizando los 106.9 de la FM y moviendo las antenas constantemente, solo para comprobar hasta dónde podíamos ser escuchados.

“Con el tiempo, los programas se extendieron a seis horas, a 12, hasta cubrir las 24 del día. Además, transmisores más potentes se encargarían de llevar su sonido a toda la ciudad, y más adelante, de darles carácter nacional. Ese ha sido un hito importante, a la vez que un gran reto”, comenta.

Al proyecto se unieron, entre otros, Ismael Rensoli, Cesar Gabbana y Ángel Ferrera; también lo hicieron, sin pensarlo dos veces, las personalidades de la cultura. Ferrera dirige hoy numerosos espacios de Habana Radio, y asegura que la concepción sobre la parrilla de programación no ha cambiado: se pensó siempre en propuestas para todos los gustos y los diversos rangos etarios.

Así, desde el comienzo de sus transmisiones –y con una precisión más que acertada– se integraron programas especializados en varias ramas del saber, como las ciencias sociales, la política, la arquitectura, la fotografía y otras artes y espacios con fines de orientación social para toda la familia, sin descuidar los temas de actualidad y el interés por el ambiente citadino al que se circunscribe el medio.

Si se quiere hablar de los pilares de la emisora, es reconocible una gran vocación martiana y un perfil editorial enfocado a la comunicación del patrimonio cultural de la nación, en especial el relacionado con La Habana.

La Voz del Patrimonio Cubano, como también se le conoce, no ha dejado de cautivar a múltiples oyentes, pese a las complejidades de lograr una comunicación efectiva cuando no se tiene más recurso que el sonido. Su secreto resulta evidente: Habana Radio es cultura, por eso no es solo de la capital, sino de Cuba.

El sueño y el reto

La Voz del Patrimonio Cubano.

“Desde el 30 de diciembre de 1998 mi vida se mudó para Habana Radio”, manifiesta el realizador y director de programas, Alexis Rodríguez García.

Esta radiodifusora cumplió una aspiración de muchos, incluidos el doctor Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, y su predecesor, el ilustre Emilio Roig de Leuchsenring, quienes avizoraron tempranamente la necesidad de dotar a la capital del país con un medio que promoviera el patrimonio atesorado por ella.

Un hito importante de estos 20 años fue la creación de un sitio web, desde el cual se puede acceder al audio de la emisora en tiempo real. Además, en época de multimedialidad, no solo el audio, base de la radio, tiene cabida en este medio. Los espacios virtuales le han permitido posicionar atinados artículos periodísticos y de interés que enriquecen y completan su labor, a la vez que aumentan significativamente su alcance y visibilidad.

Los retos han continuado surgiendo y, por suerte, todavía desvelan al equipo de la emisora: desarrollar proyectos que extiendan la difusión del patrimonio, mantener una programación culta, elegante, atractiva y variada; salir a la calle como proyecto socio-cultural, relacionado con la historia y el conocimiento.

Aparejado a esto, las dificultades de diversa índole que enfrentan los periodistas en su quehacer diario también han hecho crecer al colectivo en lo profesional y lo humano.

Inclusiva y versátil

El doctor Leal Spengler ha resumido el perfil de Habana Radio: “Por todos y para todos, con una programación seria, bien meditada, que elude la vulgaridad y lo fácil, y entra de lleno, sin un discurso elitista”.

Aseveró que se trata de un medio eficaz no solo para la divulgación del patrimonio cultural, sino también como un elemento esencial en la formación integral de todas las generaciones.

Entre los diversos proyectos con los cuales se ha acercado a las comunidades se destaca Cultura entre las manos, dedicado a las personas sordas. De acuerdo con Yalena Gispert de la Osa, coordinadora de la iniciativa, se trata de una alternativa de comunicación sustentada en encuentros mensuales cara a cara, durante los cuales se tratan temas de interés, en relación con el patrimonio, la cultura y la historia. Además, en julio y agosto se suma a Rutas y Andares, para recorrer La Habana con el servicio de interpretación en lenguaje de señas.

Asimismo, con fines culturales se imparten cursos sobre dicho lenguaje, en talleres, escuelas, museos y otros espacios. También lo están estudiando varios guías y especialistas de la Agencia de Viajes San Cristóbal, con el objetivo de ofrecer paquetes turísticos más inclusivos, de modo que las personas sordas nos visiten y disfruten de cuanto atesora la ciudad.

Sobre sus perspectivas en Habana Radio, luego de más de una década, señaló: “Mi anhelo es seguir aquí, creando, produciendo y aprendiendo, siendo parte de esta gran familia.

Otros proyectos han acercado la emisora a los adolescentes. Además, el caudal comunicativo se expandió, por la creación del sello discográfico La Ceiba y de una productora de audiovisuales que realiza reportajes, materiales promocionales de carácter cultural e histórico, videoclips y documentales.

Entre rostros jóvenes

La periodista Rachel Cowan Canino forma parte de esa generación joven comprometida con su país, con su circunstancia, la cual “garantizará que Habana Radio exista siempre”, como definiera Magda Resik.

Con apenas dos meses en el colectivo, Cowan desea formar parte de La Voz del Patrimonio Cubano los próximos 20 años. “Me siento muy satisfecha con quienes me rodean y con el trabajo que hacemos juntos. Cuando se cumplan cuatro décadas de la fundación de la emisora, quiero poder decir que este lugar, este proyecto, ha sido para mí una escuela, una casa y una familia. Los jóvenes periodistas, con menor tiempo en el equipo, asumimos hoy el reto de continuar dotando de vida y nuevos bríos al proyecto. Todos aportan lo mejor de su formación y de su amor por la historia y la música”.

HABANA RADIO muestra signos inequívocos de su juventud: la frescura, el ímpetu por hacer, aportar, y la mente abierta a continuar creciendo, explorando. Otros rasgos también emergen, digamos responsabilidad, seriedad, constancia, y el prestigio de quien impulsa una obra enfocada en rescatar y proteger nuestra historia y nuestra cultura.


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