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Publicado el 22 Junio, 2019 por Tania Chappi en Cultura
 
 

ARTEX: Un sendero entre gigantes

Con tres décadas de existencia, la versátil empresa acepta el reto de la mutante y globalizada industria cultural
ARTEX: Un sendero entre gigantes
Los entrevistados especifican que hablamos sobre una sociedad mercantil promotora y comercializadora de productos y servicios culturales cubanos.

Por TANIA CHAPPI

Fotos: LEYVA BENÍTEZ

Nadie entre quienes crearon, aquel 1º de abril, Promociones Artísticas y Literarias podía imaginar cuánto se transformaría la Isla y los multiplicados derroteros –e incluso insólitos, de acuerdo con los preceptos de aquel entonces- por los cuales andaría 30 años después su cultura. Pero algo sí tenían bien claro en 1989: urgía agrupar y potenciar la actividad de instituciones dedicadas a insertar en el mercado, sobre todo en el internacional, la música cubana.

Hoy la principal empresa promocional y comercial del Ministerio de Cultura –según explica Francisco Echevarría Valdés, gerente de Desarrollo de la cumpleañera- “contribuye a financiar los proyectos y programas del Mincult”, desde las zapatillas que precisan los estudiantes de ballet hasta equipos de audio, luces, el decorado de un teatro, o cualquier otra necesidad de índole material.

¿Encontraron acaso un mecenas, o adquirieron el poder de multiplicar no ya los panes y los peces, sino la moneda convertible? Nada de eso. Cumplir con su encargo social ha implicado no solo difundir obras sonoras y libros; mediante su agencia Paradiso, la cual impulsa y viabiliza el turismo cultural hacia Cuba, Artex garantiza la participación foránea en festivales y otros eventos (de música, danza, artes plásticas o escénicas, cinematográficos…), también en cursos y talleres impartidos por los mejores centros de enseñanza artística del país.

Asimismo, entre otras líneas de trabajo, ha desarrollado a lo largo de la Isla una red de tiendas que abarca más de 260 establecimientos y donde a los discos y textos se suma la colección Arte en Casa, la cual –como publicara en una edición anterior BOHEMIA– “comprende variedad de productos utilitarios y decorativos en soportes no tradicionales (cafeteras, set de platos, jarrones, cerámicas, tazas de café), en estos aparecen imágenes de obras realizadas por más de un centenar de creadores de las artes plásticas cubanas.

“El proyecto se ha desarrollado mediante la colaboración de la empresa Génesis y el Museo Nacional de Bellas Artes (salas de arte cubano y universal), goza de gran acogida por parte de los públicos que reconocen la confluencia de lo útil y lo decorativo”.

Elevando la varilla

ARTEX: Un sendero entre gigantes
Libros que resaltan por su cuidada factura.

No fue hasta 2006 que Ediciones Cubanas, otrora exportadora e importadora perteneciente al ICL, formó parte de Artex. Y pocos años después nació el sello editorial homónimo. Asegura Echevarría que sus volúmenes se diferencian de los producidos por otras casas editoras radicadas en el país: en primera instancia, su destino principal es el lector extranjero y la venta en divisas, por lo tanto, les resulta ineludible exhibir una factura de mayor calidad que la media a nivel nacional.

Pueden hallarse en la mencionada red de tiendas, en hoteles, aeropuertos, en librerías fuera de Cuba y en diversas ferias internacionales. Abarcan disímiles temáticas. Entre sus libros descuellan los de arte, con un alto costo de impresión. Al respecto, apunta Maryxochit Vega Salermo, gerente de la agencia literaria: “Tenemos, por ejemplo, los de fotografía, como el titulado Plazas de La Habana Vieja”.

 La imprenta es su principal talón de Aquiles, pues la capacidad de la industria poligráfica nacional no satisface por completo la demanda de esta entidad, que se ve obligada a contratar servicios en el exterior, según nos aseguran.

Debido a tales imperativos es de esperar que los precios no hagan buenas migas con nuestros salarios habituales. Sin embargo, ambos entrevistados refirieron paliativos.

 “Entregamos ejemplares de cada producción al Instituto Cubano del Libro, a la Biblioteca Nacional José Martí y a dos provinciales, la de La Habana y la de Santiago de Cuba”. Además, algunos títulos que se presentan en la Feria Internacional del Libro en la Isla, suelen concebirse “para el púbico infanto-juvenil, como los didácticos o para colorear”, y durante esas jornadas su importe solo cubre los costos de publicación.

“Tratamos de no venderlos a más de 20 pesos, aun cuando se hayan impreso en el extranjero. Es el caso de El reino de la ortografía, de Jorge Oliver. Este año llevamos la colección Cachivache, con libros de ese autor y Maikel Chávez”, puntualiza Vega Salermo.   

ARTEX: Un sendero entre gigantes.
“Nuestra revista ofrece la programación mensual de todas las manifestaciones artísticas en el país. Se distribuye en agencias de viaje, hoteles, embajadas”, expresa Vega Salermo.

Más allá de estos momentos específicos, Ediciones Cubanas debe acatar los mecanismos de un mercado transformado por nuevas maneras de leer y de comerciar con la literatura. En consecuencia, ya incursiona en el universo del libro digital. Ha logrado colocar unos 200 ebook (una cuarta parte proveniente de su propio sello y el resto aportado por editoriales del ICL) “en varias plataformas: decuba.com, Cestil y Ruth Plaza. En las dos últimas venden las más importantes tiendas online del mundo”.

Francisco Echevarría interviene: “Insertarse en ese entorno dominado por grandes empresas es extremadamente complejo. Y se añaden limitaciones financieras que padece Cuba consecuencias del bloqueo, el cual limita utilizar las pasarelas mundiales para efectuar las transacciones comerciales. En los momentos actuales estamos dando los primeros pasos con el objetivo de posicionarnos”.

A tono con los tiempos

Otro puntal de Artex es la casa discográfica y editora musical Bis Music. Surgió hace 25 años, respondiendo al deseo de elaborar un catálogo de música cubana que fuera comercializable dentro y fuera de nuestras fronteras. A dicha agencia corresponde el primer disco producido en formato CD en la Isla, de igual modo fue la pionera en crear aquí fonogramas cuyo soporte es el DVD.

La conversación con su gerente de Imagen y Desarrollo, Marianela Santos Cabrera, es fluida, plena de detalles imposibles de reproducir en las contadas páginas de la revista.

-¿Se han visto en la disyuntiva de escoger entre lo más vendible y lo de mayor calidad?

-En ocasiones se prioriza lo comercial, pero jamás en detrimento de la calidad musical. Y hemos tratado de mantener una producción equilibrada en cuanto a géneros; tenemos en nuestro catálogo la salsa, el son, jazz, pop, rock, trova, la canción, música infantil, algo de instrumental. Igualmente, productos didácticos (por ejemplo, personalidades de la escena musical cubana enseñan las particularidades de cada instrumento).

“Ciertos intérpretes y agrupaciones han trabajado con nosotros de manera estable durante años: Adalberto Álvarez y su son, Yumurí y sus hermanos, los Muñequitos de Matanzas… Al mismo tiempo, aceptamos proyectos de jóvenes talentos. En Bis Music se hicieron los primeros discos de Interactivo, de Haila y de Telmari como solistas, entre otros.

“Musicalmente, Cuba es una joya y dondequiera que vas hay buenas propuestas. Hemos realizado conciertos en vivo y videoclips también a artistas de Santa Clara, Cienfuegos, Holguín, Santiago”.

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Marianela Santos enumera algunos de los espacios donde Bis Music inserta a los integrantes de su catálogo: los programas 23 y M, Piso 6, Música y más, A todo jazz, Frecuencia total.

-Numerosas personas se lamentan de que es difícil adquirir canciones para los niños.

-De música infantil hemos producido muchísimos títulos, sin embargo se han ido agotando sus existencias físicas. Y ya no podemos arriesgarnos a fabricarlos en grandes cantidades, por limitaciones económicas y porque la demanda de discos físicos ha disminuido considerablemente a escala internacional. Además, a menudo su costo no es asequible para la población cubana promedio; por eso, en determinados eventos (Cubadisco, el Festival de la Salsa, Sonido Camagüeyano, la Feria del Libro) aplicamos rebajas a grabaciones de Lidis Lamorú, Rosa Campos, Liuba María Hevia.

“Similar política seguimos con producciones para otros públicos en la Isla. Nos mantenemos al día sobre la programación de los músicos de nuestro catálogo, cada vez que hacen un concierto, o una gira nacional, llevamos al lugar discos suyos y cuando nos es posible los vendemos a precios preferenciales”.

-Si ha descendido el interés por los CD y DVD, ¿cómo divulgan la música cubana?

-Tenemos un canal en Youtube con más de 15 mil suscriptores y casi 400 audiovisuales de alta calidad profesional. De manera permanente colocamos en las redes sociales actualizaciones sobre las novedades de Bis Music. También hemos incursionado, a modo de experimento, en la descarga de música. Ha ido bien, pero todavía necesitamos un apoyo tecnológico que nos permita proteger contra la piratería los derechos de los autores y productores. Ya somos capaces de organizar lanzamientos online, con bastante inmediatez. Hemos logrado destaques en los servicios internacionales de música más importantes.

-¿Qué suelen hacer ante la actual avalancha de pésima sonoridad en espacios públicos y privados de la Isla?

-Nos regimos metodológicamente por las políticas que dicta el Instituto Cubano de la Música y este nos aprueba el plan de producción anual. Los artistas que graban con nosotros deben integrar el catálogo de alguna empresa reconocida y priorizamos a los acogidos por Musicalia y Clave Cubana, las agencias de representación artística de Artex.

“A la par, mantenemos intercambios, información de proyectos y alianzas con los centros de enseñanza de la música en el país (incluidos la ENA y el ISA). A muchos de estos les facilitamos obras en soporte digital.

“Sostenemos un trabajo constante con los medios de comunicación masiva. Nuestros discos se los enviamos a la Dirección Nacional de Música de la Radio y esta los distribuye a las emisoras de todas las provincias. Suministramos videoclips y grabaciones de conciertos en vivo a la TV, al canal Clave. Así ayudamos a perpetuar al menos una parte del patrimonio cultural de Cuba y la producción musical de una época”.

ARTEX: Un sendero entre gigantes.
Una aspiración es mantener la oferta de diversos géneros y formatos. Al respecto, juega un papel relevante el estudio de grabación Eusebio Delfín, en Cienfuegos.

Tania Chappi

 
Tania Chappi