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Publicado el 19 Junio, 2019 por ACN en Cultura
 
 

SAN ANTONIO DE LOS BAÑOS

Cuna de risa y reflexión

Hace cuatro décadas una remozada casa de 1830 abrió sus puertas como Museo del Humor, junto a la primera edición de la Bienal Internacional de Humorismo Gráfico

Por ROMMELL GONZÁLEZ CABRERA

Fotos: OMARA GARCÍA MEDEROS

Cuna de risa y reflexión.
Isel Chacón Díaz, directora del Museo del Humor, refirió que la institución atesora piezas de gran valor.

La conocida como Villa del Ariguanabo (por el río homónimo, que en lengua aborigen significa río del palmar) fue fundada el 22 de septiembre de 1794. Existió la creencia, entre las clases adineradas de La Habana, de que sus aguas eran medicinales y milagrosas, de ahí el nombre oficial: San Antonio de los Baños.

Este territorio posee un fuerte movimiento cultural. Pero lo que hace relevante al municipio son las artes plásticas, en especial el humorismo gráfico, género del cual es pionero en Cuba. La villa fue asiento de varias publicaciones satíricas republicanas y cuna de dos de los mejores caricaturistas cubanos: Eduardo Abela Villarreal y René de la Nuez Robaina.

En el Círculo de Artesanos tuvo lugar la primera exposición conjunta de humor gráfico en la Isla, el 20 de mayo de 1915; las obras pertenecían a Abela y a Manuel Alfonso.

Entonces, San Antonio de los Baños bien puede denominarse San Antonio del Humor.

Profundicemos en la historia

Un acercamiento a esa manifestación artística en esta tierra lo hallamos en el estudio de la investigadora Maricela Corvo de Armas, especialista de la Biblioteca Municipal Julio Rosas. Su revisión fue posible gracias a la cortesía de la filóloga Isel Chacón Díaz, directora del Museo del Humor (Monumento Nacional).

El texto relaciona una larga lista de humoristas y caricaturistas naturales del terruño o asentados en allí. Rogelio Pérez Rodríguez, por ejemplo, sobresalió como poeta y humorista, en la dirección de varias publicaciones y por sus críticas a gobernadores locales y funcionarios del gobierno.

Cuna de risa y reflexión.
Un original de El Loquito, creado por René de la Nuez y fechado en 1958.

Otro grande de la cultura cubana, el mencionado Abela, fue también pintor y aprendiz de tabaquero. Supo burlar la censura durante la dictadura de Machado y su personaje de El Bobo quedaría como ejemplo de la caricatura nacional. Mientras el humorista René de la Nuez es el creador de los conocidos personajes satíricos El Loquito, Don Cizaño y Mogollón.

José Luis Posada Medio nació en Asturias, España, en 1929. Tenía 12 años cuando llegó a la referida localidad, donde se formó e inició en la pintura y el dibujo, de manera autodidacta. A su talento debemos la caricatura que identifica al tabloide El Caimán Barbudo.

Silvio Rodríguez Domínguez es bien conocido como cantautor. Pero, además, es un buen dibujante y debutó como historietista en la revista Mella, a comienzos de los años 60, cuando el autor de Ojalá pretendía dedicarse al dibujo y al periodismo.

Ángel Boligán Corvo comparece como el creador que en 2014 fuera declarado el mejor caricaturista del mundo, tras un intenso debate en la ciudad iraní de Tabriz, donde se reunió un jurado compuesto por 50 prestigiosos especialistas.

Hitos

Cuna de risa y reflexión.
Mural del Museo del Humor diseñado por René de la Nuez.

El 17 de marzo de 1979 ocurrieron dos hechos que marcarían el devenir de la cultura en San Antonio: la apertura del Museo del Humor y la inauguración de la Primera Bienal Internacional de Humorismo Gráfico.

Maricela Corvo de Armas, en sus apuntes, resalta la constitución, en 1970, de la Comisión Municipal de Historia, como un suceso significativo, ya que su gestión sentó las bases para la creación del museo y la materialización del evento. Fue en una de sus actividades que René de la Nuez sugirió instituir un evento similar a la Bienal existente en la ciudad búlgara de Gabrovo.

En el Primer Fórum de Humorismo en Cuba, Miguel Ángel Miqueli, futuro director del Museo, disertó sobre la tradición y la condición de pionera en esa manifestación de las artes visuales, adquirida por ciudad, y por qué la revista Revolución y Cultura había llamado al territorio San Antonio del Humor. Luego, el escritor Enrique Núñez Rodríguez propuso celebrar allí la Bienal sugerida por Nuez, idea aceptada por unanimidad.

¿Sede?

El inmueble que ocupa el museo es una casa de estilo neoclásicoque conserva su estructura primigenia. La intervención que renovó el recinto estuvo a cargo del arquitecto y restaurador Daniel Taboada, Premio Nacional de Arquitectura. Más adelante, en 1981, la casona fue declarada Monumento Local.

Hoy el templo de la risa en Cuba, como podemos llamarlo, merece y necesita más cuidados. Su almacén carece de las condiciones requeridas para la conservación de las obras (la mayoría sobre papel y cartulina), se aprecian filtraciones y deterioro en la carpintería.

Aún en estas condiciones, satisface recorrer sus salas, pues reflexionamos, reímos, y pocas cosas son más placenteras que la risa. En el vestíbulo, por ejemplo, recibe a los visitantes una exposición permanente que muestra los Premios Museo del Humor, otorgados por un jurado de la propia institución, en 13 de las 21 ediciones de la Bienal.

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Última caricatura con el personaje de El Bobo, hecha por Abela en 1959.

  En la valiosa colección del citado inmueble resaltan obras como un original del Loquito, fechado en 1958; la última caricatura de El Bobo, hecha en 1959; y la caricatura de El Barbudo (personaje creado por Nuez) que acompañó a los cosmonautas Arnaldo Tamayo Méndez y Yuri Romanenko en su viaje espacial realizado en 1980.

  Otro detalle que llama la atención es un mural ubicado al fondo del área museable. Se trata de un alto relieve en concreto y yeso, diseñado por Nuez. En la obra, inaugurada en 1981 durante la 2ª Bienal de Humorismo Gráfico, conviven relevantes personajes humorísticos cubanos, como Liborio, de Ricardo de la Torriente; el Bobo y El Loquito; Julito 26 (de Santiago Chago Armada Suárez); y el perro Pucho, de Virgilio Martínez Gaínza.

Durante la conversación con Isel Chacón Díaz conocí que atesoran otras piezas de gran valor. Son tres caricaturas originales: dos de Chago (una recrea a Fidel y la otra a Camilo), y la tercera, muy curiosa por cierto, es la realizada por el propio Camilo Cienfuegos a ese artista en julio de 1958.

Aunque ya transcurrió la 21ª Bienal Internacional de Humorismo Gráfico (entre el 31 de marzo y el 3 de abril último), permanece una enseñanza: los trabajos expuestos demuestran que los cubanos no somos los únicos irreverentes y alternativos al cuestionar la realidad que percibimos. Y el reto lanzado a los humoristas continúa, pues ya fue lanzada la convocatoria a la venidera edición, en 2021, que -con el lema de Risa verde- hará énfasis en la ecología. Las bienales prestigian a Cuba, consolidan el valor artístico del humorismo gráfico y ofrecen la oportunidad de apreciar el avance creador de nuestros artistas. (ACN).

Cuna de risa y reflexión.
Las bienales constituyen una fiesta del pueblo ariguanabense.

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