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Publicado el 24 Junio, 2019 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

Donde cuece el ajiaco

Acercamiento a la trascendencia en la sociedad cubana del proceso preparatorio al noveno congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba
Donde cuece el ajiaco.

Por SAHILY TABARES

La cultura es una dimensión vital e indisoluble del desarrollo. Así lo patentizaron en todo el país, los miembros de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) durante los debates previos al noveno congreso de la Uneac, a celebrarse del 28 al 30 de junio en el habanero Palacio de las Convenciones.

En la cultura -entendida en la más amplia acepción del concepto-, ha estado siempre la clave de la resistencia de la Revolución Cubana frente al poder global del capitalismo, liderado por la potencia imperialista del Norte.

Amplias, diversas, abarcadoras, de temáticas, puntos de vista y proyecciones han sido las reuniones, en las que participaron los miembros de la organización.

Asuntos medulares que atañen a la sociedad cubana motivaron los intercambios sobre patrimonio, educación, comunidad, turismo y espacios públicos.

Más de una interrogante han compartido los escritores, artistas e intelectuales. Por ejemplo, ¿cómo la cultura y las diferentes manifestaciones artísticas pueden contribuir para lograr un producto artístico de alta calidad representativo de los valores identitarios y de la sociedad cubana?

Con vistas a defender nuestra soberanía en un contexto internacional unipolar y decadente, Cuba apuesta por un turismo que no solo conozca y disfrute los connotados recursos naturales de la nación, sino también su riqueza cultural.

De ahí, que la Uneac conformó la comisión Cultura-Turismo, cuyo propósito principal es el de contribuir al establecimiento de una relación armónica y enriquecedora entre el desarrollo del turismo y el de la cultura, para propiciar que los visitantes conozcan lo mejor y más representativo de las diversas manifestaciones.

El congreso de la vanguardia artística es de los cubanos y de las cubanas.

A lo largo de más de cinco décadas, la Uneac ha crecido como resultado de la promoción de nuevos valores fomentados por una política cultural que potenció las cualidades y los atributos de un pueblo creativo que, como nunca antes, tuvo la oportunidad de desarrollarse en el ámbito cultural.

Es en la sociedad donde se cuece el ajiaco del que habló don Fernando Ortíz.

La memoria de la cultura popular es fuente viva de nuestro modo de ser. Por ello, la dialéctica entre tradiciones e innovación constituye una de las fortalezas en la música, las artes visuales, la literatura, en todas y cada una de las expresiones que nutren los saberes y la espiritualidad en el país.

Las ideas, la cultura y el pensamiento siempre renovado protagonizarán el noveno congreso de la Uneac en las voces de los representantes de la vanguardia artística.

El evento propiciará seguir pensando en el bienestar de la sociedad cubana.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares