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Publicado el 17 Octubre, 2019 por Roxana Rodríguez en Cultura
 
 

Adiós a un mito de la danza universal

Con su magna obra pedagógica y artística logró modelar el gusto estético de cubanas y cubanos. Y hoy, esta tierra caribeña exhibe un vasto público adepto y conocedor de la danza en puntas, un arte originario de otro continente y desde siempre considerado elitista
Adiós a un mito de la danza universal.

Foto: cubadebate.cu

Por ROXANA RODRÍGUEZ

Carmen, Giselle, El lago de los cisnes y otros muchos ballets del repertorio clásico romántico quedaron inmortalizados por Alicia Alonso. La bailarina, coreógrafa, líder de una vanguardia artística a escala global y excepcional promotora cultural apostó a lo largo de su existencia por estimular en Cuba la práctica del ballet desde el saber académico y con la savia del talento local.

Adiós a un mito de la danza universal

Imagen: OSVAL

Así, indetenible, virtuosa, entusiasta, cautivó multitudes, se rodeó de las figuras más notables del arte y la intelectualidad internacional. Creó una compañía ovacionada y esperada en los más célebres escenarios del orbe y una escuela única en su estilo, respetada por las más prestigiosas instituciones danzarias.

Con su magna obra pedagógica y artística logró modelar el gusto estético de cubanas y cubanos. Y hoy, esta tierra caribeña  exhibe un vasto público adepto y conocedor de la danza en puntas, un arte originario de otro continente y desde siempre considerado elitista.

“La calidad de Alicia está integrada por talento y disciplina, por rigor y coraje; pero la razón íntima de su hazaña nos queda siempre entre las manos, como el polvo de una mariposa esquiva que defiende a toda costa la altura de su vuelo”, escribió en cierta ocasión el intelectual cubano Juan Marinello, y esa es y será una proeza que movilizará el aliento de su pueblo.

 


Roxana Rodríguez

 
Roxana Rodríguez