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Publicado el 28 Noviembre, 2019 por ACN en Cultura
 
 

La restauración del colegio La Milagrosa

Fue colegio de niñas fundado en 1878, escuela primaria Zamora Agüero tras el triunfo de la Revolución, y luego de permanecer largo tiempo cerrado debido a su acentuado deterioro casi podría decirse que volvió a la vida gracias a la reanimación motivada por los 325 años de la ciudad neoclásica

La restauración del colegio La Milagrosa.

Texto y fotos  ROBERTO JESÚS HERNÁNDEZ

El ajetreado ir y venir de alumnos y profesores vuelve a convertirse en algo cotidiano en el antiguo colegio La Milagrosa, ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Matanzas, ahora convertido en la Escuela Taller y de Oficios Daniel Dall’Aglio, perteneciente a la Oficina del Conservador.

Fue colegio de niñas fundado en 1878, escuela primaria Zamora Agüero tras el triunfo de la Revolución, y luego de permanecer largo tiempo cerrado debido a su acentuado deterioro casi podría decirse que volvió a la vida gracias a la reanimación motivada por los 325 años de la ciudad neoclásica.

Más de un centenar de estudiantes se forman hoy en la nueva Escuela de Oficios matancera, la sexta de su tipo en Cuba, con la alta responsabilidad de rescatar de un injusto olvido los secretos de albañiles, soldadores, herreros, pintores murales, y cristaleros, entre otros antiguos oficios.

Los jóvenes que hoy se preparan como obreros calificados en albañilería, carpintería, restauración general, cerámica, herrería, hojalatería y arqueología histórica están destinados a convertirse en la mano de obra especializada en importantes inmuebles históricos de la Atenas de Cuba.

Ubicada en la calle Jovellanos, entre Milanés y Contreras, la institución educativa que abrió sus puertas por primera vez en el curso escolar 2019-2020 se convierte en el epicentro de futuras intervenciones para el rescate del rico patrimonio edificado de la urbe neoclásica de Cuba.

El talento del arquitecto Ramón Recondo Pérez se aprecia en la ejecución de la obra fiel a su proyecto de restauración, que priorizó el respeto de elementos originales como la carpintería neogótica, sin renunciar a toda funcionalidad de un establecimiento contemporáneo.

Un centro “donde los jóvenes recibirán, seguramente, toda la herencia cultural de Matanzas”, así definió a la nueva Escuela el doctor Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana.

La renovada institución brinda una oportunidad para incentivar en las nuevas generaciones el amor por su ciudad, así lo asegura la alumna Anilemis Silvosa Torres, de 21 años de edad y matriculada en la especialidad de restauración integral, a quien le interesa sobre todo el trabajo con textos antiguos.

La restauración del colegio La Milagrosa.

Una de las áreas interiores del inmueble resaurado.

El nombre de Daniel Dall’Aglio parece perfecto para la institución educativa a tono con su misión de curar las heridas del patrimonio, porque alude al talentoso maestro italiano que creó para Matanzas joyas arquitectónicas como el Teatro Sauto y la Iglesia de San Pedro Apóstol, ambas con la condición de Monumento Nacional.

A la hermosura que emana del mero acto de instruir se une la ventaja de contar con un edificio rehabilitado y bello, en cuyas aulas se enseña a apreciar una parte indispensable del patrimonio cubano, y a restituirle su realce original. (ACN).


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