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Publicado el 24 Diciembre, 2019 por Jeiddy Martinez Armas en Cultura
 
 

Evocación de una niñez feliz

Quien entre al Museo Nacional de Bellas Artes por estos días podrá encontrar la tercera exposición del proyecto ¿Infancia?: ¡Presente!
A través de sus exposiciones Abel Molina rescata los recuerdos de la niñez de generaciones pasadas.

A través de sus exposiciones Abel Molina rescata los recuerdos de la niñez de generaciones pasadas.

Por: Jeiddy Martínez Armas

Fotos: Leyva Benítez

Se evoca con esta muestra una época que no ha sido olvidada para quienes eran niños en las décadas de los 70,80 y 90 y van con sus hijos ahora para revivirla. La exposición estará abierta hasta el sábado 28 de diciembre en la Galería del Centro de Información Antonio Rodríguez Moré, Edificio de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes. De martes a jueves, de 10 am a 5 pm y el domingo de 10 pm a 2 pm el público podrá disfrutar de la misma.

Para mí los objetos y materiales expuestos tienen todo el del mundo, porque las personas pueden verlos o escucharlos de nuevo, declara Abel Molina.

Para mí los objetos y materiales expuestos tienen todo el valor original del mundo, porque las personas pueden verlos o escucharlos de nuevo, declara Abel Molina.

Con esta entrevista exclusiva a Bohemia: Abel Molina Macías, responsable de este proyecto, nos acerca al mismo y a su propósito de recuperar y socializar lo referido al consumo cultural infantil de aquellos años.

Según sus palabras, las tres exposiciones han incluido “objetos y proyecciones de audiovisuales y audios como canciones infantiles, artículos de prensa sobre la manera en que se compraban los juguetes, carteles de televisión y gráfica que se hacía en función de los niños. La idea es recuperar toda la información relacionada con el tema.

-¿Por qué surgió la idea inicial?

-En septiembre del 2018 se hizo la primera exposición, porque los nacidos en los años 70 y 80 tenemos un buen recuerdo de la infancia que tuvimos y de todas las actividades que se hacían en función nuestra.

Puedo hablar de lo que sé, de lo que conozco y de lo que viví. Incluyo a los 90 porque en septiembre de ese año comenzó el Período Especial y todo cambió. Ya no había la misma frecuencia de actividades infantiles, ni recursos materiales para hacer todo lo que se hacía anteriormente en función de los niños.

-¿Cuáles son las exposiciones que ha realizado con este proyecto?

-En el 2018 fue la primera en el lobby de la Biblioteca Nacional, la segunda se hizo en septiembre de este año, en la galería del tercer piso de esta misma institución. Esta que estamos realizando ahora en el Museo de Bellas Artes es la tercera.

Los juguetes, compañeros de nuestros padres y tíos, pueden ser apreciados en esta exposición.

Los juguetes, compañeros de nuestros padres y tíos, pueden ser apreciados en esta exposición.

-¿De qué manera recopila los objetos, juguetes, libros o audiovisuales?

-Por contacto personal. A las personas que nacieron en la época les pregunto si tienen en su casa algo que puedan prestar para la exposición.

“He hecho contacto además con distintas instituciones como la EGREM, Editora Abril, el ICAIC, ICRT, Museo de la Música, para que me ayuden con la información que busco. Cuando ven de qué va el proyecto, creen que es muy interesante y me apoyan al respecto”.

-¿Cuáles han sido los retos que ha tenido en la realización del mismo?

-Muchos de esos objetos que intento exponer ya no existen, se votaron o se deterioraron. Ha habido además muy mala práctica de instituciones y particulares de votar la mayoría de los documentos de aquella época.

“Es importante también vencer el temor, sobre todo de quienes creen que las cosas que donen para el proyecto se van a perder o a romper. Todo está bien salvaguardado porque he implementado un sistema de registro.

“Otro reto también es vencer el tema de la burocracia en las distintas instituciones que tienen información de la época, muchas no me permiten acceder a toda la que necesito.

“Lo importante es movilizar a la gente en la búsqueda de esos objetos, no solamente en función de la exposición, sino para que estos vuelvan a tener el valor que siempre han tenido, depositarios de una imagen o una cultura de esa época.

-¿Cuál es el valor patrimonial de lo expuesto?

-Me parece que el concepto de patrimonio a veces no considera por ejemplo un tentempié y eso es tan patrimonio y posiblemente lo sea mucho más, al menos para mí y para muchos, porque era un objeto que era personal, pero al mismo tiempo fue colectivo, por tanto representantes de un valor, de una época, de un sentido, de un sentimiento que tenían en aquellos años.

Los niños y su familias agasajaron en la inauguración a Abel, por hacer posible transportarlos al pasado.

Los niños y su familias agasajaron en la inauguración a Abel, por hacer posible transportarlos al pasado.

“Por eso al finalizar cada muestra, publicamos una multimedia con todo lo expuesto en esa ocasión, donde también incluimos materiales de la época como animados cubanos, rusos y americanos, así como canciones infantiles o carteles que los niños disfrutábamos. Después este producto digital se socializa por distintas vías. La multimedia de la segunda exposición obtuvo el Segundo Premio del Simposio de Museología Francisco Fina García, organizado por el Centro Provincial de Patrimonio Cultural de La Habana en octubre de 2019.

-¿Cómo ha sido la interacción de los niños y su familias con este proyecto?

-Realmente se dio ahora en la tercera muestra. Hacía meses les había presentado el proyecto a los compañeros del Museo Nacional de Bellas Artes, ellos me informaron que en el mes de agosto se habían realizado en esta institución talleres de creación infanto-juvenil. Me presenté ante los padres de los niños que participaron en él para navegarles la multimedia. Les hablé de la idea de la exposición actual en el museo con los materiales que tenían en sus casas. Comenzaron a traer fotos, libros, proyectores, muñecas, tentempiés. Esa fue la vinculación no tanto de los niños, sino de los padres.

“Me interesa además sacar a los infantes de la vulgaridad y la mediocridad, por eso la idea de involucrarlos mientras esté abierta la exposición en un proyecto de este tipo, a través de otros talleres de apreciación de artes visuales o manufacturas de juguetes. Ese pudiera ser el punto de partida para hacer una exposición con sus juguetes. ¿Con qué están jugando los niños de ahora? Atari, celular… Sería interesante realizar una muestra con eso.

Los niños y su familias agasajaron en la inauguración a Abel, por hacer posible transportarlos al pasado.

Uno de las premisas de estas exposiciones ha sido no perder la identidad nacional, motivando a los infantes a consumir los productos audiovisuales nacionales.

“A los compañeros del Consejo Provincial de Patrimonio Cultural les gustó mucho esa idea de hacer la exposición no solo con los padres, sino también en un futuro, con los niños y que ellos con el asesoramiento de los adultos sepan la manera en que se hace una curaduría o un montaje. En este tercer evento es que ven la posibilidad real que tiene este proyecto de dinamizar y hacer otras acciones es función de recuperar el patrimonio y vincular la comunidad con el museo, algo que no había podido lograr ninguno de los dos eventos anteriores”.

-¿Qué otras actividades han formado parte de esta edición de ¿Infancia? : ¡Presente!?

-El pasado 22 de diciembre en el cine Acapulco se proyectó una película japonesa nombrada Tecno policía en acción, estrenada a mediados de los 80. Escogí este filme, porque es una de las que más se disfrutaban en aquella época.

“La clausura será en la Biblioteca Rubén Martínez Villena el sábado 28 a las 2 pm. Una de las acciones que se realizará ese día es un pasacalle, con pulóveres personalizados que tienen imágenes y frases de los dibujos animados de esos años, porque uno no ve en la calle personajes como María Silvia, Elpidio Valdés o Fernanda en ropa de las personas, eso es muy triste. “Lamento mucho cuando hay infantes que me dicen que no saben quién es Elpidio Valdés y que prefieren personajes como Dora la exploradora.

Uno de las premisas de estas exposiciones ha sido no perder la identidad nacional, motivando

Impulsar que nuevamente en Cuba se realicen carteles, audiovisuales, canciones infantiles y actividades de tanta calidad para los niños, como en décadas pasadas es uno de los objetivos del proyecto.

-¿Proyecciones futuras?

-Los trabajadores de la Oficina de Patrimonio me dijeron que en julio y agosto del año próximo podría hacerse la cuarta exposición ¿Infancia?: ¡Presente! en distintos museos de La Habana. Quisiera que se inaugura lo más cercano al tercer domingo de julio. La idea es realizar en esa fecha una serie de actividades como hacían para nosotros en las vacaciones de nuestra niñez. Nunca ha sido posible, por causas ajenas a mi voluntad, sobre todo de tipo institucionales.

“Personas de otras provincias han tenido interés de realizar en sus territorios un proyecto similar en un futuro. Por ejemplo, me escribieron de Santa Clara con esa intención. Creo que lo único que necesitan es buscar un local que tenga las condiciones y hacer además una convocatoria a las escuelas primarias, que cada niño empiece a buscar en su casa. Esto se pudiera hacer en todo el país”.


Jeiddy Martinez Armas

 
Jeiddy Martinez Armas