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Publicado el 13 Diciembre, 2019 por Roxana Rodríguez en Cultura
 
 

Ojos y corazones que sintieron

Propuestas de otras latitudes cautivan en La Habana. Los seguidores de la historiografía narrada desde el séptimo arte tuvieron en la cita habanera momentos de lujo con Mientras dure la guerra, en la cual su realizador, Alejandro Amenábar retrata la personalidad del escritor y filósofo Miguel de Unamuno en una etapa crucial de la historia universal: el estallido de la Guerra Civil Española
Ojos y corazones que sintieron

La muestra, además, contó con Intemperie, de Benito Zambrano, un sui generis thriller, casi al estilo de las películas del Oeste. (Foto: filmaffinity.com).

Por ROXANA RODRIGUEZ TAMAYO

Una vez más la muestra fílmica española atrapó a los cinéfilos cubanos y a los foráneos de paso por la Isla caribeña. En esta edición, unas ocho cintas hispanas llegaron para cautivar y redescubrir realidades, a veces distantes geográficamente, pero próximas a muchos en cuanto a conflictos, circunstancias y preocupaciones.

Los seguidores de la historiografía narrada desde el séptimo arte tuvieron en la cita habanera momentos de lujo con Mientras dure la guerra (2019), en la cual su realizador, Alejandro Amenábar –entre los iberos “santificados” por un Oscar–, retrata la personalidad del escritor y filósofo Miguel de Unamuno en una etapa crucial de la historia universal: el estallido de la Guerra Civil Española.

Impresionó en la obra la pericia del director para humanizar al intelectual, reconocido como uno de los más notables del siglo XX, aun cuando –es sabido– fue un hombre contradictorio, e incluso, miope en sus decisiones y posturas. Otro detalle interesante es que, como en Mar adentro (2004), Amenábar volvió a echar mano a sus cualidades como compositor y concibió la banda sonora original.

Aunque desde su estreno mundial, Mientras dure… ha sido centro de incomprensiones y señalada por una u otra pifia en cuanto a rigor histórico, lo cierto es que continúa ganando elogios del público y la crítica especializada en todos los circuitos donde se presenta.

Sobre las disímiles secuelas generadas por la guerra civil, también, versó el documental La maleta de Helios, de los realizadores Javier Angulo y Nacho A. Villar; por medio de los testimonios de Helio Estévez acerca de su padre, notable periodista y estudioso anarquista, hasta hoy casi desconocido, se logra reivindicar la memoria de los 25 mil españoles que durante aquella contienda debieron marchar al exilio en México.

Como aquel aciago conflicto bélico, la huella del franquismo continúa siendo una temática con diversas aristas vírgenes, pendientes por develar. Tal es el caso del largometraje documental Si me borrara el viento lo que yo canto (2018), en el cual su realizador David Trueba se adentra en la creación musical de Chicho Sánchez Ferlosio, un joven trovador universitario que, a principio de los años 60, siendo su creación comprometida y militante prácticamente anónima, gozó de amplia resonancia en tierras tan lejanas como los Países Bajos.

Otra vez el cine documental y la música se hermanaron en esta muestra con Auterretrato, título elegido por el realizador Gaizka Urresti para revelar aspectos poco conocidos de la vida y obra del destacado cantautor Luis Eduardo Aute, amigo entrañable de nuestro país y muy cercano a los principales cultores de la nueva trova cubana.

La diversidad cultural, identitaria y hasta lingüística de la nación ibérica tuvo presencia en la selección de este capítulo de la fiesta fílmica. Dos cintas de ficción, ambas de 2019, La inocencia, de Lucía Alemany Compte, y Lo que arde, de Oliver Laxe –ganadora del premio del jurado en el Festival de Cine de Cannes de este año–, trajeron a colación conflictos de comunidades catalanas y gallegas, respectivamente.

No es secreto para nadie la aceptación del cine español en la mayor de las Antillas. La afluencia de espectadores a las salas demostró, por estos días, el alcance y calidad de una producción cinematográfica rica en diversidad temática, conceptual y estética, capaz de hablar al mundo, desde lo local, con una universalidad extraordinaria. Ese es el aliento que se sintió aquí en estas jornadas de Festival.


Roxana Rodríguez

 
Roxana Rodríguez