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Publicado el 28 Enero, 2020 por Tania Chappi en Cultura
 
 

Intelecto y pasión dialogan en Trinidad

Entre los homenajes a José Martí se inscriben las actividades de la Sociedad Cultural que lleva su nombre
Intelecto y pasión dialogan en Trinidad.

“La palabra viva es insustituible”, opina Jorge Juan Lozano Ros.

Por TANIA CHAPPI

Fotos: JOSÉ RIVERO RODRÍGUEZ

“A lo largo del siglo XX, antes y después de 1959, los martianos de Cuba tenían un gran sueño, el de poseer una organización nacional. Se hicieron varios intentos, pero fue el 20 de octubre de 1995 cuando gracias a la iniciativa del doctor Armando Hart Dávalos, entonces ministro de Cultura, que esta aspiración se hizo plenamente realidad”.

La remembranza proviene del investigador y profesor Jorge Juan Lozano Ros, asesor de la Oficina del Programa Martiano y miembro de la Junta Nacional de la Sociedad Cultural José Martí (SC JM), institución que “arriba ya a sus bodas de plata”. Sus filiales abarcan todas las provincias y una buena cantidad de municipios. De este modo ha fortalecido las bases para cumplir con los propósitos de quienes la fundaron hace veinticinco años.

Desde aquel momento, entre los territorios más destacados se halla Sancti Spíritus, “por el carácter orgánico que le ha dado a la promoción, difusión, estudio”, de la vida y obra del Héroe Nacional; y a partir de esa labor impulsar no solo el arte y la literatura, sino otra “de las grandes esferas de la cultura”: la docencia. Y lo ha hecho –continúa diciendo Lozano en entrevista exclusiva para BOHEMIA– desde la enseñanza primaria hasta la universidad provincial.

“Artistas, pintores, teatristas, escritores, poetas, maestros, se han nucleado de forma extraordinaria en el ámbito espirituano. Y uno de los mejores municipios de la SC JM en la Isla es el de Trinidad, como igualmente lo es el de Viñales”. En ambos polos turísticos “los martianos han sido capaces de potenciar su trabajo cultural”.

Según el especialista, “ejemplo concreto de este empeño destacadísimo es haber mantenido en Trinidad durante 10 años un simposio cuyo nombre alude al principio filosófico estructurador de José Martí: Con todos y para el bien de todos, y que ha llevado a la ciudad a reconocidos estudiosos del legado martiano; además, ha garantizado un auditorio muy interesado. Así deseamos que ocurra en la totalidad de los municipios cubanos”.

– ¿Cuál es la característica esencial de tal evento?

– En esta crisis humanística universal que nos trae la posmodernidad, las emociones son lo más recóndito del valor humano que queda en pie; por lo tanto, el diálogo entre el martiano estudioso y el martiano de sentimiento es insustituible. Durante su decenio de existencia, en el simposio no solo ha habido preguntas, sino también intercambio de ideas; por ejemplo, sobre cómo enseñar mejor a Martí, o cómo crear, a partir del conocimiento de lo literario, los valores que no debemos perder.

“Queremos hacer públicas las memorias de los 10 encuentros, a manera de libro digital. Los textos serían editados en la propia Trinidad. Ya veremos cómo ayudamos a nuestros compatriotas a tenerlo. Si hasta ahora el auditorio ha sido selecto, anhelamos llegar hasta el último lugar de Sancti Spíritus y de todo el país”.

Intelecto y pasión dialogan en Trinidad.

Sesión del 10º simposio Con todos y para el bien de todos, celebrado en Trinidad en vísperas del natalicio del Apóstol.


Tania Chappi

 
Tania Chappi