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Publicado el 15 Febrero, 2020 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

Acceder y entender entre todos

Reflexiones sobre experiencias que comparten diferentes generaciones durante la edición 29 de la Feria Internacional del Libro de La Habana
Acceder y entender entre todos.

Compartir libros en familia estrecha los lazos comunicativos.

Por: SAHILY TABARES

Fotos: LEYVA BENÍTEZ

No alcanza la vida para disfrutar todos los textos publicados en diferentes formatos desde siglos pasados. Es como emprender un viaje entretenido, que se debe comenzar durante las edades tempranas, y  corresponde a la familia iniciarlo en el hogar, donde crecemos con preceptos formativos.

En el siglo XXI, las nuevas narrativas han desplazado el interés de los públicos lectores hacia ámbitos en apariencia extraños a las formas canónicas, en busca de la hibridez manifiesta en la ficción y la exploración del inconsciente, la auto-representación, el video diario, la exploración del inconsciente.

La lectura es uno de los procesos culturales imprescindibles para el ser humano. Su relevancia ha crecido en zonas específicas de la creación, entre ellas, las ciencias y las artes. En la actualidad, se leen las imágenes, sus valores, significados estético y artístico.

La edición 29 de la Feria Internacional del Libro de La Habana demuestra que hoy no puede hablarse de una crisis de la lectura, sino de la transformación de su soporte material. Este es un cambio inevitable en la era de las ya no tan nuevas tecnologías.

Motivar el acto de pensar y redescubrir realidades-otras, las cuales poco se conocen o, por lo menos, no con la sapiencia y la audacia necesarias, se privilegia compartir textos de interés común.

La cultura es un proceso acumulativo de hallazgos, por muy deslumbrantes que parezcan los nuevos artefactos, se impone acceder y entender el disfrute de literaturas diversas.

Acceder y entender entre todos.

La motivación entre los jóvenes es esencial para incentivar el disfrute de estar juntos.

Por doquier circulan textos audiovisuales e impresos, los cuales carecen de una mirada capaz de penetrar en conflictos y complejidades de la existencia diaria. La lucha por la legitimidad de las innovaciones en la red, entre otros dispositivos, motiva incursionar en diferentes campos y disciplinas, la sociología, la semiótica, la antropología, la filosofía política. Quizá, nunca como hoy, el mundo ha tenido una necesidad mayor de promover la mutua comprensión entre los pueblos, escuchar al otro, establecer diálogos e intercambios de ideas, pensamientos, puntos de vista.

De acuerdo con el profesor e investigador cubano Luis Álvarez Álvarez: “Sin la lectura constituida como parte inalienable de la sociedad moderna, el desarrollo social aminora su ritmo e incluso se estanca”. Sin duda, mantener la escucha atenta propicia acercamientos entre las generaciones. La comunicación es un hecho social y a la sociedad misma no se la puede concebir sin ella. Estrechar la cercanía con el otro constituye un fenómeno al que nunca debemos renunciar para conocernos y comprendernos mejor.

Los valores culturales, estéticos, éticos, no solo son contenidos para diseminar en textos escritos o digitales, sino una práctica vital, que es imprescindible en los medios de comunicación; en Cuba son orientados al servicio público a partir de lo educativo y lo cultural de notable influencia en el sentido de generar reconocimiento de lo propio, opiniones, debates, pensamientos, que no puede ser usurpados por colonizaciones, banalidades, entretenimientos fatuos. Reflexionemos sobre esto.


Sahily Tabares

 
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