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Publicado el 29 Febrero, 2020 por María Victoria Valdés Rodda en Cultura
 
 

Periodistas con la adarga de Martí

El Premio Nacional de Periodismo José Martí 2020 recayó en Enrique Ojito Linares, reportero del periódico Escambray (Sancti Spíritus), que le fue conferido por un jurado presidido por la colega Juana Carrasco Martín, de JR

Ronquillo y Ojito, premio Nacional de Periodmooot

Ronquillo y Ojito, UPEC, mart

Ronquillo y Ojito, premio Nacional de Periodismo

Por MARÍA VICTORIA VALDÈS RODDA

El gran cake presagiaba la fiesta que se venía. Y es que la jornada por la Prensa cubana ya anda en arrancada y comenzó este 28 de febrero con la adjudicación de sendos premios: el Juan Gualberto Gómez por la obra del año, y el José Martí por la obra de la vida.

Las declaraciones de los distintos jurados no dejaron espacio a la duda sobre la objetividad y justeza de los laureados porque compitieron en buena lid con otros colegas que bien podían haber sido distinguidos por la nutrida y apasionante hoja de servicio a la Revolución.

Y esta comentarista quiere detenerse en este aspecto antes de abordar los premios en sí. Como señalara José (Pepe) Alejandro Rodríguez, periodista del diario Juventud Rebelde (JR), lo que se valora es la entrega revolucionaria de cada uno de los nominados, los tantísimos años de caminar la senda del proyecto más humanista que existe: el Socialismo. A la Revolución cubana, tal y como lo ve esta reportera, se le pueden achacar errores en su quehacer, en todas las esferas de la vida, pero lo que si nunca podrán decir nuestros enemigos es que la Revolución cubana es mentirosa.

En la difusión de la enorme obra que significa luchar por la dignidad de todos y pensar en la justicia social, siempre con la soga al cuello del bloqueo yanqui, han estado permanentemente entre sus soldados más leales: los periodistas revolucionarios. Y no hay por qué avergonzarse de asumirse en las filas de un colectivo que se ha olvidado de sí para entregar sus años al trabajo constante, en ocasiones ingrato por lo mal remunerado y por las verdades incomodas que a algunos funcionarios apoltronados en su zona de confort, no les conviene oír. Sin embargo, todo eso va cambiando: ya hemos tenido un aumento salarial y el buscarse problemas con los burócratas y dogmáticos ya no solo es tarea de la dirigencia cubana, empezando por Fidel y luego por Raúl, quienes vieron a la prensa como sus pares, nunca como sus enemigos. Y en estos tiempos que corren, de internet y redes sociales, hasta la Presidencia de la República dialoga con los ciudadanos vía online, y con excelente sinergia.

¿Cómo es eso posible? Preguntaran quienes no conocen nuestra realidad honda y hermosa por las muchas mentiras que se difundan sobre esta Isla, llamada en un momento faro de libertad (Cubainformación es un proyecto humanista que se solidariza con la revolución cubana y trata de romper esos mitos). Sí es posible que nuestra prensa sea veraz por la propia raíz del sistema que defenderemos hasta morir si fuera preciso. Y aunque todavía debamos perfeccionarlo, ser más ágiles, más en consonancia con la agenda pública, si informamos con total fluidez sobre la proeza inmensa y diaria de este pueblo, e incluso la de otros que luchan por su libertad.

Es posible, sí, porque andamos con una adarga al brazo pero en mi opinión no la de Don Quijote sino la de José Martí, ese que fue capaz de fundar el periódico Patria a base de colecta popular y con un enorme sacrificio. Dicen que ese Pepe andaba con los zapatos rotos en medio del frío invierno de Nueva York, mientras recorría sus anchas avenidas. En su amplia chaqueta negra atesoraba en sus bolsillos el dinero recaudado. Con esa ética de epopeya Martí no guardaba nada para él o su familia, todo para la Revolución. Así somos los periodistas cubanos revolucionarios: visionando metas, construyendo el sueño, trabajando día a día, con “coyuntura” del combustible y montones de carencias, pero firmemente convencidos de la justeza de lo que hacemos.

En esa senda martiana han transitado los nominados a los Premios Nacionales de Periodismo que todos los años otorga la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) con motivo a su Fiesta, por eso el cake, por eso los abrazos, por eso la alegría. Y si bien el nominado por la Revista Bohemia, nuestro director José (Pepito) Fernández Vega no obtuvo en esta ocasión el lauro mayor, quiso esta reportera incluirlo en el homenaje antes de pasar a dar a conocer a nuestros lectores los bendecidos por el cariño del gremio.

El Premio Nacional de Periodismo José Martí 2020 recayó en Enrique Ojito Linares, reportero del periódico Escambray (Sancti Spíritus), que le fue conferido por un jurado presidido por la colega Juana Carrasco Martín, de JR. Según ha escrito el sitio de la Upec, Cubaperiodista, Ojito ha tratado “temas escabrosos de la realidad nacional no se le han escapado a la agenda periodística del espirituano: los suicidios en la Isla, el robo de materiales de la construcción en la edificación de obras públicas. En el intento de contar historias de vida en los claroscuros de la Cuba actual, también ha puesto de manifiesto su cualidad innata de investigador, como cuando pasó una noche y madrugada encima de un bote, en medio de una presa en Palma Soriano, para relatar la vida de un pescador.

Cubaperiodista señala que “al reportero que considera a la investigación la columna vertebral del periodismo y le recuerda a sus estudiantes que “un trabajo no se entrega sin título, sumario y el punto final”; al cronopio que por más de tres décadas ha desandado el periódico espirituano Escambray y, de manera más reciente, también la emisora provincial Radio Santi Spíritus se le confiere por los méritos de su impronta el más importante de los galardones que confiere la Unión de Periodistas de Cuba”.

Muy contento y sorprendido, porque estaba casualmente en La Habana por un tema de salud,  Ojito dijo: “La vida es un poco paradójica. Esta mañana vino como una especie de huracán a confirmarme algo, una enfermedad equis, no importa; y uno se enfrenta ahora a este otro huracán. Ante todo el agradecimiento al jurado. Sé cómo trabaja el jurado del premio José Martí, me consta, me consta. Y me consta también que he aprendido de todos ustedes, y de ellos en particular. Pepe —José Alejandro Rodríguez—siempre me decía: “Ojito no participes más en concursos”. Pero resulta difícil desde provincia, sin las grandes coberturas, buscar y hacerte de un espacio. Realmente, gracias al sistema de premios de la Upec mis resultados han podido conocerse.

“Quiero agradecer a mi familia que me ha acompañado en este empeño, a mi periódico —Escambray—  y a mi radio —Radio Sancti Spíritus— que han sido escenarios yo diría que ideales, no perfectos, pero ideales para crecer. Puedo decir, con pleno orgullo, que he escrito y hablado de lo que he querido, porque siempre he escrito y hablado con intencionalidad, en defensa de mi país. En ocasiones he sido un poco incómodo, a veces quizá haya sido un poco apologético, pero siempre he pensado en mi país. “Vean este premio como un premio para mi provincia, para mi periódico, para Radio Sancti Spíritus, incluso para el sistema de la radio en Santiago de Cuba, donde me inicié como reportero. Para mis profesores de la Universidad de Oriente, sencillos, humildes, pero excelentes profesores. Todos ellos, de una u otra forma, están representados en este premio”, declaró ante un nutrido grupo de colegas donde se encontraba esta periodista quien confiesa se le salieron las lágrimas ante tanta modestia.

Y no pude menos que pensar en Martí, no en Don Quijote, porque nuestra batalla puede parecer quijotesca pero tiene más de martiana, porque fija un objetivo y lucha hasta conseguirlo, porque qué fue el Periódico Patria y la Guerra necesaria. De esa estirpe venimos.

Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez 2020 por la obra del año (2019) Prensa Escrita: Dayamis Sotolongo Rojas, del periódico Escambray; Radio: Elsa Ramos Ramírez, de Radio Sancti Spíritus; Televisión: Gianny López Brito, corresponsal del Sistema Informativo de la Televisión Cubana en Las Tunas; Periodismo Digital: Rosa Miriam Elizalde, directora del proyecto Dominio Cuba; Fotorreporterismo: Abel Rojas Barallobre, del periódico Juventud Rebelde; Gráfica: Dariagna Steyners Patiño, de la revista Juventud Técnica.

Las menciones que otorgó el Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez 2020, fueron: En televisión: Randy Alonso Falcón; Gráfica: Osvaldo Gutiérrez Gómez, de la ACN de Ciego de Ávila; Radio: Aroldo García Fombellida, corresponsal de Radio Rebelde en Holguín; Prensa Escrita: Roberto Alfonso, del periodico 5 de septiembre, Cienfuegos; Fotorreporterismo: José (Tito) Meriño, de Prensa Latina; Periodismo Digital: Loraine Bosch Taquechel, de Juventud Rebelde y Dianet Doimeadios Guerrero, de Cubadebate.

 


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda