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Publicado el 28 Marzo, 2020 por Irene Izquierdo en Cultura
 
 

COVID-19

Querido Morro…

Desde mi casa, lugar donde debo estar ahora, contribuyendo a frenar la vertiginosa carrera de ese terrible mal, ansío el día en que vuelvas a la intranquilidad que significa frenar la voluptuosidad de las olas en coqueteo permanente con tu dureza inmutable

Querido Morro...

Texto y Foto: IRENE IZQUIERDO

El Morro que tanto amo, tranquilo, sosegado; mirando desde su altura, en tiempos de COVID-19, a una Habana sin el bullicio habitual; a una Cuba cuyos hijos, especialmente las autoridades y los trabajadores de la Salud -en épico bregar- se desvelan, hurgan en busca del arma capaz de liberarnos de un visitante no deseado, que día a día impone sus reglas en casi todos los confines, segando vidas, matando sueños, sembrando luto y dolor…

Morro querido, desde el lugar donde debo estar ahora –mi casa-, contribuyendo a frenar la vertiginosa carrera de ese terrible mal, ansío el día en que vuelvas a la intranquilidad que significa frenar la voluptuosidad de las olas en coqueteo permanente con tu dureza inmutable, o el ir y venir de personas que suben a tu faro, buscando llegar con sus miradas hasta donde tú llegas con tu luz


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo