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Publicado el 30 Junio, 2020 por Pastor Batista en Cultura
 
 

53 JORNADA CUCALAMBEANA

Décima y otras cubanías online

Vuelve a ser Las Tunas epicentro de la fiesta suprema de la cultura campesina en Cuba, esta vez por medio de alternativas o plataformas digitales que marcan preventivo distanciamiento físico frente a los peligros del nuevo coronavirus, a la vez que mantienen abiertas las puertas de la creación y de la participación para poetas, estudiosos e investigadores cubanos y de numerosos países.

Redes, plataformas y sitios digitales hacen posible la 53 Jornada Cucalambeana, online. Foto: Pástor Batista/Bohemia

Por PASTOR BATISTA VALDÉS

Tampoco contra la Jornada Cucalambeana ha salido airoso el nuevo coronavirus aquí, en la Mayor Isla de las Antillas.

A diferencia de lo que hubiera sido más fácil: suspender esta vez ese supremo guateque de la cultura campesina, directivos, organizadores, amantes de la décima, de otras manifestaciones, costumbres y tradiciones decidieron concentrar, por medio de un programa online entre el 29 de junio y el 1 de julio, el homenaje que cada año el país y varias naciones amigas le tributan a Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, conocido como El Cucalambé y considerado el mayor poeta bucólico cubano del siglo XIX.

Así pues, desde este lunes la edición número 53 de la Jornada Cucalambeana inunda el espacio digital y crea expectativas entre quienes han enviado composiciones u otras obras en varias manifestaciones, a la vez que atrae el interés general desde redes sociales, sitios digitales y plataformas como Facebook, Twitter, Instagram y Youtube.

Como se sabe, en el contexto del evento ya se dieron a conocer en el popular programa televisivo Palmas y Cañas, del domingo 28 de junio, los resultados del Concurso Nacional de Improvisación Justo Vega, cuyo principal lauro recayó en el matancero Geordanis Romaguera Montes de Oca (por segunda ocasión consecutiva), seguido por su coterráneo Héctor Luis Alonso y por el cienfueguero Jusbiel León.

En declaraciones para el periódico 26, de Las Tunas, Luis Paz (Papillo), director del Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, admitió que el concurso transcurrió “como esperábamos, con la calidad requerida, aunque nunca va a ser lo mismo improvisar con el calor humano cerca que en soledad, pero es algo nuevo que resultó una bonita experiencia”.

También consideró como positiva para próximas ediciones la experiencia que deja este período de Covid-19 en torno al tratamiento y seguimiento que se le puede dar al concurso Justo Vega y a la Cucalambeana en general, tanto por medio de la televisión nacional como en las redes sociales.

La agenda, que ya este lunes incluyó en Twitter el Roro por los caminos del canto y el verso, prevé espacio, además, para el encuentro Cantos de colibrí, muestra de artesanía, salón de décima ilustrada, intercambio teórico acerca de diversos temas, exposición de platos tradicionales y presentación de libros, entre otras opciones.

Declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, por parte de la UNESCO, la décima abre su octosilábica dimensión a quienes de alguna manera le siguen dando vida en países como México, Honduras, Guatemala, Colombia, Chile, Venezuela, Puerto Rico, Bolivia, República Dominicana, Italia, Islas Canarias, Panamá, Argentina y Uruguay, tal y como refirió recientemente al periódico Granma Agustín Adrián Pérez González, vicepresidente del Consejo Nacional de Casas de Cultura (CNCC).

Desde órbita espacial, en fin, la 53 Jornada Cucalambeana navega, devela improvisaciones, tañe laúdes, marca danzarios pasos, huele a lechón asado con yuca y mojo criollo, a galope de caballo, a cuento campesino, a caballete de guano y a brisa suave batiendo los bambúes de El Cornito, pintoresco y apacible paraje en las afueras de la ciudad de Las Tunas, donde vivió aquel bardo nacido hace 191 años a quien Cuba y el mundo reverencian cada primero de julio con el criollo y legendario nombre de El Cucalambé.


Pastor Batista

 
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