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Publicado el 2 Junio, 2020 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

“Leer la vida es un vaivén en el tiempo”

“Leer la vida es un vaivén en el tiempo”

La destacada profesora prepara un ensayo sobre un escritor colimense de vida breve, fugaz, José G. Alcaraz (1910-1933) y poemas de temática variada. (Foto: colimanoticias.com).

Por SAHILY TABARES           

Para ella, lo eterno de todos los días se revela en palabras, “las esquivas formas de los sueños”, los “libros imprevisibles”, “el lugar sin límites que era su reducto secreto”.

Mujer culta, sensible, ha publicado artículos de investigación, crónicas, poemas y cuentos infantiles. Entrega el íntimo deseo de llegar a muchas personas para prodigar augurios alentadores. Hace varios meses la doctora en Letras Modernas Ada Aurora Sánchez presentó dos de sus títulos en La Habana (Todo libro es una liebre y Hermenéutica y recepción de la obra de arte literaria), adonde, asegura: “Volveré en algún momento”. Nunca silenciarán su ímpetu las difíciles circunstancias que la mantienen alerta.

Según cuenta: “Tras declararse la cuarentena en Colima –estado vecino de Jalisco, uno de los más afectados por la pandemia COVID-19 en México–, los docentes de su Universidad, donde soy directora de la Facultad de Letras y Comunicación, organizamos el Plan de continuidad académica; este incluye el trabajo en línea con el apoyo de plataformas diversas, identificación de contenidos básicos, diseño de proyectos integradores, para evaluar mediante un solo producto el dominio de varias materias por parte de los estudiantes. Además, se imparten tutorías, asesorías, en diferentes niveles.

“En mis clases de Literatura y vida y Temas selectos de Literatura mexicana comparto mensajes de todo tipo de socialización, los motivo para que no pierdan la esperanza y el ánimo, les recomiendo autocuidado. Insisto en un pedido: quédate en casa.

“Soy afortunada. Muchas personas no pueden cumplirlo debido al ejercicio laboral que realizan. A veces siento angustia por el peligro del contagio, tendríamos serios problemas por la falta de capacidad hospitalaria en mi ciudad. Deseo de todo corazón que salgamos de esta dolorosa experiencia con el menor costo humano y económico posible”.

“Leer la vida es un vaivén en el tiempo”

El volumen es un homenaje a los escribientes y magos que aparecen lo desaparecido. La ilusión de un mundo mejor. (Foto: YASSET LLERENA).

Certezas posibles

Disfruta sin prisa temas e inspiraciones recurrentes. Para Ada Aurora Sánchez “la creación es un desbordamiento de ideas y emociones, al principio es más caos que orden. Una imagen, una palabra, una lectura me sugieren motivos de creación, ya sea desde lo racional o lo emotivo. Entonces, no me pertenezco hasta que logro darle forma a esa demanda poética. A veces necesito unas horas; otras, días o meses. Ese proceso es una experiencia de incertidumbre, de abandono del mundo para sumergirnos en nosotros mismos, explorar formas de expresión. Existo cuando logro crear algo”.

Apenas demuestra sorpresa al escuchar la pregunta: ¿puede la poesía salvar al ser humano de tristezas y crisis?

Sonríe levemente al decir: “No sé si, como tal, logre ‘salvarlo’, pero puede mitigar el sentimiento de desprotección, de soledad, de angustia. Si lees un poema que habla por ti, que traduce lo que llevas dentro, es una manera de sentirnos acompañados y liberados en una suerte de catarsis empática, vital. La poesía es interioridad, agua dulce, un venero en que, sin saberlo, bebemos todos”.

En Todo libro es una liebre (Editores Puerta Abierta) presenta textos breves, nunca más de una cuartilla, en los cuales describe personajes asociados a la creación desde una doble dimensión: el leer y el escribir.

Entusiasmada dice: “En él hay dos que pueden leerse como minificciones poéticas: Solicitud y Encuentros. En el primero hablo de lo maravilloso que es el lenguaje, pues a partir de minúsculos detalles su significación cambia totalmente. El lenguaje poético puede presentarnos las palabras más comunes y corrientes como si fuesen luminosas revelaciones. En la otra minificción hablo del Primer Coloquio Internacional de Navegaciones al que asisten escritores y lectores, ellos son los mejores navegantes en el mar de las palabras. Los dos tipos de asistentes al coloquio tienen un solo destino, aunque parecieran ir en direcciones contrarias, ambos buscan a la otra persona, pese a que sus procedimientos no sean iguales. Así, el lector descubre en el texto al otro que dio forma, cuerpo, ideas, sustento a la escritura, y el escritor a otro que con su imaginación creadora puede completar su propio texto. Al final, el encuentro entre ellos es inexorable”.

Tras breve pausa, agrega: “Nunca me imaginé que mis liebres llegaran tan lejos. Ese volumen surge de la necesidad de experimentar con el lenguaje, de ceñirme a la brevedad, de ser fiel a dos temáticas: la lectura y la escritura, pero sobre todo al interés de compartir la idea de que efectivamente todo libro se nos escapa de las manos y nos hace correr tras él, nos lleva a otra parte, ser otros después de su lectura”.

Conquistas eternas

Acuciosa, presta al descubrimiento, a las asociaciones, al diálogo enriquecedor, nuestra entrevistada explica que su ensayo El proceso de la lectura, un acercamiento a las propuestas de Wolfgang Iser aborda las aportaciones de este teórico alemán sobre la fenomenología de la lectura, particularmente de los textos literarios.

“Leer la vida es un vaivén en el tiempo”

Su ensayo sobre Iser fue publicado en esta obra colectiva publicada por la editorial Praxis de México. (Foto: YASSET LLERENA).

Sin dilación añade: “Recupero la idea de que la lectura –según Iser– es una experiencia posible gracias a los actos de conciencia del lector y a una serie de operaciones sintetizantes, retractivas, proactivas, las cuales nos permiten dotar de sentido al texto.

“Desde que Hans Robert Jauss pronunció el 13 de abril de 1967 su famosa lección inaugural en la Universidad de Constanza, con el título de La historia de la literatura como provocación de la ciencia literaria, es claro que la figura del lector y los estudios de la recepción y su efecto han ganado un enorme terreno dentro del campo del análisis literario. En este sentido, como cocreador del texto y partícipe activo de la refiguración literaria abandona su antiguo puesto de espectador iluso, casi circunstancial, frente al texto que se suponía consumado, total y cerrado por el autor para saltar a la palestra y responder a la provocación del acto literario.

“Al relacionar dicha perspectiva con el distanciamiento social debido a la pandemia decimos que hoy podemos encontrar el espacio para leernos desde una visión diferente y desde otra conciencia. ¿Qué haremos mejor a partir de que salgamos al mundo? ¿Qué recordaremos, proyectaremos y concluiremos en relación con nosotros mismos?

“Como leer un libro, leer la vida es un vaivén en el tiempo entre el recuerdo, la memoria, la imaginación y, por qué no, la ilusión de un mundo diferente. Confío en que no será en vano el llamado a la conciencia, a la equidad, a la justicia social, al respeto a la naturaleza que de forma implícita y explícita se halla detrás de esta vivencia colectiva, mundial, sin precedentes”.

A las escondidas

La escritura te observa detrás de la página. Es tuya, tiene tus ojitos y tus dientes. Juega contigo a las escondidas. No viene en cuanto la llamas. Es perversa: de tal palo, tal astilla. Pero déjala, terminará por revelar su escondite, y te dirá, aunque pasen cien años: ¡Aquí estoy, mamá!

 

 

Pregunto

¿Cuántas palabras para decir las mismas cosas: cuerpo, amor, llanto, muerte…? ¿Cuántas palabras en todas las lenguas de todos los tiempos? ¿Serán tantas como peces en el cielo y estrellas en el fondo de los mares? ¿Cómo apropiarse de las palabras justas para hablar del deseo y de la guerra? ¿De qué están hechas las palabras que al pronunciarlas nos pronunciamos? Pregunto: ¿quiénes son ellas?

(Tomado de Todo libro es una liebre).

 


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares