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Publicado el 27 Junio, 2020 por Jeiddy Martinez Armas en Cultura
 
 

LITERATURA

Letras luminosas en Holguín

Popular concurso fue realizado y disfrutado de manera virtual, vía ya empleada en estos tiempos de pandemia, para divulgar disímiles manifestaciones artísticas. No es la primera vez Ediciones La Luz recurre a las nuevas tecnologías, lo hizo también en las Romerías de Mayo
Letras luminosas en Holguín.

De Holguín y La Habana proceden los ganadores del certamen este año. (Foto: edicioneslaluz.cubava.cu).

Por JEIDDY MARTÍNEZ ARMAS

Decenas de jóvenes narradores cubanos se hubieran reunido en días recientes en la Ciudad de los Parques con motivo de la 21ª edición del Premio Celestino de Cuento –uno de los eventos organizados por la Asociación Hermanos Saíz de esta provincia y Ediciones La Luz–, pero un enemigo silencioso llamado SARS-COV-2 no lo permitió.

¿Cómo efectuar un encuentro como ese sin poner en riesgo la vida de los participantes? Una solución alejó a la incertidumbre: el uso de las plataformas digitales, vía ya empleada en estos tiempos de pandemia, para divulgar disímiles manifestaciones artísticas. No es la primera vez que la editorial recurre a las nuevas tecnologías, lo hizo también en las Romerías de Mayo.

Mediante el correo electrónico los escritores enviaron sus obras. Desde que se conocieran el cartel del concurso y el spot promocional con diseños novedosos, se avizoraba un buen evento.

Con la multimedialidad los gestores lograron que las lecturas fueran más amenas. Los cibernautas pudieron acceder a las narraciones en formatos de podcast, videos y postales, formas más atrayentes para estas nuevas generaciones de lectores, los “nativos digitales”, quienes gustan de acercarse a los textos literarios de manera interactiva, almacenarlos, compartirlos y comentarlos más fácilmente.

Desde el 15 hasta el 19 de junio participantes y públicos estuvieron atentos a las actividades: por las redes sociales se compartieron enlaces del sitio web de Ediciones La Luz, ganadores en ediciones anteriores y escritores invitados ofrecieron lecturas y permaneció disponible información sobre los jurados. También fue posible leer, ver o escuchar cuentos de grandes literatos a los que estuvo dedicado el evento: Charles Bukowski, Isaac Asimov y Ray Bradbury. Asimismo, los interesados accedieron a datos biográficos y debates críticos sobre la obra de estos excepcionales autores.

Ganadores o no –los lauros recayeron en Boustrophilia, del holguinero Roberto Ráez, y La improvisación, de la habanera Elaine Vilar; mientras Yadira López, también de La Habana, recibió mención por Habitaciones de Violencia–,  concursar, desde casa, en el Premio Celestino de Cuento fue para muchos un sueño cumplido. Desde la comodidad de su hogar viajaron por la Isla hacia Holguín, pero no solo ellos lo disfrutaron, también lo hicieron personas de otras partes del mundo.

Un valor agregado es que el contenido literario presentado se convierte en imperecedero gracias a su publicación en la red de redes, aunque escape de nuestra mente o se borre por accidente de las computadoras, allí queda almacenado, en Facebook o Youtube, por ejemplo, y puede buscarse una y otra vez.

A pesar de que no todos los lectores cuentan con suficiente conexión a Internet o móviles potentes en los cuales puedan visualizar correctamente los contenidos en distintos formatos, se agradece no haber suspendido el certamen. Una gran tertulia literaria y evento teórico digital fue el Premio Celestino de Cuento. Sería provechoso, aunque cese la contingencia de la COVID-19, que en otros concursos literarios se busquen también iniciativas de este tipo, que sigan alumbrando de una manera tan cabal las letras cubanas.


Jeiddy Martinez Armas

 
Jeiddy Martinez Armas