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Publicado el 4 Junio, 2020 por Jeiddy Martinez Armas en Cultura
 
 

LITERATURA

Letras que se reinventan

El nacimiento de esta institución, hace varias décadas, materializó un anhelo de los profesionales de la prensa
Letras que se reinventan.

Esther del Loreto y su equipo intentan a diario que la calidad de sus libros sea distintiva. (Foto: cubaperiodistas.cu)

Por JEIDDY MARTÍNEZ ARMAS

La luz de los libros, esos creados con amor en nuestro país desde la profesión más hermosa del mundo, iluminó a todos un 12 de diciembre de 1985 con la fundación de la Editorial Pablo de la Torriente, en el seno de la Unión de Periodistas de Cuba, presidida entonces por Ernesto Vera Méndez. Mucha claridad intelectual se personificó en su directora inicial, Irma Armas Fonseca, quien durante años timoneó esa nave.

Luego de más de tres décadas de intenso trabajo, entre sus libros resaltan aquellos de perfil periodístico, dedicados a la formación y superación de los profesionales del sector, comunicación social, ciencias de la información, cultura general, historia, crónicas, entrevistas, testimonios, humor y temas medioambientales.

Esther del Loreto Pozo Campos, su directora desde 2009, concedió una entrevista exclusiva a BOHEMIA sobre el trabajo actual de esa entidad, los retos que han afrontado, así como sus principales victorias.

“Próximos a los 35 diciembres, tenemos un valioso patrimonio que comenzó a cimentarse con El médico de la familia en la Sierra Maestra (Marta Rojas) y ha crecido hasta las dos publicaciones más recientes: la historieta Kmilo 100fuegos. Criollo como las palmas (Francisco Blanco, Blanquito // Francisco Blanco, Paquito) y la compilación de caricaturas, El Caballero de París. La Leyenda que camina.

Letras que se reinventan.

Atrayentes publicaciones han propiciado que niños y jóvenes se interesen por nuestra historia. (Foto: lajiribilla.cu)

“La Pablo, como se le conoce en el ámbito editorial, ha trascendido en el tiempo y contribuido a la formación y superación de periodistas, comunicadores sociales y otros profesionales del sector; ha dado espacio en su catálogo a obras de periodistas y creadores de casi todas las provincias del país y se prestigia con renombrados autores extranjeros. Asimismo, defiende y mantiene dentro de sus líneas cardinales la publicación de historietas y libros de humorismo gráfico, tan estrechamente ligados a los medios de comunicación. De esta manera tributamos con nuestras publicaciones al patrimonio cultural de la nación.

“Con un colectivo entusiasta y comprometido, constatamos cada día que la devoción y el empeño que ponemos en nuestro trabajo se ven recompensados por un público fiel. Profesionalismo, consagración y fidelidad han sido los pilares que han garantizado el encargo editorial, reforzado la proyección cultural y consolidado la responsabilidad de la Pablo con el gremio y con la sociedad”.

-¿Han mantenido el mismo perfil inicial o lo han ampliado con el paso del tiempo?

-Nuestro espectro es mayor, sin perder la esencia de los preceptos fundacionales. Una de las acciones del redimensionamiento que desde hace algunos años hemos asumido para adaptarnos a los nuevos requerimientos del entorno editorial y poligráfico –escenario donde impactan las penurias económicas, los desabastecimientos– es publicar obras sobre temas de probada aceptación en el mercado, de reconocidos autores, sean o no profesionales del gremio.

“Por ejemplo, Amor y mafia en La Habana, del arquitecto Germán Bode –un reportaje novelado basado en hechos reales–, fue uno de los títulos con los que celebramos el aniversario 500 de nuestra ciudad y uno de los que el público cubano prefirió en el año 2019.

Letras que se reinventan.

Este volumen recibió durante la 29ª Feria Internacional del Libro el Premio del Lector. (Foto: amazon.com).

“De este autor, con el mismo matiz de reportaje detectivesco, también basado en hechos reales y ambientado en La Habana neocolonial, entregamos a la imprenta Enigma de un silencio. (La descuartizada de la Calle Monte), al que auguramos la aceptación de los lectores”.

-¿Por qué han perseverado en promover el humor gráfico y a los historietistas cubanos?

-Vale insistir en que desde su creación la Editorial Pablo de la Torriente, ha mantenido dentro de sus líneas fundamentales la publicación de historietas y humorismo gráfico. En época de bonanzas (1986) nacieron las revistas Cómicos y Pablo, la primera con una frecuencia mensual, y la segunda, semestral. Un año más tarde y con una periodicidad quincenal comenzamos a publicar el tabloide El Muñe.

“El premio a tal empeño fue reunir en torno a la editorial a talentosos autores. Cuando al inicio de la década de los 90 dejaron de circular nuestras publicaciones periódicas, saldar esa deuda con los creadores y el público era un imperativo, y en la búsqueda de soluciones alternativas estuvo centrado todo el esfuerzo. Dichas publicaciones aún no las hemos recuperado, pero de a poco vieron la luz ediciones muy modestas, unas veces como folletos (plaquettes), otras como minilibros, tiras cómicas y otros impresos.

“El hecho de ser la única editorial en el país dedicada ininterrumpidamente a publicar historietas, y las sólidas relaciones que a través de estos años hemos mantenido con los creadores, nos ha permitido, a pesar de las limitaciones, consolidar el prestigio de la institución y mantener el respeto y la confianza de nuestros colaboradores.

“Cada año las historietas y los títulos de humor gráfico que producimos alcanzan mayor relevancia en los espacios de promoción pública, a partir de la cuidada selección de temas y autores con que son concebidos nuestros planes editoriales, los cuales privilegian entre las temáticas a aquellas que difunden hechos históricos, promueven la educación formal, la cultura y los valores, la preservación del medioambiente, con diseños atractivos y permitiendo cada vez más al joven lector aprender jugando”.

-¿Cómo intentan que sus publicaciones sean más visibles ante las nuevas audiencias y ecosistemas comunicativos?

Letras que se reinventan.

Las historietas y el humor gráfico son muy populares. (Foto: cubaperiodistas.cu).

-Proyectándolas desde que son concebidas y aceptadas en el plan editorial para que respondan a los intereses de los públicos objetivos y sean capaces de satisfacer sus expectativas de conocimiento, entretenimiento y enriquecimiento cultural; incorporando cada vez más al catálogo a jóvenes autores y apostando por tener un mayor desarrollo en el ámbito de las publicaciones digitales, aunque ya tenemos un patrimonio de estas obras, incluso tres de ellas en e-books, coeditados con Citmatel.

“Finalmente, complementando todas estas acciones con una promoción activa en los medios, que nos permita ir tomando el pulso de lo que vamos haciendo, por medio de la retroalimentación con nuestros públicos”.

-¿Ante la actual crisis de recursos y presupuestos, qué alternativas han buscado?

En los últimos años nuevamente el desempeño editorial se ha visto perturbado por la carencia de materias primas e insumos. A esto se suman los requerimientos tecnológicos imprescindibles para garantizar las diferentes fases del proceso productivo, la falta de financiamiento para nuevas publicaciones y/o reimpresiones, la imposibilidad de la poligrafía de cumplir sus compromisos (por las mismas razones de desabastecimiento), lo que ha provocado una disminución sensible en los planes y con ello la posibilidad de difundir la obra de nuestros autores.

“Un asidero en este complejo panorama ha sido continuar participando en los planes especiales que convoca cada año el Instituto Cubano del Libro a propósito de las Ferias Internacionales. Si nos sobrepusimos y vencimos el período especial y otros momentos igualmente complicados, ahora también lo haremos.

“¿De qué manera? Primero, lograr que en el plan editorial exista un equilibrio entre los intereses de los autores, nuestro centro y los lectores, de modo que la producción tenga garantizada su venta. Seguir fomentando alianzas estratégicas con el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, las Casas de la Prensa, otros sellos editoriales, instituciones culturales y entidades con las que podamos compartir proyectos de interés mutuo y perfeccionar, asimismo, las redes de distribución de nuestras publicaciones potenciando su comercialización por medio de las estructuras existentes en las sedes de la UPEC de cada provincia y ayudar también al sostenimiento de estas.

Letras que se reinventan.

Hacer visible la vida y obra del periodista, escritor e internacionalista Pablo de la Torriente Brau es uno de los objetivos de la editorial. (Foto: cubaperiodistas.cu).

“Diversificar las producciones a partir del uso de recortería o de materiales que habitualmente no utilizamos, pero que la industria puede tener en existencia, y hacer, por ejemplo, minilibros. Acceder a mecanismos que permitan recibir aportes monetarios de organismos nacionales o instituciones internacionales, para financiar proyectos editoriales”.

“En aras de vencer los retos propuestos, hemos ido adecuando en lo posible los medios tecnológicos de que disponemos, de acuerdo con la disponibilidad del mercado y los requerimientos productivos.

“Loable ha sido el espíritu de superación del personal técnico al mantenerse actualizado sobre las últimas expresiones en el arte del libro, las artes gráficas y otras manifestaciones de la plástica internacional, las nuevas normas de ortografía y redacción que dicta la RAE, y al asistir a los cursos de superación que organiza el Instituto Cubano del Libro, organismo rector de la política editorial cubana. Todos y cada uno de ellos son profesionales muy integrales y con sus saberes han logrado producciones competitivas y de incuestionable calidad.

“Continuar por esa ruta trazada será nuestra premisa, pues de Pablo de la Torriente Brau aprendimos que ni el pasado ni el porvenir pueden asustarnos”.

Letras que se reinventan.

La labor de “la Pablo” ha ayudado a promover las creaciones de autores cubanos y foráneos. (Foto: radiorebelde.cu).


Jeiddy Martinez Armas

 
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