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Publicado el 25 Julio, 2020 por María de las Nieves Galá León en Cultura
 
 

Mausoleo para venerar la historia

El 16 de julio de 1977 quedó inaugurado el recinto que rinde homenaje a los combatientes artemiseños
Mausoleo para venerar la historia.

Entrada al municipio de Artemisa.

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

Fotos: AGUSTÍN BORREGO TORRES

Siempre recuerdo con emoción aquel 16 de julio de 1977, cuando quedó inaugurado el Mausoleo a los Mártires de Artemisa. Por ese entonces cursaba el onceno grado en el preuniversitario en el campo y todos los estudiantes participamos en el acto que presidió el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz.

No pude verlo de cerca, pero fue lo suficiente para percibir el magnetismo del líder querido; al que un grupo de valientes artemiseños  siguió hasta el Cuartel Moncada, porque creyó en sus ideas de justicia social. Ese día, realmente, no pude percibir la magnificencia del monumento, que con el tiempo se convertiría en el lugar más emblemático de la localidad.

Fue como a los dos meses que visitamos el recinto, el cual impresiona y conmueve. La idea de hacer un monumento insertado en la comunidad, que se relacionara con el pueblo y que no trasmitiera la frialdad de la muerte, se cumplió. Si bien fue concebido como una tumba, está abierta a ambos lados. La Sala o Cámara Mortuoria tiene las paredes diseñadas en forma de talud, o sea, seminclinadas y la abertura superior permite la entrada del sol, el aire y la lluvia.

Mausoleo para venerar la historia.

Los niños de la comunidad visitan con regularidad el recinto.

Allí descansan los combatientes de Artemisa, Guanajay y Caimito, así como uno de Pinar del Río.

En la Sala Museo se exponen valiosos objetos pertenecientes a los monadistas y que dan la magnitud de la sencillez de esos jóvenes que dieron su vida por la Patria. Sobresale en la colección la cruz de madera que fue colocada en Mar Verde, donde murió Ciro Redondo García, en el combate allí sostenido, el 29 de noviembre de 1957. El epitafio dice: “Enemigo: respeta esta muestra de dolor por un adversario digno”. Fue conservada en Santiago de Cuba y posteriormente entregada al Mausoleo.

El conjunto arquitectónico comienza en la carretera que une los municipios de Guanajay y Artemisa, donde sobresalen los túmulos o elevaciones que indican la partida de los revolucionarios hacia Santiago de Cuba. Allí pueden observarse diecisiete cubos de mármol, cada uno con el nombre de un mártir; estos representan la pureza de las ideas por las cuales lucharon los jóvenes.

Insertado en la comunidad, el Mausoleo es escenario de las principales actividades políticas que tienen lugar en el territorio como la entrega del carné de la UJC y el Partido, el desfile de las Antorchas, la celebración de los aniversarios del 26 de Julio, además de acoger conferencias y charlas sobre temas históricos y culturales.

Mausoleo para venerar la historia.

Cruz colocada en Mar Verde donde cayó el combatiente artemiseño Ciro Redondo.

Para el pequeño colectivo que cuida y protege ese hermoso sitio, constituyen momentos únicos las visitas efectuadas por el líder cubano Fidel Castro en el 2001 y el 24 de julio del 2010.  En esa última ocasión dijo a Mabel Martínez, directora de la institución: “Me puse la camisa verde olivo y vine a visitar el Mausoleo”. Y allí recordó a sus compañeros de lucha.

Este 26 de Julio, cuando los artemiseños rindan el merecido tributo a sus héroes queridos, estará también el homenaje al querido Comandante, quien en La Historia me Absolverá dijo: “Mis compañeros, además, no están ni olvidados ni muertos: viven hoy más que nunca y sus matadores han de ver aterrorizados cómo surge de sus cadáveres heroicos el espectro victorioso de sus ideas”.


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León