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Publicado el 30 Julio, 2020 por Roxana Rodríguez en Cultura
 
 

RUBÉN DARÍO SALAZAR TAQUECHEL

Titiritero de alma y ensueños

Guionista, compilador literario, promotor cultural y director artístico en innumerables eventos y homenajes, líder para Cuba de la Unima (Unión Internacional de la Marioneta), Darío Salazar Taquechel ha merecido Premio Nacional de Teatro 2020
Titiritero de alma y ensueños

Entre sus múltiples reconocimientos se destacan las distinciones por la Cultura Nacional y a la Humildad Dora Alonso; los laureles Caricato de la Uneac y Villanueva de la Crítica. (Foto: ERNESTO HERRERA/AHS).

Por ROXANA RODRÍGUEZ TAMAYO

Rubén Darío Salazar (1963) es uno de los creadores cubanos que ha llevado la obra martiana a la labor escénica con títeres; este influjo no solo es evidente en montajes tan hermosos como las versiones a los poemas “Los Zapaticos de Rosa” y “Los Dos Príncipes”, de La Edad de Oro; en cada palmo de su creación, también se percibe esa energía singular que emana de los preceptos del maestro.

“Comunicar valores humanos, patrióticos y espirituales que harán de la infancia de hoy adultos de bien en el mañana” ha sido siempre la esencia del quehacer teatral de este notable actor, director artístico, dramaturgo, pedagogo e investigador; así lo declaró a la ACN, hace algunas semanas, a propósito de habérsele otorgado el Premio Nacional de Teatro 2020, junto al destacado diseñador escénico Zenén Calero.

Por estos días el actual director general del Teatro Nacional de Guiñol reveló en las redes que de niño no existía un juego más entretenido que levantar un retablo con los amigos del barrio, allá en su natal Santiago de Cuba, y darle vida a los muñecos, pues mucho lo cautivaban en las funciones del Guiñol de esa región oriental, en la cual desde los nueve años fue un solícito artista aficionado en las tablas, la radio y la televisión.

Cuando estudiaba Periodismo en la Universidad de Oriente se enroló en el proyecto liderado por el director de teatro de títeres Roberto Sánchez, que se desarrollaba en la casa de altos estudios. Aquella fue una etapa definitoria, poco después, ingresó en el Instituto Superior de Arte (ISA).

En el ISA, la narradora oral y profesora de teatro para niños Mayra Navarro estimuló la vocación del joven y atinadamente lo ubicó bajo la batuta de René Fernández, líder del matancero Teatro Papalote. Allí se mantuvo por más de una década y lo convirtió en su laboratorio de experimentaciones profesionales.

A partir de 1994 emprendió un nuevo itinerario creativo al fundar, junto con el diseñador Zenén Calero, el colectivo Teatro de las Estaciones, del que devendría director general, con sede en el coliseo Sauto, de la ciudad de Matanzas. Por más de cinco lustros, junto a la agrupación, engendró diversas y sugerentes puestas en escena elogiadas por el público y la crítica.

Guionista, compilador literario, promotor cultural y director artístico en innumerables eventos y homenajes, líder para Cuba de la Unima (Unión Internacional de la Marioneta), Salazar Taquechel es profesor auxiliar de la Universidad de las Artes, y miembro de la comisión de expertos que funciona como rectora del trabajo escénico dedicado a las nuevas generaciones.

Durante años ha sido un acucioso investigador de la dramaturgia nacional vinculada al universo de la niñez y la obra de los precursores del Teatro Guiñol en Cuba; gracias a sus indagaciones, en 2012 ganó el Premio de la Crítica Literaria con el volumen Mito, verdad y retablo. El guiñol de los hermanos Camejo y Pepe Carril (Ediciones Unión), en coautoría con Norge Espinosa.

El 21 de marzo último, tras ser elegido para emitir el mensaje internacional por el Día Mundial de la Marioneta, privilegio hasta el presente solo ostentado por otros dos cubanos, expresó: “Como titiritero me enorgullece decir que desde 1959, de una punta a otra de esta tierra firme, se yergue impaciente y atendido el teatro de formas animadas. Hemos conformado un movimiento con todas las aspiraciones y ensueños del gremio donde reinan las figuras, una colectividad que, más allá de las diferencias, defiende las alianzas como símbolo de armonía y paz”.

Textos de los autores Javier Villafañe, Federico García Lorca, Modesto Centeno, Dora Alonso, en adaptaciones titiriteras de su autoría y con la colaboración del dramaturgo y crítico Norge Espinosa, han llegado a escenarios de la Isla y varios países de casi todos los continentes. 

Roxana Rodríguez

 
Roxana Rodríguez