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Publicado el 26 Agosto, 2020 por Jessica Castro Burunate en Cultura
 
 

Eusebio Leal, siempre querido y respetado

Entre tanto paternalismo que daña, Eusebio fue un padre querido, y para los que no, respetado. El hombre que sale de un barrio pobre y supera los límites de su realidad, de una educación mayormente autodidacta y se transforma en intelectual, en líder; debe ser admirado
Eusebio Leal, siempre querido y respetado.

A pesar de la COVID-19, numerosas personas acudieron al Museo de la Ciudad, Palacio de los Capitanes Generales, a rendirle tributo.

Texto: JESSICA CASTRO BURUNATE

Fotos: YASSET LLERENA ALFONSO

El último día de julio hubo sábanas blancas en los balcones, y palabras, muchas palabras. Con Andar La Habana, un programa con más de dos décadas pero que muchos recordaron ahora, que Eusebio Leal descubría la ciudad a sus habitantes. La que para tantos era apenas estática, milagrosa como algo bello que debe mirarse con cariño.

Eusebio Leal, siempre querido y respetado.

Sábanas blancas y la enseña nacional ondearon en su honor en calles e instituciones habaneras.

Por eso no extraña que las redes sociales, ese espacio donde la gente expulsa todo lo que hace mal dejar dentro, se llenaran de afectos.

Muchos escogieron sus propias palabras –las de Eusebio– para hablar de la vida y la muerte, de lo perecedero y de lo que nadie puede enterrar.

“Yo no aspiro a nada, no aspiro siquiera a eso que llaman posteridad, yo solo aspiro a haber sido útil. Y le pido perdón a todos aquellos que, a lo largo de la vida, en la búsqueda necesaria de lo que creí mi verdad, pude haber ofendido; y a mis propios errores que cometí con la pasión juvenil en que todo hombre y todo pueblo busca sus propios caminos”, reprodujeron en más de un perfil.

Entre tanto paternalismo que daña, Eusebio fue un padre querido, y para los que no, respetado. El hombre que sale de un barrio pobre y supera los límites de su realidad. De una educación mayormente autodidacta y se transforma en intelectual, en líder; ese hombre debe ser admirado.

Flores y mensajes de un pueblo agradecido.


Jessica Castro Burunate

 
Jessica Castro Burunate