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Publicado el 24 Noviembre, 2020 por Pedro Antonio García en Cultura
 
 

Quincena en tiempos de la covid-19

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Quincena de cine frances contemporáneo.

Andranic Manet encabeza un grupo de jóvenes actores y actrices con notable desempeño en Una educación parisina. (Foto: cineuropa.org).

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA

En esta ocasión la proyección de filmes no estuvo precedida por largas colas a la entrada, como en anteriores ediciones. Y aunque la terrible pandemia que aun padecemos y la inclemencia del clima debido a la cercanía del fenómeno meteorológico Eta conspiraron contra ella, del 6 al 15 de noviembre último transcurrió la Quincena de cine francés contemporáneo en las salas La Rampa y 23 y 12, del capitalino barrio del Vedado. Fueron exhibidas siete cintas de estreno en Cuba.

“Para el momento en que vivimos hubo una buena asistencia”, declaró a BOHEMIA el administrador del cine La Rampa, Javier Cruz González. “Debido a las orientaciones del Ministerio de Salud Pública, la capacidad se redujo de 899 butacas a 161. Tuvimos un promedio de 100 espectadores diarios, solo había una tanda a las 6:00 p.m.; y en las peores tardes vinieron unos 80, pero en algunas casi se llenó la sala, todo esto superó nuestras expectativas”.

El redactor de estas líneas comprobó en la luneta las medidas adoptadas. Entre las filas habilitadas para los cinéfilos quedaba una vacía en cuyo primer asiento se apreciaba una pegatina con un círculo dividido por una raya roja y, debajo de él, letras en igual color remarcaban la prohibición de sentarse allí. Entre las butacas ocupadas, se dejaban dos sin público, también con un señalamiento visible. Antes de entrar, una empleada rociaba con alcohol las manos de los recién llegados.

¿Y las parejas no protestaron?, indagamos. Cruz González sonrió: “Bueno, a veces se molestaban, pero lo aceptaron, no tuvimos problemas mayores”.

Quincena de cine frances contemporáneo.

Seguir adelante, un excelente filme de Joachim Lafosse. (Foto: allocine.fr).

Al dialogar con algunos espectadores asiduos que aguardaban frente a la taquilla el comienzo de la tanda, pudimos conocer que los títulos de mayor aceptación habían sido Una educación parisina (Mes provinciales, de Jean-Paul Civeyrac, 2018) y Seguir adelante (Continuer, de Joachim Lafosse, 2018).

Una vez más el realizador de esa última cinta explora las contradicciones generacionales en el seno familiar, solo que ahora ocurren entre una madre y su hijo adulto, quienes viajan a Kirguistán a encontrase a sí mismos, según cree la progenitora. Si bien el filme le debe mucho a la actriz Virginie Efira (Sybille), hay que reconocer la profesionalidad de Jean-François Hensgens a cargo de la fotografía, que ha captado brillantemente el paisaje kirguís.

Una educación parisina aborda los avatares de Etienne (Andranic Manet), un muchacho provinciano que marcha a París a estudiar cine. Ha gozado de críticas antagónicas, las cuales van desde considerarla excepcional hasta imputarle una falta total de impulso narrativo y pasión, con un final previsible y superficial.

Del resto, podríamos mencionar a Guy (2018), que nos acerca a un cantante de los años 60 perseguido por un hijo concebido fuera de matrimonio, quien pretende grabar su vida diaria. Alex Lutz evidencia su excelente forma en su doble rol de protagonista y director. En cuanto a Blanca como la nieve (Blanche comme neige, de Anne Fontaine, 2019), tras reponernos de la sorpresa causada por ver a Isabelle Huppert en el papel de malvada madrastra, nos quedamos con la impresión de que esta versión del famoso cuento de los hermanos Grimm nada aporta a la historia del cine.

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Pedro Antonio García

 
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