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Publicado el 7 Enero, 2021 por Redaccion Cultura e Historia en Cultura
 
 

CULTURA 2020

Energía del arte en tiempos difíciles

A pesar del azote de la covid-19 en nuestro país, distintas manifestaciones artísticas se mantuvieron vitales por medio de las redes sociales digitales
Energía del arte en tiempos difíciles.

La 29ª Feria Internacional del Libro permitió un acercamiento al arte, la literatura y en general a la cultura vietnamita. (Foto: LEYVA BENÍTEZ)

Por ROXANA RODRÍGUEZ TAMAYO y JEIDDY MARTÍNEZ ARMAS

Para muchos el año recién concluido transcurrió abrumadoramente lento; resultó desolador y árido. La pandemia nos obligó a reinventarnos y renovarnos en diversas esferas de la vida, entre ellas y en especial, desde las ciencias médicas. El confinamiento en casa, como una de las soluciones para evitar la propagación del nuevo coronavirus, pareció que cercenaría nuestras posibilidades de crecimiento espiritual a partir del goce de las artes en los espacios convencionales, entonces migrar a las plataformas digitales, más que una opción, devino asidero restaurador del optimismo.

Apenas un mes después de que se reuniera por sexagésima primera vez el jurado del Premio Casa de las Américas, y unas semanas antes de que se decretara el cierre de cines, teatros, galerías, bibliotecas y otros centros artísticos y recreativos, la edición 29 de la Feria Internacional del Libro (FIL) volvió a animar el febrero habanero para reafirmar su extraordinario poder de convocatoria y en esta ocasión, acogió a Vietnam como país invitado de honor.

Aunque por las condiciones epidemiológicas, la FIL no culminó en la fecha y lugar previstos (el 12 de abril en Santiago de Cuba), dejó entre los concurrentes que pudieron visitarla en algunas provincias el riquísimo sabor de más de 500 novedades editoriales, la impronta creadora de la ensayista y pedagoga Ana Cairo Ballester y del dramaturgo y director teatral Eugenio Hernández Espinosa, a quienes se les dedicaron jornadas de homenaje durante esta fiesta del libro y la literatura.

Cuando el distanciamiento social, las mascarillas, el aplaudir cada noche a las nueve en punto, ya era una realidad más que cotidiana en nuestras existencias, se convidó a la lectura como aliciente sanador a partir de la iniciativa de descargar gratis títulos clásicos y contemporáneos, de las letras nacionales y foráneas, desde los portales digitales La Ventana, Cubaliteraria, Editorial UH, de la Casa de las Américas, el Instituto Cubano del Libro y la Universidad de La Habana, respectivamente.

Más allá de redes

Energía del arte en tiempos difíciles.

Este certamen que honra la vida y obra del poeta, ensayista y pintor guantanamero se convirtió en una realidad gracias al escenario virtual. (Cartel: radiometropolitana.icrt.cu).

Algunos eventos de alcance local y/o internacional pospusieron sus programas para 2021; otros asumieron el reto de existir a ultranza de las adversidades y perseveraron en los entornos virtuales. Así el 27º Festival Mundial de Juventudes Artísticas Romerías de Mayo, que de manera anual convoca la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, renunció por primera vez a los espacios públicos, para conceder lugar a las redes sociales y la televisión nacional.

Igualmente, el Premio Celestino de Cuento, también organizado por la AHS de esa oriental provincia junto a Ediciones La Luz, aglutinó a concursantes y adeptos en el entorno online, y dedicó sus sesiones a los notables escritores Charles Bukowski, Isaac Asimov y Ray Bradbury.

Mientras que en varias regiones de nuestro continente las artes escénicas quedaron desprotegidas por sus gobiernos, en la mayor de las Antillas los teatristas, además de gozar del necesario apoyo estatal, tuvieron la posibilidad de socializar sus creaciones en emisiones televisivas y la red de redes.

Como una alternativa de persistencia y realización se alzó el proyecto Open Channels (Canales Abiertos) para concretar el Taller de Teatro Popular Rumbos del Teatro Caribeño, coordinado por la maestra Fátima Patterson desde hace 30 años durante las jornadas del Festival del Caribe, en Santiago de Cuba.

A través de este puente virtual se logró conectar a creadores, colectivos e instituciones de diversas tendencias estéticas y fuerte influencia global en gestiones y prácticas culturales relacionadas con las luchas contra el racismo y la discriminación; asimismo, a favor de los derechos de la mujer, la defensa de las tradiciones culturales, el patrimonio y la identidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

Los certámenes literarios no quedaron a saga entre tanto ajetreo debido a la contingencia. El esperado Premio Literario Eliseo Diego, convocado por el Centro de Promoción Raúl Doblado del Rosario y Ediciones Ávila, no dudó en sesionar y galardonó a escritores en los géneros narrativa y ensayo.

Energía del arte en tiempos difíciles.

Tras su deceso en marzo último, varios han sido los homenajes a Juan Padrón, creador de Elpidio Valdés, y se abrieron sendos perfiles en Facebook e Instagram, que ahondan en la historia del mítico personaje. (Foto: ALAIN LÁZARO GUTIÉRREZ).

Así como en las plataformas digitales acontecieron las ediciones 40 y 53 de la santiaguera Fiesta del Caribe y la Jornada Cucalambeana, en Las Tunas, respectivamente, el 42º Concurso de Literatura y Artes Plásticas Regino Boti se convirtió en una realidad posible a partir del escenario virtual.

Auspiciado desde 1978 por las filiales de la Cultura, en Guantánamo, en el certamen contendieron más de 60 obras literarias inéditas de autores noveles y consagrados de todas las regiones del territorio nacional. Este año las sesiones del evento destinadas a las artes visuales no fueron competitivas y se debió prescindir del esperado salón en el Palacio Salcines; en su lugar se activaron tres exposiciones virtuales, una de ellas colectiva que movilizó a artistas de toda la nación.

Otras muestras marcaron presencia e impronta desde las redes a lo largo de 2020, las dispuestas en los sitios web de la Galería Habana y el Museo Nacional de Bellas Artes evidenciaron cuán agitados y activos anduvieron los artistas visuales en los meses de cuarentena.

Casi al cerrar el año, mientras nos adaptábamos e reinsertábamos en los avatares de la nueva normalidad, llegó Noviembre Fotográfico con una modalidad de exhibiciones que tomó los espacios virtuales y convencionales; y se extendió por galerías habaneras y las provincias de Pinar del Río, Artemisa, Camagüey y Cienfuegos. La cita que organiza la Fototeca de Cuba, y una de las más seguidas por los amantes del arte de las sombras y las luces, contó con un amplio programa temático y aquellos que lo siguieron en una u otra variante de socialización apreciaron el magisterio de renombrados fotógrafos.

De igual forma, abrazó el ámbito virtual y convencional, en el penúltimo mes del año, el 25º Festival Internacional de Magia Ánfora 2020, con sede habitual en Las Tunas, y en el cual solo participaron ilusionistas de las regiones orientales por las actuales condiciones epidemiológicas.

Cadencias e imágenes que salvan

El lenguaje universal de la música unió, desde fecha tan temprana como el 15 de marzo, a varios artistas antillanos, quienes se sumaron a la iniciativa mundial #quedateencasa y crearon el pionero de los festivales musicales totalmente online de factura nacional, llamado Tunturuntu pa’tu casa, a través del cual interpretaban canciones desde sus propios hogares, que fueron difundidas por Facebook e Instagram Live.

Energía del arte en tiempos difíciles

La productora audiovisual Lía Videos ha trabajado intensamente durante la pandemia para difundir diversos contenidos en las redes sociales. (Foto: www.cubanow.cult.cu)

A esta idea siguieron diferentes conciertos en vivo, trasmitidos en Facebook por medio del sitio StreamingCuba, de la productora audiovisual Lía Videos con sede en Santiago de Cuba. Estas presentaciones se difundieron por el Canal Clave y fueron replicadas en más de 100 páginas de importantes instituciones del país.

La campaña #quelamúsicanofalte, emprendida por el sello discográfico Bis Music, promovió un programa de presentaciones virtuales que mostró las más recientes producciones de su catálogo fonográfico y audiovisual, lo cual se concretó en los conciertos online Estamos Contigo. También el duodécimo Festival Timbalaye La ruta de la rumba, organizado para conmemorar el Día de la Cultura Cubana, llegó a sus seguidores mediante las bondades que ofrecen las redes sociales digitales.

Casi a punto de concluir el año, a partir de octubre, reabrieron galerías, museos, bibliotecas y cines, con aforo limitado y siguiendo un riguroso control de las medidas sanitarias; en este sentido, el capítulo 42 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano optó por exhibir en algunas salas habaneras la selección compuesta por las obras fuera de concurso; la competición se prorrogó para 2021.

Al margen de estas glosas quedaron múltiples iniciativas y proyectos concebidos por creadores de todas las expresiones artísticas, cuyo fin último siempre ha sido restituir energías en tiempos difíciles.

 

Durante 2020 se conmemoró el centenario de cinco figuras esenciales de la cultura nacional: el poeta, ensayista, pedagogo y traductor cubano Eliseo Diego (2 de julio); el pintor, escultor, grabador, pedagogo y crítico de arte Carmelo González (16 de julio); el dibujante, grabador, pintor y diseñador Juan Roberto Diago Querol (13 de agosto); el historiador y pedagogo Manuel Moreno Fraginals (19 de septiembre) y la bailarina, coreógrafa y pedagoga Alicia Alonso (21 de diciembre).

Notables personalidades del arte conquistaron premios nacionales que en el país se otorgan en sus respectivas manifestaciones: la pintora Lesbia Vent Dumois, en Artes Plásticas; el dramaturgo y director teatral Eugenio Hernández Espinosa, en Literatura; el bailarín, coreógrafo y director artístico Johannes García Fernández, en Danza; el actor y director teatral Rubén Darío Salazar y el diseñador escénico Zenén Calero, en Teatro; el escritor y guionista Senel Paz y el productor, guionista de animación y documentales Paco Prats, en Cine; la editora y promotora literaria Mercy Hernández Ruiz, en Edición; el compositor y músico Edesio Alejandro Rodríguez Salva y el pianista y repertorista Huberal Herrera Lescano, en Música; las actrices Coralita Veloz, Diana Rosa Suárez y Obelia Blanco, los actores Enrique Molina y Héctor Echemendía, y la intelectual María Dolores Ortiz, en Televisión; el caricaturista, pintor e ilustrador Arístides Hernández (Ares) y la artista Juana Bacallao, en Humor.

Energía del arte en tiempos difíciles.

En la galería Villa Manuela, de la Uneac, Roberto Diago Durruthy rindió homenaje a su abuelo, Roberto Diago Querol, con motivo de su centenario. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

 


Redaccion Cultura e Historia