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Publicado el 4 Enero, 2021 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

Intimidad redescubierta

Intimidad redescubierta.

Cada espectador interpreta la savia de una iconografía provocadora.

Por SAHILY TABARES

Fotos: LEYVA BENÍTEZ

¿Cómo explicar la pasión, las motivaciones, las máscaras, los trazos, los colores, que recreó en lienzos este artista versátil de relevancia internacional? ¿Podemos “apresar” sus sensaciones siempre inquietantes? Imposible despejar estas, entre otras interrogantes, al volver sobre parte de un legado pleno de riqueza expresiva.

Así lo patentiza la exposición Wifredo Lam. Una mirada de Ricardo Viera a la colección de Juan Castillo Vázquez. Dibujos 1940-1955, que ilustra la relevancia del mítico pintor esencialmente cubano. Fue un auténtico defensor de los valores identitarios, aunque la profundidad y la experiencia obtenidas durante las estancias en España, París, así como la formación en la tradición europea de la pintura, le permitieron interiorizar las múltiples energías y el sentido de la nación en la cultura de Cuba, su país natal.

Intimidad redescubierta.

Símbolos, mitos, nutren su obra.

Para reencontrar al insigne maestro, el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam acoge los 21 dibujos de la Colección Castillo-Vázquez que integraron la muestra curada por Ricardo Viera, esta se expuso en el Museo Educativo de la Universidad de Lehigh en Pensilvania, Estados Unidos.

Ideas, símbolos, huellas, mitos, describen inquietudes e indagaciones del hombre que enriqueció la plástica latinoamericana de los años 40 y 50. Nunca renunció a simientes halladas en el universo mágico-religioso de la infancia en Sagua la Grande, donde nació. Su visión de lo extraordinario alimenta la diversidad cromática en las aguadas y las tintas, el sentido de la composición; los nexos comunicantes del dinámico bregar por el mundo aparecen explícitos en carboncillos, rectángulos, figuras con luna.

De alguna manera, ¿invadimos la intimidad del artista al descubrir esencias de caminos transitados? Quizá. Él explora antecedentes culturales y, al unísono, recibe la influencia de Picasso en piezas concebidas durante las décadas de los 30 y los 40. Al incorporar su estilo, suma apreciaciones, maneras de presentar el entorno, añade atributos propios, elementos de un apasionante universo primitivo, minimalista, en el que afloran disímiles bríos al concebir una iconografía de renovada savia.

Reinos del alma

Intimidad redescubierta.

Temperas y collages forman parte de la muestra expositiva.

Al parecer, Lam no admite la contemplación pasiva del espectador. Él invita, sugiere, atrapa, hace meditar. Los secretos latentes en una mujer-caballo reclinada y en el Animal de Cuatro Patas pertenecen a lo más recóndito de lo imaginado en soledad. Solía trabajar como un cubista de máxima síntesis que dispersaba la figura con austeridad y rigor. En varias propuestas los cuerpos desnudos adquieren sensualidad debido a la utilización de la línea curva; vuelve, una, otra vez, al mestizaje, activa la memoria recóndita.

Lam acudió a técnicas diversas, al grafismo oriental, la abstracción, los sincretismos religiosos, el descubrimiento de la naturaleza, al arsenal del arte africano… Pero sobre todo brilla por su concepción estética de la realidad, el alma propia desplegada en reinos de una visualidad poética impresionante.

Cada dibujo remite a lo conocido y lo ignorado sobre Lam. Acerca contextos fecundos de paisajes, fetiches, animales, objetos, mezclas étnicas, y da rienda suelta a la subversión, devuelve representaciones de manera inusual al abordar singulares problemáticas espacio-temporales centradas en el Hombre y su dimensión ancestral.

Heterogéneo es el ser, el quehacer del artista. Hace suyas vibraciones y desbordamientos de lo que alguien ha pensado alguna vez, él los devuelve en personajes y transformaciones vegetales, telúricas, esperanzadoras…

Intimidad redescubierta.

La influencia de Picasso está presente en piezas realizadas por Lam durante los años 30 y 40.

El conjunto de estos dibujos resignifica la unidad de una existencia entregada por entero a profundizar en la génesis, el desarrollo de seres vivos sin distancias ni silencios, la plasticidad inmanente describe de dónde venimos.

Wifredo Lam y su lenguaje propio introducen el equilibrio, el disfrute, la armonía, en nuestro mundo. Tal vez por todo esto supo rescatar la degradación de lo existente para hacerlo verdadero, potente, humanamente real.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares