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Publicado el 27 Abril, 2021 por Liset García Rodríguez en Cultura
 
 

También somos los niños de Cuba (+video)

A tres décadas y media del desastre del IV reactor de la central electronuclear ucraniana, sus protagonistas reviven aquellos sucesos y uno de ellos, Sacha, quien debe a esta isla su segunda oportunidad de vivir, confiesa que ya no es solo un niño de Chernóbil
También somos los niños de Cuba.

Aquel 29 de marzo de 1990, Fidel recibió a los primeros niños de Chernóbil, primer grupo de más de 26 mil que recibieron atención en Cuba. (Foro: Archivo BOHEMIA).

Por LISET GARCÍA

Las conmovedoras historias de la atención solidaria que recibieron en Cuba niños y niñas afectados por el accidente de la planta de Chernóbil, volvieron este 26 de abril a las pantallas de varias televisoras del mundo al cumplirse 35 años de aquel desastre nuclear, con el estreno del documental Sacha, un niño de Chernobyl, de los realizadores Roberto Chile y Maribel Acosta.

De esa obra audiovisual y su repercusión conversaron este martes varios de sus realizadores y protagonistas, y quienes impulsaron y facilitaron su realización, en una videoconferencia desde la sede de la Unión de Periodistas de Cuba, que enlazó a Kíev con La Habana.

Ese documental, que es también el relato de la gratitud de quienes tuvieron la oportunidad de salvarse gracias a la mano extendida de un país distante geográficamente de Ucrania, pero próximo cuando de dolor humano se habla, fue estrenado en el programa Mesa Redonda de la televisión cubana el pasado 29 de marzo, a 31 años de la apertura del programa humanitario más largo e invisibilizado de la historia.

Su inicio se debe a una solicitud del entonces Konsomol soviético, a la cual Cuba no tardó en responder. Aquel día de marzo, el Comandante en Jefe Fidel Castro recibió en el aeropuerto a los primeros niños y sus familiares, al pie de la escalerilla del avión que los trajo para recibir tratamiento y rehabilitación. La atención se prolongó por más de dos décadas, período en el que se salvaron miles de ellos. Por eso, Olexandr Savchenko, o Sacha, el protagonista del documental, confesó en la videoconferencia que ellos son también los niños de Cuba.

También somos los niños de Cuba.

Contaron sus experiencias desde La Habana, el protagonista del documental, la periodista Maribel Acosta (al centro) y Graciela Ramírez, quien es también coordinadora del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos. (Foto: Cubaperiodistas).

Producido por el multimedio Resumen Latinoamericano, cuenta en 39 minutos las experiencias de médicos y trabajadores que laboraron en ese programa, la vida de Sacha y el cáncer que lo retuvo por más de un año en un hospital habanero, y el dolor y la esperanza de Lidia Savchenko, su madre, símbolo de resistencia que resume lo que otras muchas mujeres han debido soportar en pasajes similares de zozobra y angustia.

En medio de los graves problemas económicos por los que atravesaba la Isla, tras la desaparición de la URSS y el campo socialista, se trataron más de 26 mil pacientes –el 84 por ciento niños–, entre 1990 y 2016, procedentes fundamentalmente de Ucrania, Rusia y Belarús.

“El documental resulta muy necesario en los tiempos actuales. No solo para Ucrania, sino para todo el mundo. Muestra la solidaridad, el humanismo y la importancia de prestar ayuda a los que la necesitan, como también hace Cuba ahora en tiempos de pandemia, dijo en la video-conferencia la embajadora cubana en Ucrania, Natacha Díaz Aguilera.

En la sede diplomática de Cuba en Kiev, participaron también Víctor Pasak, presidente de la Asociación de Amistad Ucrania-Cuba; Alexander Bashkov, del Fondo Juvenil de Niños de Chernobyl; Olena Pantsyuk, periodista ucraniana, y el director del canal ucraniano NTN, quien contó que también fue un niño de Chernóbil.

También somos los niños de Cuba.

Natacha Díaz Aguilera, embajadora en Ucrania, destacó que un paso tan importante en un contexto económico tan difícil como el que vivía Cuba, solo pudo realizarse gracias al humanismo de Fidel Castro. (Foto: Cubaperiodistas).

Además de esa televisora ucraniana, el material audiovisual cubano fue trasmitido por canales y otros medios turcos, argentinos y uruguayos, y se espera que se extienda a otras naciones, según informó en la video-conferencia Graciela Ramírez, directora de la corresponsalía de Resumen Latinoamericano en Cuba.

Conmueven los testimonios de niños y niñas, y de sus familiares, que lucharon por vivir y se curaron, y de otros que no tuvieron igual suerte. El espectador se deja acompañar por una bien llevada banda sonora fruto del joven Jorge Fernández Acosta, para volver al escenario del holocausto, recorrer lo que queda de Pripyat, sede de la central electronuclear; caminar por Chernigov, la ciudad de Sacha, y, en contraste, revivir la esperanza en Tarará, un paraíso costero de La Habana donde fueron acogidos en descomunal gesto de solidaridad.

Quienes vieron la miniserie de cinco capítulos, Chernobyl, de la HBO, se perdieron, porque no lo mencionó, el programa humanitario más duradero del mundo.


Fuente: Canal Educativo Cuba


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez