0
Publicado el 24 Mayo, 2021 por Tania Chappi en Cultura
 
 

VOCES DE LA REPÚBLICA

Martianos que no se rinden

Desde Sancti Spíritus, nos llega un evento con pormenores, algunos poco divulgados, en torno a aspectos de la vida cubana entre 1902 y 1959. Por ejemplo, la promulgación de leyes que les otorgaron ciertos derechos a las mujeres, entonces no reconocidos en otros lugares del mundo; que entre 1946 y 1952, en medio de la Guerra Fría, hubo en Yaguajay un alcalde comunista; y la existencia de un conservatorio de música donde impartió clases el renombrado escritor Alejo Carpentier
Martianos que no se rinden

Durante el coloquio, Bernal Echemendía entregó la distinción El deber y la honra al Museo Provincial, al Museo Etnográfico Regional y a Eduardo González, promotor de la obra martiana. (Foto: facebook.com/cultura.espirituana).

Por TANIA CHAPPI

Muchas personas suelen creer que con lo aprendido en la escuela ya conocen la historia de su nación y no es necesario dedicarle más tiempo al asunto, pues el resto, si no fue abordado en clases, es porque carece de suficiente importancia.

Por el contrario, mayo tras mayo, un evento que convoca al centro de Cuba a decenas de investigadores, pone en evidencia la riqueza y atractivo de esa parte de los hechos históricos no contenida en los programas docentes. Lo organiza la Sociedad Cultural José Martí (SCJM) en Sancti Spíritus, institución decidida a proteger, frente a cualquier adversidad, un coloquio único de su tipo en el país, debido al amplio diapasón de temas –políticos, sociales, culturales, económicos, científicos– que acoge y el énfasis en mostrar no solo las sombras de la república mediatizada (1902-1958), también sus luces.

Oficialmente, la edición 22 de Voces… tuvo lugar el 13 y el 14 de mayo, con el auspicio de entidades pertenecientes al sistema de la Cultura en la provincia, y la presencia de disertantes espirituanos y habaneros. Sesionó “igual que el pasado año, de manera virtual, pero por sobre todas las cosas, fue”, declaró a la prensa y a los cibernautas Juan Eduardo Bernal Echemendía, presidente de la filial provincial de la SCJM.

A pesar de los días transcurridos, gracias a las facilidades de las modernas tecnologías de la información y la comunicación, el coloquio sigue activo en Facebook, mediante videos útiles para los interesados en acercarse a ponencias que esta vez, además de rendir tributo a Martí, nos ofrecen particularidades poco divulgadas y nuevas valoraciones acerca de cómo se organizaron las mujeres en las primeras décadas del siglo XIX para revindicar sus derechos.

Asimismo, entre otras temáticas, se detienen en los valores arquitectónicos de notorias edificaciones de Sancti Spíritus y en el desempeño de líderes comunistas cuyas proyecciones no fueron bien comprendidas dentro de su propio partido. Igualmente, en los esfuerzos del alcalde socialista José Ruiz Rodríguez, quien entre 1946 y 1952, pese a la hostilidad de los gabinetes presidenciales de Grau y Prío, logró sostenerse al frente del ayuntamiento de Yaguajay, donde desarrolló “una obra de gobierno honesta y atractiva, valorada no solo por los sectores populares, sino también por las clases adineradas” y que constituye” un ejemplo para quienes pretendan gobernar con el apoyo del pueblo”, al decir del ponente Ramón Reigosa Lorenzo.

Modesto, sin duda, transcurrió el evento, sin sofisticados recursos audiovisuales y con una cantidad de participantes reducida en comparación con la cifra de estudiosos que antes del aislamiento impuesto por la Covid-19 concurrían a la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, sede habitual de estos encuentros, donde han confraternizado desde pinareños hasta orientales. Modesto, sí, pero dispuesto a profundizar en aspectos relevantes e interioridades del devenir nacional, y a compartirlos con todos los que accedan a https://www.facebook.com/cultura.espirituana.

Martianos que no se rinden.

La biblioteca Rubén Martínez Villena, sede habitual de Voces de la República, acogerá nuevamente a los investigadores cuando la situación sanitaria lo permita. (Foto: arquitecturacuba.com).

De ese modo, durante sus jornadas de 2021, especialistas del Instituto de Historia de Cuba y la profesora Yanetsy Pino Reina nos han recordado, en sendas disertaciones, que nuestro país fue uno de los primeros del mundo en aprobar –en la segunda década del siglo XX– una ley que permitía el divorcio y otra sobre la patria potestad, las cuales equiparaban los derechos de las mujeres con los de los hombres.

Según la autora de Presencia femenina en la vida republicana…, tal legislación dio a las cubanas “la posibilidad de independizarse de la vida marital, administrar sus propiedades, tener una vida social y quedarse con sus hijos tras la disolución del matrimonio”.

Otra indagación, asumida por Daniely Hernández Oliva, en torno al Conservatorio Nacional de Música Hubert de Blanck, cuya labor abarcó un largo período (1885-1962), abunda en sus proyecciones, basadas en “modelos pedagógicos muy desarrollados” para la época y sustentados por destacadísimos docentes; en primera instancia, el propio Hubert de Blanck, y ya en el siglo XX virtuosos en diversos instrumentos y manifestaciones musicales, como Mariana de Gonich, a los cuales se sumaron expertos en otras materias, entre ellos el escritor Alejo Carpentier.

El broche de oro –por utilizar una frase universal–  sería el panel de clausura, el cual siempre versa sobre la impronta de José Martí en aquellas primeras seis décadas de la pasada centuria. En esta ocasión, el profesor Carlos Gómez González aborda el modo en que la escuela cubana cimentó el apelativo de Apóstol para Martí y mantuvo viva su memoria resaltando su civismo y la ética de su prédica. También se refiere a una canción ya un tanto olvidada, si bien de uso “casi obligatorio, sin haber una normativa que lo estableciera”, en los planteles e incluso en la sociedad: la Clave a Martí.

Por su parte, Juan Eduardo Bernal Echemendía rememora una práctica a la que los estudiosos no han concedido suficiente atención: el homenaje a nuestro Héroe Nacional realizado en las sociedades de instrucción y de recreo existentes antes de 1959. Su vida y obra eran evocadas en actividades disímiles por los afiliados a asociaciones espirituanas como El Progreso, El Liceo y hasta la Colonia Española.

Mirando hacia el futuro, los concurrentes asiduos a Voces de la República esperamos reencontrarnos en 2022 en la ciudad del Yayabo –sin el peligro que hoy presupone la pandemia, aunque quizás la prudencia imponga no olvidar todavía la mascarilla– para escuchar detalles sobre la instauración de la radio cubana, la fundación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y el nacimiento de la emblemática agrupación Parranda Espirituana Hermanos Sobrino, las cuales cumplirán entonces cien años.

Pero si no fuera posible vernos frente a frente, Voces… andará nuevamente en las redes, puesto que, subraya Bernal Echemendía, “bajo cualquier circunstancia, de manera presencial, o de manera virtual, aquí vamos a mantener la necesidad y la disposición de seguir estudiando nuestra historia”.


Tania Chappi

 
Tania Chappi